Conducía mi auto
sobre una avenida que rodeaba un espacio con pasto y bancas. De
repente, lo vi sentado, besando apasionadamente en la boca a una
mujer. Él era mi pareja desde un año atrás.
A pesar de mi primera percepción, mi
mente reviró: "No es él", pero di la vuelta de nuevo y corroboré que
sí era. Un sentimiento extraño me invadió, el malestar emocional.
Estaba celosa.
Queridas y queridos lectores, escribo
este blog sobre un tema muy frecuente pero que difícilmente
concebimos como algo importante para nuestra salud psicológica: los
celos.
Los humanos tenemos tres esferas
entrelazadas que manifiestan o no la salud: la esfera
biológica, es decir, lo que sucede en nuestro cuerpo, como
funciones químicas o estructurales (anatómicas); la esfera
psicológica, donde residen emociones, sentimientos, ideas,
prejuicios y lo que pensamos, y la esfera social,
pues no vivimos en una cueva alejados de otros humanos: la cultura
en la que estamos inmersos influye en nuestra salud.
Los celos afectan principalmente la
esfera psicológica pero inciden también en la salud social y en la
biológica. Las siguientes líneas se abocan al manejo y comprensión
de las emociones.
¿Qué son los celos?
Representan un sentimiento de
molestia o malestar, un sentimiento negativo que experimentamos ante
la amenaza, real o imaginaria, de pérdida de algo (como una
relación) o alguien (como si nos perteneciera ¿?).
"¿Me hacen sentir
celos?"
No. Los celos son de quien los
siente, de modo que, si yo siento celos, tendré que aprender poco a
poco a comprenderlos, a percibirlos. Hay que tratar de no negarlos,
de hacer mía esa emoción y, muy importante: no
aventarle mi emoción
negativa a la otra persona, a quien amo.
Después de ver a mi ex besando a otra
persona, no me detuve ni le grité improperios. Tampoco le llamé en
ese momento para reclamarle. Lo que hice fue entenderme enojada,
triste -quizá -por la falta de comunicación, y decidí manejar mis
celos de la mejor manera.
Pasos para controlarlos
1.-Asumir que estoy sintiendo celos.
Ya como parte del autoconocimiento sé que puedo sentirlos
ocasionalmente con varias personas, incluso aunque no sea mi pareja,
sino alguien con quien tengo un nexo especial.
2.-No depositar la emoción en alguien
más. Me refiero a que tu enojo, coraje y/o tristeza pueden fluir
llorando, escribiendo o conversando con una persona que te entienda.
Pero si quieres reclamar o crear violencia, difícilmente la
situación podrá acomodarse de la mejor manera. Sé que es complicado,
pero podemos intentar un buen manejo a partir de esta premisa.
No significa que guardes tu emoción o
que no la dejes ver; más bien se trata de darle el mejor manejo.
Quizá sea necesario que hables con tu pareja sobre cómo te sientes,
pero evita transferirle todo tu enojo, porque eso sólo generará
problemas.
3.- Comunicación asertiva. Básica en
cualquier relación humana. Hablar desde lo que "yo siento" o "yo
pienso". Generalmente expresamos: "Me haces sentir celosa (o)", o
"Me pusiste celoso (a)".Eso equivale a descargar nuestra
responsabilidad emocional a los demás, lo cual nos resta
individualidad y fomenta la dependencia hacia otra persona.
4.- Negociar. Sin dar por hecho nada,
acordar lo mejor para cada integrante de la pareja. Pactar acuerdos
que, si bien pueden regirse por normas sociales, me parece más
importante adecuarlos a las necesidades de cada individuo.
Otros acercamientos al
tema
Infidelidad en México. Una
investigación reciente del Instituto Mexicano de Sexología (IMESEX)
indica que siete de cada diez hombres y cinco de cada diez mujeres
en el país han tenido una relación extra-pareja.
Los celos se han asociado a
cuestiones negativas, por eso nadie quiere aceptar que los siente o
que los está experimentando. ¿Qué hay de malo en sentirlos? En
realidad, podría tener un resultado positivo transitar por esta
emoción y reconocerla propia, como un ejercicio de autoconocimiento,
de mirar hacia ti.
Y ahora aprecio las relaciones de
pareja como algo distinto a lo que aprendí de los cuentos de hadas.
Ya no es mi "media naranja", no soy "una mitad". Soy una persona
completa, individual, que decide compartir con alguien más; no valgo
más si alguien permanece a mi lado.
Si me celan, ¿me aman? O, si celo
más, ¿amo más? No. Los celos, en formas distintas, se expresan con
enojo, violencia o agresión; entonces, no son directamente
proporcionales a cuánto amo o a cuánto me aman. Puedo amar a alguien
intensamente y no es necesario que los celos hagan su aparición.
¿Hay algo opuesto a los celos? Sí,
la "compersión", un término utilizado por personas que han trabajado
arduamente en los celos (me incluyo). Consiste en experimentar
alegría, felicidad u otro sentimiento positivo al saber que la
persona a la que amas vive algo hermoso con alguien más, utópico
quizá. Sucede más en algunos grupos poliamorosos.
Les recomiendo un libro para ahondar
en el tema de los celos: Te celo
porque te quiero (editorial Grijalbo), sobre cómo los celos
nacen del amor, pero lo matan. Los autores, Paulina Millán y Juan
Luis Álvarez-Gayou, exponen una investigación realizada en México
con un hallazgo importante: en hombres y mujeres, la infidelidad
sexual podría causar más celos que la infidelidad emocional.