Por ende, para realizar una carta astral, se
requerirá de conocimientos astronómicos, efemérides planetarias y de
las casas zodiacales. Por último, hoy en día es común utilizar algún
software, que contenta información de cálculo de algoritmos, en base
al movimiento de los planetas del sistema solar. Sí, ya que sólo se
toman en cuenta, los planetas, que existen en el sistema solar;
desde los inicios de la carta astral, estos han sido los planetas
base, para su formulación.
En el proceso de elaboración de la carta astral,
se conjugan un número determinado de elementos, como los planetas,
las casas zodiacales, las estrellas, la posición del sol y la luna,
y la fecha de nacimiento de la persona. En cuanto a la fecha de
nacimiento, se tomará la hora, el día, el mes y el año
correspondiente a esta misma. La carta elaborada, según la posición
planetaria, solar y lunar, que rige el nacimiento de una persona,
podrá dar luces, de diversas características de la persona, tanto
sociales, como amorosas y económicas. De igual manera, en la carta
astral, se especifica, de qué manera, estas posiciones de los astros
van a influir la vida de la persona.
La historia de la carta astral, comienza con los
inicios de la astrología. La astrología ya se practicaba hace más de
5000 años, en la antigua Babilonia. Lo que se realizaba con ella,
era el estudio de los astros y como estos influían en el futuro, de
las personas. Por ende, eran los reyes, quienes más utilizaban esta
práctica. Ya que deseaban poder ver su porvenir y el de sus
descendientes. De igual manera, en sus inicios, la astrología, era
utilizada, para poder entender, ciertos actos o hechos, que ocurrían
en el reino. Sobretodo los que significaban una desgracia para el
reino en sí o para el monarca de turno.
Asimismo, se sabe que 700 años antes del
nacimiento de Cristo, ya se practicaba la astrología, en otras zonas
geográficas. Como es el caso de África, donde la primera carta
astral fue elaborada en Egipto, en el año 358 a.c. Y es que la
astrología, era una práctica esencial para los egipcios. Y nos
referimos a todo el espectro de sus vidas cotidianas.
Pero no siempre la astrología fue bien vista. De
manera posterior al Renacimiento, la astrología pasó a ser parte, de
aquellas ciencias ocultas o miradas como magia negra. No fue hasta
los comienzos del siglo XIX, donde se le dio un aire más ético y
alejado de superstición a la astrología.
La carta astral, puede ser utilizada, como una
herramienta de guía, frente a lo que deparara el futuro, para una
persona. Por medio de la carta astral, que clarifica hechos futuros,
uno puede llegar a saber, como potenciar períodos positivos y como
escabullirse o afrontar de mejor manera, aquellos transes que no
sean tan favorables. O al menos estar preparados de la mejor manera.
Y es que la carta astral, clarifica lo que puede llegar a ocurrir.
No siempre será de manera exacta, pero si entrega luces, sobre
nuestro devenir.
Los intentos por demostrar en forma científica la
validez de las proposiciones de la astrología en general no han dado
buen fruto, salvo los resultados obtenidos por el sociólogo Michel
Gaugelin, cuyos estudios demostraron una correlación entre la
posición planetaria y las características de personalidades y
profesionales destacados. De todas maneras la carta astral nos puede
entregar información valiosa, siempre que nos tomemos los resultados
con moderación y como una posibilidad más a considerar.