Vives una vida encantadora. Te despiertas
fresco y descansado, y sales del clima acondicionado de tu
dormitorio listo para llevarte el mundo por delante.
El
viaje al trabajo se hace más corto y
divertido gracias a las canciones y a los podcasts que
cargaste en tu iPod, o a la música libre de comerciales que
escuchas a través de tu receptor de radio satelital.
El trabajo sigue siendo lo mismo de siempre,
aunque la conexión online te ayuda a mantenerte al tanto de
las últimas novedades de la especialidad y, a la vez, te
permite estar interconectado todo el tiempo a una velocidad
que nunca antes imaginaste.
Luego llegas a tu casa, y encuentras que la
casa ha sido completamente aspirada y esta reluciente, pero
no es necesario que hurgues tu bolsillo en busca de propina
al responsable, ya que nadie recompensa a un robot.
¿Para qué hablamos de esto?
Los avances tecnológicos han creado nuevos
dispositivos que son capaces de proporcionarte mayor
cantidad de tiempo libre, al mismo tiempo que han enaltecido
tus experiencias durante esos ratos de tiempo libre. Mejor
aún, puedes acolchar tu portfolio invirtiendo en las
empresas que hacen todo esto posible.
Ya son varios los que proclaman comprar las
compañías que están detrás de sus productos favoritos.
Algunas de las mejores ideas de los inversionistas más
famosos simplemente surgieron de llevar a su esposa e hijos
al cetro comercial y ver qué comercios llamaban más su
atención.
Esta estrategia continúa rindiendo sus
beneficios en la actualidad. Apple ha vendido más de 50
millones de iPods desde que los reproductores portátiles
aparecieron hace menos de cinco años. Existe una gran
probabilidad de que tengas uno, o que compres alguno para
regalárselo a otra persona.
¿Todavía tienes la factura de compra con la
fecha de la misma? ¿Te imaginas lo que hubiera pasado si
hubieras comprado acciones de Apple ese día? Si no te
imaginas, revisa el historial de ganancias de dicha empresa
desde el momento en que adquiriste el iPod.
Si lo hubieras comprado un año atrás, tus
acciones de Apple ya habrían subido un 60%. ¿Dos años atrás?
Esto puede ser doloroso... un 350%. ¿Tres años atrás?
Sujétate bien: Apple ha septuplicado su valor desde
entonces.
Los beneficios de la familiaridad
Si eres fanático de ciertos productos o
servicios, recuerda el momento en que éstos se convirtieron
en parte indispensable de lo que eres hoy.
Realiza un historial de ganancias para ver
cuánto estaría rindiendo tu portfolio si te hubieses dignado
escuchar a tu corazón. Y aprende la lección de aquí en
adelante.