LA MEDITACIÓN Y
LOS CHAKRAS
Te mostramos ejercicios de meditación y
chakras
Fundamento Celeste:
Este es un ejercicio de meditación centrado en el Hara
Sentado, de piernas cruzadas, mano izquierda sobre la derecha,
pulgares juntos, ojos semi cerrados. vista hacia delante (a 3 m más
o menos) sin fijar la mirada. Inspirar por la nariz largamente en
profundidad, hacia el Hara, Retener la respiración algunos momentos,
abdomen dilatado. Espirar largo y lento.
Continuar durante 5 a 10 minutos, imaginando estar arraigado en
tierra, sin que nada pueda arrancarlo de ahí. La finalidad es
reafirmar la unidad de nuestro estado físico, mental y espiritual
como formando parte del ambiente natural. Tiende también a reforzar
nuestra confianza invencible e inquebrantable en la unidad del
universo.
Armoniza el metabolismo entero del cuerpo. Es un ejercicio Yang.
Desarrollo del Poder Espiritual:
Este ejercicio es para el chakra del plexo solar, Manipura. Favorece
el flujo de la energía en todos los órganos de la región central del
cuerpo. Desarrolla la percepción extrasensorial. Es preferible
hacerlo al
aire libre para captar mejor las cargas electromagnéticas.
Sentado, o de pie, los puños cerrados, los pulgares sobre los otros
dedos para no dejar escapar la energía, con los ojos semi cerrados
mirando al infinito, o cerrados. Respirar por la nariz suavemente,
la inspiración más larga que la espiración. Al inspirar, imaginar
intensamente que se absorbe la energía del universo entero. Retener
esa larga inspiración en la región del plexo solar, recargando el
cuerpo durante el mayor tiempo que sea posible. Espirar por la nariz
muy lentamente, teniendo en el pensamiento la idea de comunicarse
con la energía del universo.
Practicar de 15 a 20 minutos, sin prestar atención al resto del
cuerpo. Hacerlo por lo menos una vez al día de cara al sol, o en la
noche de cara al norte, para intensificar al máximo su efecto.
Amor y Armonía:
Este es un ejercicio para el chakra del corazón, Anahata
Sentado, de piernas cruzadas, la espalda bien derecha, los ojos
entreabiertos mirando al infinito, sin fijarlos en nada en especial.
Abrir ampliamente los brazos como para aceptar y abrazar todas las
cosas. Las manos están abiertas sin tensión, palmas hacia arriba,
Empezar a respirar en la región del corazón, con una inspiración
dulce y lenta, ligeramente más larga que la espiración, ambas con la
boca entreabierta. Al inspirar, adelantar ligeramente el pecho como
si se fuera a lanzarse al espacio. Al espirar, el cuerpo vuelve a su
lugar.
Podemos dirigir esta vibración de amor a una persona determinada
visualizándola, o dirigirla a todos los seres vivientes,
desarrollando un espíritu de amor y de armonía universal,
Ascensión al Cielo:
Es un ejercicio yin centrado en el chakra frontal, Ajna, y dirigido
hacia el chakra coronario, Shahasrara.
Baja el metabolismo y con ello la temperatura del cuerpo y la
percepción externa. Se intensifica la función mental.
Sentado, piernas cruzadas, brazos entreabiertos. colgando muy
relajados, ojos semi cerrados dirigidos hacia el centro de la frente
en un ángulo de 45º (tercer ojo), manteniendo los músculos de la
cara relajados. Respirar por la boca entreabierta en una larga
inspiración intensa y una espiración corta, que es la reacción
natural. La inspiración debe dirigirse hacia la coronilla, como si
el aliento se elevara hacia el cielo, pasando por el centro del
cerebro. El efecto es tanto más profundo cuanto más larga sea la
inspiración y más hacia lo alto pueda llegar.
Seguir durante 5 a 10 minutos y terminar respirando normalmente
hasta que se regularice la temperatura del cuerpo.
Circulación de la Energía:
Este ejercicio utiliza los meridianos del Vaso de la Concepción y el
Vaso del Gran Gobernador que recorren nuestro cuerpo, el primero por
delante, desde la raíz de los incisivos inferiores hasta el perineo,
y el
segundo desde allí, siguiendo el trayecto de la columna vertebral y
bajando por la frente hasta terminar en la raíz de los incisivos
superiores. Ambos unidos forman un circuito por donde fluye el flujo
vibratorio que armoniza las cargas electromagnéticas de los
meridianos.
Sentado, de piernas cruzadas, la mano izquierda sobre la derecha,
pulgares juntos, respiración tranquila, ojos cerrados o semi
cerrados, la punta de la lengua colocada detrás de los incisivos
superiores para cerrar el circuito.
Respirar lento y profundamente hacia el Hara, hasta que vaya
disminuyendo el flujo de los pensamientos. Después, espirar
imaginando que la energía del Hara baja por el Vaso de la Concepción
hasta el perineo donde se une con la energía de la tierra que
penetra por la base de la columna vertebral. Este flujo sube a lo
largo de las vértebras mientras se inspira, luego va por la
superficie del cráneo hasta la frente y sobre la nariz hasta llegar
a la boca. Aquí empieza la espiración, donde hay que imaginar que
ella baja por el Vaso de la Concepción: cuello, pecho, abdomen, Hara,
hasta llegar al perineo.
Mantener este movimiento circulatorio de la energía de la
respiración durante 10 minutos. Después quedarse en meditación,
guardando el espíritu sereno y silencioso durante otros diez
minutos,
A esta técnica se refieren los taoístas cuando hablan de “la
Circulación de la Luz".
La Reflexión Interior:
Cara al norte, piernas cruzadas, dedos entrecruzados, pulgares se
tocan, cabeza ligeramente inclinada, respiración natural, totalmente
relajada. Espiración 3 a 5 veces más larga que la inspiración
(inspirar en 2, espirar en 6 a 10). Ojos semi cerrados. boca
cerrada.
Una vez alcanzado un estado de silencio apacible y una profunda
tranquilidad, tomar consciencia de lo efímero de nuestra existencia
y a la vez de nuestro destino espiritual eterno. Sentirse unido al
universo infinito, sin fronteras ni limitaciones que nos separe. No
hay más que el ser universal sin fin, exento de manifestaciones
individuales; que ve, pero no es visto; que escucha, pero no es
escuchado; que siente, pero no es sentido; que imagina, pero no es
imaginado.
Mantenerse en ese estado 5 a 10 minutos, impermeable a toda
interrupción. Después, abrir los ojos suavemente y retomar la
respiración natural.
A partir de ahí, sentirse una persona renovada, capaz de conducir
sus actividades físicas, mentales y espirituales de una manera
nueva.
La Reflexión hacia el Exterior:
El universo infinito es nuestro origen y nuestro futuro. Nuestra
condición presente no es más que una manifestación del ambiente
exterior sin fin y sin límites que sobrepasa todos los mundos
relativos, el espacio y el tiempo. Esta meditación nos lleva a
descubrir nuestro origen, nuestro presente y nuestro futuro en su
dimensión más vasta posible, y permite adaptarnos completamente al
mundo exterior ilimitado en todos sus aspectos.
Sentado. de piernas cruzadas, espalda derecha, todo el cuerpo
relajado, espalda al sol en el día, en la noche, cara al norte.
Manos sobre los muslos, palmas hacia arriba, el extremo de los
pulgares en contacto con los extremos de los dedos índice y medio.
El rostro ligeramente elevado hacia lo alto, ojos semiabiertos, la
mirada hacia el espacio infinito. Respirar con la boca entreabierta.
inspiración más larga que la espiración, dirigida hacia el cerebro
medio como si el aire llegara hacia esas profundidades. En la
espiración, el aire va hacia el espacio infinito. Cuando los
pensamientos se vayan deteniendo, imaginar que se es completamente
libre como el espacio, reconocer que no se es más que un espacio
vacío que se dilata en todas direcciones hacia el infinito. Si algún
pensamiento viniera a perturbar, repetir desde el fondo del corazón:
"yo soy el espacio infinito", como si un surtidor brotara desde las
profundidades.
Mantener 10 a 15 minutos. Luego, bajar la cabeza y recuperar la
respiración normal. Reafirmar el estado infinito más allá de toda
percepción y pensamiento relativo a fin de abordar las actividades
cotidianas con un espíritu purificado.
VER
PRODUCTOS SOBRE CHAKRAS AQUÍ
ALGUIEN QUIERE LO QUE TU TIENES, ALGUIEN TIENE LO QUE
TU QUIERES.
- Como vender por Internet
- Como comprar por Internet
- Guías de compras (Lo que debes
saber antes de comprar)

|
|