COMO EVITAR CARGOS
EXTRAS EN AEROLIENAS
¿Las aerolíneas te cobran
por todo? Te damos algunos consejos básicos para viajar con lo
necesario y evitar recargos. Cómo sortear los recargos de las
aerolíneas
La verdad es que las aerolíneas casi
inspiran compasión. Poca gente aprecia las diferencias en la calidad
del servicio de una línea aérea a otra, así que la competencia se
reduce, básicamente, a las tarifas: ¿cuál es la que me lleva a mi
destino por menos dinero? Por eso, la mayoría tiene pérdidas. Esto
significa que suelen estar rozando la bancarrota, por lo que buscan
medios más o menos oscuros para que paguemos un sobreprecio, en
forma de comisiones y recargos.
Y por eso, al final, no
acabamos de sentir ninguna compasión por ellas. Actualmente, las
principales líneas aéreas cobran un extra por hacer una reserva
telefónica, por tomar un refresco o agua durante el vuelo, por tener
más espacio para las piernas, por utilizar una conexión inalámbrica,
por canjear las millas obtenidas, por llevar una mascota, por la
comida... hasta por usar una almohada y una manta.
Por ejemplo, en una de las líneas
aéreas, un menor de edad que viaje con una mascota y dos maletas,
una de ellas con un exceso de peso y dimensiones, podría pagar, sin
exagerar, más de 700 dólares en este tipo de recargos. Y, sin
embargo, con U.S. Airways podemos comprar dos billetes en tercera
clase, no reembolsables, de Nueva York a Hawái por menos de eso.
Lo verdaderamente indignante para la
mayor parte de los viajeros son los recargos que cobran por facturar
una maleta, que además no dejan de aumentar. Durante mucho tiempo,
facturar el equipaje era parte del servicio y la mayoría nos
habíamos acostumbrado a creer que podíamos viajar, realmente, con
todo lo que necesitábamos para el viaje. Pero ahora, es un lujo.
Esto podría tener cierta lógica cuando cobraban por un exceso de
equipaje o de peso, pero en los últimos meses se ha vuelto una
práctica estándar.
En fin que si las compañías aéreas
nos van a tratar como huéspedes poco desables, quizás deberíamos
dejar de prodigarnos más allá de lo imprescindible y de financiar
sus desagradables e incómodos jugueteos con las tarifas. Esto
significa viajar con un maletín, sea cual sea la duración del viaje.
Cuanto más pequeño, mejor, para poder entrar y salir de los
aeropuertos con la rapidez y la discreción de un ninja.
Sin duda, es una habilidad que lleva
su tiempo adquirir, pero hay algunas lecciones básicas que todos
podemos aprender, como por ejemplo hacer una lista de lo esencial.
También hay muchas herramientas tecnológicas nuevas que ayudan a los
viajeros a desplazarse con menos equipaje y hacen que todo sea mucho
más fácil que hace unos años.
Hace un tiempo, trabajé como
comercial, principalmente en Asia. Perdí tantas veces la maleta, que
aprendí a vivir con un simple maletín de viaje durante semanas, si
era necesario. Todo lo que perdía por no tener más cosas conmigo, lo
recuperaba en la confianza que iba ganando al darme cuenta de que
controlaba mucho mejor que otras personas mi propio destino. Esto
era antes de que se inventaran las maletas con ruedas realmente
funcionales, los sitios web para los que quieren viajar ligeros y
todos los auriculares digitales plegables, soportes para smart
phones y ropas de nanofibras que nos han facilitado tanto la vida.
También era una época en la que no se cobraba aparte la maleta...
Hoy, esquivar los extras es casi como viajar gratis.-
Fuente
ALGUIEN QUIERE LO QUE TU TIENES, ALGUIEN TIENE LO QUE
TU QUIERES.
- Como vender por Internet
- Como comprar por Internet
- Guías de compras (Lo que debes
saber antes de comprar)

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