Al parto muchas
mujeres le temen pues lo relacionan con dolor, gritos, sangre, horas
de labor en un quirófano y más dolor. El embarazo, al final, de los
meses de espera, parecería una pesadilla. Algo más parecido a una
intervención quirúrgica de emergencia, que poco tiene que ver con el
placer y la privacidad.
Hoy en día, hay toda una corriente
que se opone a que los partos sean vistos de esta manera. Incluso
hay una que ha desatado cierta polémica pero que muchas mujeres han
jurado experimentar: el parto
orgásmico.
¿Puede entonces un parto natural ser
una experiencia sensual? Muchos expertos aseguran que sí. Y ellos
han dicho a los escépticos: "Entre más desconectados estén nuestros
cuerpos, nuestra sexualidad y nuestra sensualidad, más perverso
podría ser la idea del placer en el nacimiento".
¿Cómo ocurre un orgasmo en medio de
un parto? Los expertos señalan que existen las condiciones adecuadas
para que las hormonas del cuerpo de la madre actúen de manera
apropiada eliminando por completo el dolor y provocando placer.
La oxitocina, la "hormona del amor",
que guía el parto y la lactancia, está presente en todas las
acciones que implican contacto amoroso en el ser humano. En un
orgasmo se desprenden muchas cantidades de oxitocina. Y las
endorfinas, las "hormonas del placer", emitidas en cantidad
suficiente y eliminan la sensación de dolor y entonces produce
placer.
Hoy existen numerosas técnicas y
recomendaciones para paliar el dolor y hacer del parto un momento lo
más placentero posible.
La explicación biológica, según los
estudios iniciados por la Dra. Beverly Whipple en 1989, es que la
presión que ejerce la cabeza del bebé en el sistema nervioso pélvico
estimula muchos de los puntos que tienen un papel determinante en
los orgasmos vaginales, cervicales y de clítoris.
Si a esto se aumenta la cantidad de
hormonas que intervienen, el placer puede ser mayor. "Me habían
dicho que esperara un parto doloroso, sin embargo yo estaba
preparada para una sensación de éxtasis sexual, algo así como la
misma sensación producida por la penetración... agachada sobre mis
rodillas tomé al bebé que venía desde mi vagina a este mundo a
través de mis piernas en medio de un extraordinario orgasmo", cuenta
Ruth Claire, una mujer que ha dado su testimonio en el libro "They
Don't Call it a Peak Experience for Nothing".
Las claves principales para disfrutar
el parto al máximo son, además de un entrenamiento previo:
1. Superar los temores.
2. Asumir que el embarazo no es un
obstáculo para la vida sexual.
3. Abrazar la idea del placer sin
límite durante el parto.
4. No poner barreras psicológicas
cuando llegue el momento.
Sin embargo, las barreras
psicológicas y sociológicas son muchas, pues un parto es visto
socialmente como el momento más doloroso en la vida de una mujer. Y
a pesar de ser un acto sexual, la intimidad es casi nula: en un
quirófano frío con decenas de médicos cuyo rostro jamás se había
visto antes.
Según el documental "Orgasmic Birth",
de Debra Pascalli-Bonaro, esa falta de intimidad hace que a las
mujeres les cueste desinhibirse y no puedan entrar en un estado
emocional y psicológico adecuado para que la naturaleza siga su
ritmo. El parto orgásmico aboga porque la mujer recupere el poder de
su cuerpo y tenga partos más respetuosos y placenteros.