Podría parecer,
como muchas de las posiciones sexuales, que ésta es una de las más
fáciles. Sin embargo, recuerden la última vez que lo practicaron.
Con seguridad tardaron al menos medio minuto en acomodarse, en
encontrar el lugar justo, en tratar de no golpear a su pareja con la
rodilla o intentar que los pies quedaran en una posición acorde con
la estatura de él o ella, perdió el otro minuto tratando de que la
almohada esté perfectamente puesta bajo la nunca de la pareja que
queda de espaldas en la cama y que ambos puedan tener la altura
adecuada para colocar ahí la lengua, los dedos y la mirada. Y como
si alguien dijera, a la una, a las dos, a las tres, a comenzar.
Listo, un 69.
En fin, no, no es nada sencillo si se
quiere hacer bien, claro está. Hay momentos, segundos casi, en que
me ha pasado por la cabeza, por ejemplo que esta posición no es muy
sexy. Claro, eso se me olvida cuando ya estoy en la práctica total.
Y esto ocurre porque nos han enseñado (a veces) cómo hacerlo, pero
no qué pasa antes ni cómo salir de esa posición después (y léase, de
manera sexy).
El 69 es la postura de sexo oral en
la que él hace un cunnilingus a ella, y ella al mismo tiempo hace
una felación a él, de tal manera que ambos, o sus cabezas, quedarán
formando un gran 69 (nunca está de más la explicación. Recuerden que
ustedes alguna vez no supieron que significaba ese número).
Pero, ¿cómo comenzar entonces?
Primero hay que ver en qué momento es necesario hacerlo. Aunque
puede ser viable comenzar el acto sexual con un 69, a mí en lo
particular no me gusta del todo. Yo siempre lo prefiero en la mitad
del acto sexual, para descansar un poco de la penetración antes de
volver intensamente al juego o cambiar de posición previo a algún
juego. También prueben a hacerlo al final, cuando ambos están
totalmente excitados y él quiera eyacular y tener un final feliz con
su chica sobre él y la mejor vista de todas.
Esta posición sexual, al menos en mi
caso, siempre es más placentera cuando estoy verdaderamente
excitada. En otros puede ser distinto. En mi caso es así. Una vez
que se ha elegido el momento entremos a las posiciones: hay dos
dentro de este maravilloso número. En una pareja heterosexual él
estará bocarriba sobre la cama y ella sobre él de manera que su
cabeza quede al nivel de su pene y su vulva en la cabeza de él. La
otra postura será con ambos recostados de lado, cada uno apoyado
sobre su antebrazo, de manera que tengan libre no sólo la boca sino
también las manos.
En una pareja del mismo sexo no
cambia nada, sólo que en la primera posición pueden intercambiar
roles. En una heterosexual se recomienda que sea siempre ella quien
esté arriba (por razones de peso, tamaño, altura, etc.).
¿Cuáles serían los principios básicos
de un 69? Tener un preámbulo sexy para evitar lo que comentaba al
inicio de este post. A veces, durante la felación, la chica puede
girar de a poco para lograr esta posición. Otra forma de hacerlo es
durante el coito: ella encima de él, pero en la posición de espaldas
a él. Puede probar así sus dotes de jinete, pero después salirse
poco a poco y retroceder con el cuerpo para lograr la misma
posición.
Maneras pueden encontrar muchas para
no comenzar de manera abrupta un 69. Otro principio es antes que
nada, la limpieza. Se supone que hay que ser obvios con esta
aclaración, pero de verdad, y en sus comentarios para este post no
me dejarán mentir: en estos casos siempre es mejor tener una pareja
limpia.
El siguiente consejo es que te
abandones al placer. Ése es uno de los errores de muchas parejas
cuando hacen el 69: por estar pendientes de cómo lo está haciendo él
o ella, se olvidan de disfrutar y además de hacerlo bien para que el
otro disfrute.
Ella siempre deberá tener una mano
libre y él... ¡deberá usar las dos! Esto porque ella siempre estará
arriba y así con una mano libre podrá sostener al pene y jugar al
mismo tiempo con su boca. Puede hacerlo también con ambas manos
apoyadas entre las piernas de él, y tener a su boca y el movimiento
de su cabeza como únicas herramientas. Esto puede ser excitante,
pero cansado a veces. Lo ideal es combinar movimientos. Así ellas no
morirán ahogadas con un pene el medio.
Él deberá usar primero su lengua para
lubricar los genitales de su compañera y jugar un momento. El hecho
de que la vulva esté allí, abierta, no significa que ha dejado de
ser sensible. Muchos hombres olvidan esto: hacen movimientos muy
rápidos, chupan y no usan correctamente la lengua. Si ella siente
dolor o malestar estará más enfocada en eso que en hacer una buena
felación. Así que, por donde lo vean, a ninguno les conviene.
Entonces, chicos, hagan todo con lentitud, no hay prisa, usen la
lengua, tengan tiempo de encontrar el clítoris y de jugar suavemente
con él. Pueden usar un dedo de vez en cuando y traten de lubricar
siempre con su saliva.
Aunque ya se sabe que las mujeres
podemos hacer muchas cosas al mismo tiempo (y aplica lo mismo para
el sexo), ellos no (aplica lo mismo para el sexo). A ellos les
resulta en muchas ocasiones muy difícil recibir y hacer. Por eso,
las mujeres podemos ayudar en este sentido. Si notamos que han
dejado de hacer un buen cunnilingus mientras estamos sobre ellos, a
veces resulta interesante mover las caderas un poco para señalarle a
su lengua el movimiento que queremos o más nos excita. Casi siempre
funciona, además de que a ellos les encanta ver el contoneo de su
mujer justo a 10 centímetros de distancia.
Por la cercanía con el ano, los
hombres pueden hacer un beso negro a sus chicas si ellas se sienten
cómodas con ello y sobre todo si ha habido limpieza previa. ¡El
siguiente paso y el más importante es abandonarse al placer!