Existen dos formas de ganarse la vida en este
mundo:
1.
recibir un salario digno por tus honestas labores diarias.
2.
poner tu dinero a trabajar para ti.
Desde ya, el viejo dicho popular es cierto:
“tienes que tener dinero antes de que tu dinero pueda hacer
más dinero”. Es por eso que la mayoría de nosotros
trabajamos para ganarnos la vida.
No obstante, el hecho de que tengamos que
trabajar en este momento no significa que estemos atascados
para siempre. Tú puedes hacer alguna diferencia más allá de
tu labor habitual mediante la inversión regular.
Con frecuencia, la vida encuentra un camino
para abrirse paso y esquivar tus mejores intenciones de
atesorar recursos monetarios para el futuro. Esto es así, y
les ocurre hasta a los mejores de nosotros. Todo esto quiere
decir debemos pensar con detenimiento en los mejores usos
para el dinero que podamos ir ahorrando.
El mayor beneficio de la menor inversión
Para muchos, la inversión en valores será el
mejor uso para su dinero. Los inversores en valores, como el
Bufete Warren, Charlie Munger, y muchos otros, son los
cazadores de gangas del mercado accionario. Ellos buscan
empresas que estén operando por mucho menos de lo que
realmente valen, y cuando las encuentran, compran.
Posiblemente, los nombres que terminan
comprando no sean los más afamados de Wall Street, pero
justamente de eso se trata. Ellos sacan ventaja de Wall
Street comprando donde otros no comprarían. Y, al final de
cuentas, lo único que importa es que esas inversiones
sacuden el mercado. Generalmente, esto es así, según la
información suministrada por Fama y French.
De hecho, suelen terminar en mejor posición
aquellos que ignoran las grandes y costosas carteleras
luminosas y, en cambio, se quedan en la probada (aunque
sustancialmente aburrida) inversión en valores.
En la batalla entre las redes de computación
(Cisco) y las redes de oleoductos (Kinder Morgan), la
verdadera empresa de transporte vence a la virtual. El
centro de compras (Simon Property) fácilmente superó al
supuesto “asesino de centros comerciales” (Amazon.com). Y,
en lo que se refiere a las comunicaciones, incluso el ahora
difunto telegrama (First Data) definitivamente acabó con la
radio digital (XM Satellite Radio).
¿Qué ocurrió?
La razón por la que las herencias del viejo
mundo derrotaron a las ascendentes altas tecnológicas es
simple. Las mejores alternativas estaban valoradas a la
perfección. Ellas operaban como si su crecimiento explosivo
fuera a durar para siempre. Por otra parte, las aburridas
generadoras de dinero estaban valoradas como si estuvieran
muertas y esperando a ser despezadas por los buitres.
En el mundo de expectativas de Wall Street,
las aburridas generadoras de dinero demostraron que es mucho
más fácil ganar si puedes hacerte a un lado de estas
expectativas y mantenerte simplemente con vida.
Buscando las próximas rebajas
Por supuesto, el pasado es pasado. Las recién
mencionadas generadoras de dinero, alguna vez dadas por
muertas, son hoy vistas como empresas mucho más saludables.
Consecuentemente, sus acciones se han recuperado en forma y
no serán de mucha ayuda si quieres invertir hoy.
En la actualidad, una estrategia de valores
puede ayudarte a invertir. Se emplean técnicas de Discounted
Cash Flow –flujo de liquidez descontado- para determinar qué
empresas son verdaderamente valiosas. Estas técnicas
consisten en métodos para seleccionar y calificar propuestas
de inversión, como el valor actual neto (VAN) y la tasa
interna de retorno (TIR), donde se tiene en cuenta el valor
tiempo del dinero.
El cálculo del VAN consiste en actualizar a
valor presente los flujos de caja futuros que va a generar
el proyecto, descontados a un cierto tipo de interés ("la
tasa de descuento"), y compararlos con el importe inicial de
la inversión. Como tasa de descuento se utiliza normalmente
el costo promedio ponderado del capital (cppc) de la empresa
que hace la inversión.
Por otra parte, el método del TIR consiste en
encontrar una tasa de interés en la cual se cumplan las
condiciones buscadas en el momento de iniciar o aceptar un
proyecto de inversión. Tiene como ventaja frente a otras
metodologías, como la del Valor Actual Neto (VAN), por que
en este se elimina el cálculo de la Tasa de Interés de
Oportunidad (TIO), lo le da una característica favorable en
su utilización por parte de los administradores financieros.
En definitiva, la Tasa Interna de Retorno es
aquélla que está ganando un interés sobre el saldo no
recuperado de la inversión en cualquier momento de la
duración del proyecto. En la medida de las condiciones y
alcance del proyecto estos deben evaluarse de acuerdo a sus
características.
Ambos métodos son directos, por los que una
inversión es evaluada sobre la base de su verdadero
potencial.