Este trastorno o desorden psíquico
asocia belleza con aumento de masa muscular. La mayor parte de las
horas del día están dedicadas a realizar ejercicio físico y a pensar
en poder llevar a cabo una dieta rica en alimentos proteicos para
así aumentar la musculatura del cuerpo. Este cuadro se ve agravado
cuando todo se une al consumo de anabolizantes o esteroides que
faciliten o mejoren ese aumento de proporciones corporales.
Entonces, y como consecuencia, aumenta el riesgo de padecer
enfermedades, lesiones hepáticas, cardiacas, disfunción eréctil,
problemas de fertilidad y cáncer de próstata, entre otras.
Con todo lo señalado anteriormente el
perfil de una persona que presenta este trastorno incluye
puntualmente:
- Obsesión por un cuerpo
musculoso, pero al extremo, ya que aunque ya lo haya conseguido,
su visión esta tan distorsionada, que frente al espejo sigue
viéndose débil.
- Distorsión de la imagen corporal
- Baja autoestima
- Entrenamiento con dedicación
compulsiva y casi exclusiva, dejando de lado otros asuntos y
eventos de orden social, laboral y cultural.
- Adicción a la báscula
- Tendencia a la automedicación
- Dieta muy alta en proteínas, en
la mayoría de los casos la dieta va complementada con productos
anabólicos y esteroides.
Al igual que la anorexia la vigorexia
se presenta por una distorsión de la imagen corporal. Afecta tanto a
mujeres como hombres, pero al contrario que la anorexia, es mas un
trastorno masculino. Existe un aislamiento social y laboral, ya que
este trastorno emocional, puede llegar a evolucionar en un cuadro
obsesivo compulsivo, a lo que se le suma una alteración nutricional,
metabólica y deformación corporal.
Todas estas son características comunes a la anorexia, pero también
existen otras diferencias muy marcadas: Podemos puntuar que la
auto-imagen en la anorexia es de obesidad, mientras que en la
vigorexia la auto-imagen es de debilidad y falta de tonicidad
muscular. En las mujeres es más frecuente la anorexia y por el
contrario la vigorexia es mas padecida por personas de sexo
masculino. En lo que al uso de medicación se refiere, cuando existe
anorexia se usan laxantes y diuréticos y ante la vigorexia,
anabólicos.
No cabe duda que los factores
socioculturales, como el culto al cuerpo y los modernos cánones de
belleza, son decisivos en el desarrollo de estos trastornos
emocionales y de alimentación. Pero también hay ciertas alteraciones
bioquímicas en los neurotransmisores a nivel cerebral relacionados
con este tipo de patologías. Fundamentalmente el tratamiento debe
ser del tipo psicológico, ya que se debe intentar modificar la
conducta de la persona afectada, su autoestima y su pánico a un
posible fracaso.
Ante estos trastornos, la prevención
es la mejor solución. La anorexia, bulimia y vigorexia son
trastornos de alimentación que están todos íntimamente relacionados
entre sí: La obsesión por una aceptación del entorno social y por
una imagen corporal perfecta.
Es muy importante saber diferenciar
vigorexia con la practica habitual de cualquier deporte, ya que el
deporte nos beneficia mucho física y mentalmente, aportando
innumerables ventajas a nuestra salud y calidad de vida.
Por lo tanto nuestro mejor consejo es
que no se debe caer ante modelos de belleza estereotipados por
nuestra sociedad actual, sino que debemos aceptarnos como somos, con
un cuerpo y mente en equilibrio.