La musicoterapia se puede
aplicar de dos formas:
- Receptiva: Utilizando métodos de
relajación e imaginación guiada.
- Activa: Utilizando la música y
el movimiento: cantar, tocar instrumentos.
Ámbitos de actuación
- Ámbito clínico: para el
tratamiento de enfermedades físicas y mentales.
- Ámbito educativo: en educación
especial principalmente.
- Como medio de desarrollo
personal y apoyo a otras terapias.
Efectos beneficiosos
- Es catártico: favorece la
descarga emocional.
- Tiene una función de regresión:
provoca recuerdos.
- Dependiendo de la implicación
que tengamos con la música, puede ayudar a modificar el estado
de ánimo.
- Muy eficaz en terapias
personales.
- Coadyuvante: Refuerzo eficaz
para todas las demás terapias.
- No tiene efectos colaterales.
Ámbitos de aplicación
- En la etapa pre-natal: está
demostrado que la música tranquiliza al feto y favorece un parto
más tranquilo.
- En educación especial: estudios
demuestran que la musicoterapia facilita el trabajo con niños
dismunuidos psíquicos, en especial autistas, mejorando la
comunicación y la descarga emocional.
- En ancianos, ayuda a combatir
la ansiedad en los síntomas propios de la vejez, además de
combatir la depresión y la ansiedad que se producen por
sentimientos de soledad y abandono.
- En clínica, con enfoque
psicoanalítico, favorece la regresión y ayuda en la resolución
de traumas del individuo.
La musicoterapia estimula
funciones cerebrales, nos ayuda a relajarnos y a que, por un
momento, dediquemos tiempo a nosotros mismos.