¿QUE ES LA
NECROPSIA?
Cada persona tiene su propia
historia. El desentrañarla en un cuerpo sin vida es un acto único y
complicado, pero no imposible. La llave para obtener todas las
respuestas de la muerte es la necropsia.
La necropsia es un viaje al pasado, a un
momento en donde la vida de alguien se extinguió. Es conocida
también por autopsia, término clínico utilizado por los
especialistas forenses, pero que se refieren al mismo proceso: una
investigación científica realizada en un cadáver.
Los cadáveres son de todo tipo, hombres y mujeres que mueren en
infinidad de circunstancias, con detalles que están escondidos en
sitios rebuscados y que pueden ser explicados sólo de esta forma,
convirtiendo la necropsia en un punto medular de una averiguación
policiaca.
PASION POR EL METODO CIENTIFICO
El escritorio del doctor Humberto de León Múzquiz está lleno de
expedientes, carpetas de diversos colores, memorándums, detrás de él
dos teléfonos y a su costado izquierdo la computadora. Lleva 17 años
dedicándose a la medicina forense, a pesar de su especialidad en
gastroenterología.
Para él, la muerte es su trabajo, es esa figura cercana que sin su
existencia no hubiera podido desembocar su pasión hacia el método
científico a través de la necropsia.
Coordinador del departamento de Servicios Periciales de la Fiscalía
General del Estado, ha convivido con todo tipo de cadáveres, los ha
estudiado, diseccionado, inspeccionado y suturado.
“Me gusta esta profesión, me gusta explicar, dar una respuesta a las
familias, a las autoridades, esclarecer la causa de muerte de las
personas, es una manera de hacer un trabajo y cumplir con una
responsabilidad que no cualquiera tiene”, señala detrás de su
escritorio.
Humberto de León señala que la necropsia es un método científico que
sigue una serie de técnicas que se realizan a manos de especialistas
que saben de tamaño de huesos, de órganos, de medicina, de
criminalística y de balística.
No es un trabajo sencillo. Implica, en un inicio, un carácter fuerte
que esté dispuesto a ver de todo: suicidios, cuerpos cercenados,
mutilados, enterrados, quemados, ahogados, ahorcados y demás.
Implica estudio, experiencia e investigación; es una tarea
complicada el abrir un cuerpo y retirar los órganos, debe ser casi
nulo el margen de error y se tiene la responsabilidad de identificar
las causas que acabaron con la vida de una persona.
La necropsia se practica con lo que se tenga. “No siempre se corre
con la suerte de encontrar el cuerpo completo, tendido en un lugar y
vestido, esperándote… Hay situaciones de todo tipo en esto, depende
del crimen y de lo que le haya pasado a la persona, para eso
precisamente es la necropsia, hemos tenido que iniciar una
investigación con una mano, una cabeza, una parte del cuerpo y hemos
dado con el clavo, se puede hacer con lo que se tiene a la mano, y
tu experiencia sobre todo”, explica el doctor De León.
LOS MOTIVOS
No es cualquier cosa estar frente a un cuerpo sin vida; el tiempo
transcurre y el momento en que la vida deja de fluir por las venas
se detiene en el tiempo. Los testigos clave no hablan por sí solos.
Son objetos y lugares que conocen la verdad, que observaron la
llegada de la muerte.
Y no siempre las evidencias son claras. Existen todo tipo de
muertes, la mayoría tienen motivos explicables a simple vista; pero
no es posible ni legal conformarse con un vistazo al cadáver y
dentro del cuerpo se encuentran las respuestas a decenas de
preguntas.
Por ley, una autopsia se realiza cuando se trata de una muerte
violenta. ¿Cuándo ocurre? Cuando la muerte llega de manera
inesperada, súbita y en la que puede haber una relación con algún
mecanismo, y obviamente con una persona que lo haya producido.
Las muertes violentas pueden ser accidentales, intencionales o
suicidas. Pero también se realizan necropsias fuera de estos casos,
por ejemplo en una muerte natural, es decir, cuando el agente del
Ministerio Público acude a dar fe de un deceso y desea un estudio
detallado, pues duda de las causas, explica el forense.
Pero también tiene sus excepciones. Humberto de León revela que la
dispensa de la necropsia es un caso entre mil, pero ocurre. Es un
proceso que tiene que ser autorizado por el fiscal general, en el
que se autoriza no tocar el cuerpo del fallecido.
Implica una serie de requisitos burocráticos y legales. “Se dispensa
sólo cuando la causa de muerte es tan evidente que no se justifica
la necropsia”, y la confirmación tiene que ser hecha por dos
médicos.
“Si alguno de los dos médicos no está de acuerdo y la causa no es
evidente, se procede a necropsia, aun así el procedimiento por ley
es obligado, así la familia no quiera, no esté de acuerdo,
tratándose de muerte violenta es obligada”.
El coordinador de Servicios Periciales explica que en este
procedimiento legal tan delicado se trabaja de cerca con las
familias, pues en muchas de las ocasiones la necropsia puede
salvarles la vida, ya que revela enfermedades hereditarias o
infectocontagiosas como VIH, enfermedades de transmisión sexual o
diabetes.
SERVICIO GRATUITO
Cada procedimiento implica un gasto, porque emplea material
desechable. En nuestro estado, la necropsia no cuesta. En otros, se
cobra una cuota de recuperación por el servicio forense.
Las necropsias no tienen un horario de oficina. Se pueden realizar a
cualquier hora del día y los familiares del fallecido deben acudir
personalmente a identificar el cuerpo, según lo establecen las leyes
coahuilenses.
Pero no en todas las entidades ocurre lo mismo. Un ejemplo, cercano
a Saltillo es Nuevo León, en donde el horario de necropsia es de 8
de la mañana a 8 de la noche.
EL LUGAR
Lo correcto es hacerla en las mejores condiciones posibles: sobre
una plancha ubicada en el anfiteatro, en las instalaciones del
Servicio Médico Forense. Pero no siempre el escenario lo permite. “A
veces el trabajo lo hacemos en el piso, se necesita algo fijo, agua
fría y caliente”, explica el forense.
Coahuila cuenta con anfiteatros en Torreón, San Pedro, Piedras
Negras, Acuña y Saltillo; pero carece de ellos en las regiones
Carbonífera y Centro, lo que obliga a los peritos a desarrollar su
trabajo en cualquier condición; incluso las instalaciones de las
funerarias son constantes sitios a los que el equipo recurre
frecuentemente.
Pero se debe tener un cuidadoso trato con los líquidos que emanan
del cuerpo sin vida. De León detalla que todos los fluidos son
tratados de manera diferente, no pueden ir al drenaje común, pues
están considerados como residuos peligrosos, por ser de tipo
infectocontagioso.
Y es que aunque el cuerpo ya no tiene vida, las primeras cinco horas
los rastros de los procesos siguen dejando huella, por ejemplo, la
sangre, orina, saliva…
¿COMO? ¿QUIENES?
Médicos forenses, odontólogos, criminólogos, a veces psicólogos y
personal técnico, son los protagonistas de la historia y en conjunto
buscan descifrar cada pista de la muerte de una persona.
En Coahuila, la Coordinación de Servicios Periciales está integrada
por pocos elementos; son cerca de siete forenses, pero que están
preparados para desarrollar una necropsia, pues su labor es
respaldada por el resto de los miembros.
El trabajo del equipo incluye darle una mejor cara a ese cuerpo sin
vida, el que llegue a sus manos. “Lo arreglamos un poquito, sobre
todo el rostro, para que se vea mejor y para que sea fácil de
reconocer, en los casos que se desconoce su identidad”, puntualiza
De León.
A un cadáver, en donde se encuentre, se le toman fotos de frente y
dos perfiles, el derecho y el izquierdo. Luego se acomoda sobre la
plancha de acero, en el momento de llegada al anfiteatro, se le
extienden las piernas y los brazos, y se le practica muestreo: de
sangre, de semen, de vagina, del ano, de orina.
También se mide del tórax, del abdomen, del cráneo, la estatura y en
los casos en que no se identificó inicialmente el cuerpo se toman
huellas dactilares, que posteriormente se someten a la búsqueda de
los archivos de identidad de la Fiscalía.
“Esta parte es interesante, sobre todo en disparos con arma de
fuego, porque después con eso vamos a ir relacionando los disparos,
las distancias, es la parte técnica más exacta, es casi inexistente
un error”.
El forense explica que no siempre todo está a la vista, por eso se
requiere de concentración, de la búsqueda de detalles, para lo que
se emplean polvos, luces infrarrojas y detector de metales.
Luego, resume el doctor De León, el cadáver es sometido a un nuevo
procedimiento, que no es más que la continuidad de lo que se realizó
en donde fue encontrado.
Se saca de la bolsa o se traslada de la camilla a la fría plancha de
acero, en donde se toman numerosas fotografías de pies a cabeza.
Posteriormente, el médico forense da comienzo a una búsqueda
minuciosa en boca, dientes y uñas: observa si están completos,
despostillados, fracturados, su color, su aroma.
Se vuelven a tomar las fotografías, el cadáver se desviste con
cuidado: “Vamos buscando en esa ropa signos de violencia: desgarros,
agujeros, disparos, de todo”. Se colocan en otra zona las prendas.
Si el cuerpo se encuentra sucio se baña con agua, que proviene de
mangueras instaladas en el anfiteatro, o bien se limpia
superficialmente para continuar con su inspección.
Y así comienza la búsqueda exhaustiva del rastro de la muerte, que
puede durar de uno hasta tres días.
“Hay cadáveres que te llevan mucho tiempo, yo me tardé hasta 36
horas con uno, no encontraba la respuesta a mis hipótesis, hasta que
lo hice, pero duró mucho tiempo la búsqueda”, señala el perito.
LOS PRIMEROS MANEJOS
» A un cadáver, en donde se encuentre, se le toman fotos de frente y
dos perfiles, el derecho y el izquierdo. Luego se acomoda sobre la
plancha de acero, en el momento de llegada al anfiteatro, se le
extienden las piernas y los brazos, y se le practica muestreo: de
sangre, de semen, de vagina, del ano, de orina.
» También se mide del tórax, del abdomen, del cráneo, la estatura y
en los casos en que no se identificó inicialmente el cuerpo se toman
huellas dactilares, que posteriormente se someten a la búsqueda de
los archivos de identidad de la Fiscalía.
PISTAS…
» Autopsia y necropsia son términos médicos utilizados para la
apertura de un cadáver.
» La autopsia sólo se dispensa cuando el fiscal general lo autorizó
y previamente elaboró un dictamen que indica las causas aparentes de
la muerte.
» No cuesta en nuestro estado y se puede realizar en cualquier
momento.
» Los cuerpos sin vida se tienen que reconocer por los familiares.
» La necropsia tiene que ser realizada por médicos forenses.
DAR FE
» Las muertes violentas pueden ser accidentales, intencionales o
suicidas. Pero también se realizan necropsias fuera de estos casos,
por ejemplo en una muerte natural, es decir, cuando el agente del
Ministerio Público acude a dar fe de un deceso y desea un estudio
detallado, pues duda de las causas, explica el forense.
DE SUBITO
» Una autopsia se realiza cuando se trata de una muerte violenta.
Cuando la muerte llega de manera inesperada, súbita y en la que
puede haber una relación con algún mecanismo, y obviamente con una
persona que lo haya producido.
RECINTOS DE AUTOPSIAS
» Coahuila cuenta con anfiteatros en Torreón, San Pedro, Piedras
Negras, Acuña y Saltillo; pero carece de ellos en las regiones
Carbonífera y Centro, lo que obliga a los peritos a desarrollar su
trabajo en cualquier condición; incluso en las instalaciones de las
funerarias.

Fuente
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