Este lugar fue el centro del poder de las
dinastías Ming y Qing desde 1420 a 1912. Se construyó en un período
de 15 años durante la dinastía Ming. Un total de 24 emperadores de
ambas dinastías vivieron aquí. Después del largo período del que
hablamos, hubo una gran revolución que terminó con el régimen Qing,
la última dinastía feudal de China.
Los emperadores que vivieron acá, lo hicieron con
abundante lujo y se alimentaban con comidas que hoy son
desconocidas. Además poseían grandes harenes.
Después de ser deshabitada, en 1925, la Ciudad
Prohibida pasó a ser un museo cultural e histórico, abierto al
público. De hecho, hoy se conoce como Museo del Palacio Imperial.
Está protegida por el Estado desde 1961 y en 1987
fue nombrada por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad.
Es el complejo de palacios más grande del mundo
con 720000 metros cuadrados. La rodean un foso de una profundidad de
6 metros y paredes de 10 metros de alto. Te cuento que estas paredes
son capaces de resistir ataques de cañones debido a su grosor; o sea
el lugar era efectivamente "prohibido" para quien no estuviera
autorizado a ingresar.
El lugar es un rectángulo de 961 metros de norte
a sur y de 753 metros de este a oeste. Tiene 980 estructuras
conservadas y casi 9000 pabellones y habitaciones de madera; todas
de una arquitectura maravillosa y techadas con tejas vidriadas
amarillas.
La Ciudad Prohibida tiene cuatro puertas de
acceso, una de cada lado. La principal es la Puerta del Mediodía de
35 metros. La Puerta de la Armonía Imperial lleva a un patio de
30000 metros cuadrados. Además se encuentra la Puerta de la Pureza
Celestial, hacia la residencia de la familia imperial, y la Puerta
de la Bravura Divina.
La Ciudad Prohibida también cuenta con muchas
salas, que tenían diversos usos. La Sala de la Armonía Suprema era
la utilizada para las grandes celebraciones. La Sala de la Armonía
Perfecta era en donde se preparaban para los sacrificios. La Sala de
la Unión, que contenía el trono de la Emperatriz. Además, estaba la
Sala de la Paz Imperial, en donde se entrenaban los emperadores Ming. Éstas
son sólo algunas de las muchas salas especiales de este lugar.
También se destacan varios hermosos palacios. Un
dato curioso de los edificios de la ciudad son las pequeñas estatuas
en las esquinas de los techos; según el número era la posición
social del propietario. El emperador tenía 9 y los edificios más
sagrados contaban con diez, simbolizando el cielo.
La razón principal de la fama del Palacio
Imperial es su arquitectura, y te cuento que además existen más de
un millón de valiosas piezas antiguas preservadas. Muchas se exhiben
en al Salón de Tesoros, al lado este del Palacio.
Para visitar todo el lugar se necesita mucho
tiempo, en medio día estarás recién empezando a conocer las
maravillas de China. Podrás tener visitas guiadas y en idioma inglés
que escucharás a través de auriculares.
Actualmente, se está llevando a cabo un proyecto
de restauración, que inició el gobierno de Beijing en
2002. Finalizará antes de los Juegos Olímpicos de Beijing en 2008.