El origen de esta fiesta se encuentra mucho
tiempo atrás en la cultura Celta, quienes celebraban el año nuevo el
1º de noviembre, comenzando con las celebraciones la noche anterior.
Durante estos festejos, los sacerdotes le dedicaban sus cultos al
caballero de la muerte, Samhain. Durante aquella noche se
incendiaban caballos e incluso algunas personas a fin de ahuyentar a
los malos espíritus y a las brujas. Los celtas pensaban que los
muertos, durante esa noche, volvían a pedir comida, y de no cumplir
con este mandato serían víctimas de macabros conjuros y maleficios.
De ahí es de donde proviene la frase típica de los niños para pedir
dulces, “Trick or Treat”, que se traduce al español como “dulce o
travesura”, y en palabras celtas, o me das lo que te pido o te doy
un maleficio.
Tiempo después, con la llegada del cristianismo a
estas tierras, a fin de no ahuyentar a los celtas a unirse a esta
fe, se quiso adaptar su festividad al calendario cristiano, por lo
que se decidió instaurar el Día de todos los Santos en esta fecha,
denominándose como “All Hallow Day” al 1º de noviembre, mientras que
a la víspera, es decir a la noche de las brujas, como “All Hallow
Even”. Lo anterior permite intuir que producto de este nombre se
llegó a denominar la noche de brujas como “Halloween”. Tiempo
después esta festividad, ya religiosa, fue adoptada por los Estados
Unidos por un pequeño número de fieles. Pero no fue hasta el año
1921 cuando comenzó a celebrarse en forma masiva.
La tradición de la calabaza, proviene de la época
de la cosecha en Norte América, donde era tradicional el cortar y
hacer orificios a la calabaza para iluminarla por dentro mucho antes
de la llegada de la festividad, mucho antes del siglo 19. Se ha
especulado de su relación con tradiciones Irlandesas, pero no
existen pruebas sólidas de aquello.
Hoy en día, sobretodo en los Estados Unidos,
Halloween o el día de brujas se trata de una festividad en la que
las personas se preparan con mucha antelación, buscando los
disfraces más espectaculares, los mejores dulces y adornando sus
casas como verdaderas casas embrujadas, siendo más que nada una
tradición popular que permite recaudar millones de dólares.