Margaret Kent señala que la
apariencia de seguridad y de intelectual que proyectan algunas
mujeres, les hace alejar a los hombres porque ellos piensan que la
relación no pasará de un "hola". Ellos ignoran que en cuanto se
acerquen a la mujer "inalcanzable" se convertirá en una chiquilla de
14 años que se morirá de la pena.
En ocasiones basta con plantear
preguntas simples referentes con la primera impresión, como "qué
acento tan interesante, ¿de dónde viene usted?", eso sirve sólo para
romper el hielo; si hay interés del hombre, él seguirá la
conversación.
-¿Cómo seleccionar al hombre
adecuado?
-Hay que aclarar que no existe la
persona perfecta, pero sí la pareja ideal, la cual se da cuando las
imperfecciones del otro no importan.
Mi esposo es muy trabajador, todo el
día labora y si abre la boca es para decir algo referente a eso,
pero yo puedo vivir con ello. Le digo: "yo voy a salir de compras y
tú te quedas trabajando"; cada quién hace lo que le gusta, no hay
exigencias del uno hacia el otro. Hay que aplicar una tolerancia que
no acabe con la pasión. El matrimonio no es sacrificio, es aceptar
los defectos del otro y gozar de las cosas en común, incluyendo
tristezas y alegrías.
-¿Qué es lo que el hombre quiere oír,
cómo enamorarlo?
-Que es especial y único, hay que
alabarlo mucho, pero de vez en cuando criticarlo para que no se crea
un dios y demasiado bueno para la mujer. Este es el balance que una
tiene que aprender para manejar las emociones de ellos.
-¿Hay algunos trucos para atraerlos?
-Algo que no falla es que la mujer se
fije en una cualidad del hombre y se lo haga saber, "tienes una
sonrisa muy linda", "eres muy simpático", "me encanta cómo te
vistes"...
Las mamás les llegan a decir a sus
hijos "un día va a llegar una mujer que te va a hacer sentir que
eres único y especial y esa es la mujer de la que te vas a
enamorar". Así que una debe preguntarle al hombre "¿cuándo te diste
cuenta que tú eras único y especial?" Es increíble, pero los hombres
no dudan en responder (pues piensan que Dios los hizo y en ellos se
demoró 10 minutos más). Si una se ha dado cuenta de eso es que es la
mujer ideal para él.
-¿Para la cita ideal?
-El peor lugar para la primera cita
es el cine, la pareja pasa horas sin hablar, él verá a mujeres muy
guapas con la que (la mayoría de las ocasiones) una sale perdiendo,
y no hay tiempo para conversar. Lo mismo ocurre con los bares y
antros. Escuchar a los hombre con intensidad es la clave, por lo que
hay que elegir los lugares propicios para ello.
-¿Cómo llegar al matrimonio?
-Hay cuatro pasos, el primero es
conocer a suficientes hombres porque el ideal está como de uno en
100. Si una pasa muchos meses con la persona equivocada se pierde el
tiempo y no se encuentra al marido. La clave es saber escoger y ver
rápido a futuro, si ese no nos sirve para casarnos es mejor dejarlo.
El segundo empieza cuando ya sale con
el probable prospecto, debe hacerle una entrevista para saber si
sirve como esposo. Las preguntas deben ser discretas y que den de
qué hablar; preguntar por la historia de él ayuda mucho, por ejemplo
"¿cómo fue tu primer trabajo?", "¿dónde estudiabas?", "¿cómo eras de
niño?" Cuando él lleva la conversación al presente se sabrá que ya
ha adquirido confianza en una.
Si es muy joven y no tiene mucho
pasado, pues preguntar por el futuro. Para esa entrevista una debe
usar cuatro "sombreros", el del periodista (saberlo todo), el del
clérigo (para que confiese, pero sin acusar), el sicólogo (indagar
por qué hizo las cosas) y el del abogado (buscar el conflicto y
encontrar la explicación) de esta forma se obtendrán puras verdades.
Para todo hay que mostrar interés, de
lo contrario dudará en platicarnos sus cosas. Una mujer piensa que
sus órganos más sexys son los senos, pero no, son las orejas. El
hombre se enamora hablando. En una relación la mujer es quien se
enamora primero, esto es porque habla primero. Yo les digo que se
callen las primeras tres horas y el hombre caerá de amor. Lo que una
tiene que decir es "qué interesante, cuéntame más".
El tercer paso es decirles todo lo
maravilloso que son, no sólo lo negativo. Sucede que aunque una les
diga mil cosas positivas y una negativa, van a guardar la última.
Para que una relación dure y no se vuelva aburrida hay que halagarlo
y de vez en cuando darle un pellizco a su ego. ¡Ah!, las críticas no
deben ser nunca en público.
El último paso es cómo hacer que nos
"pidan matrimonio". Para ellos es difícil porque es enfrentarse a un
rechazo.
Como no estamos seguras si sabe o no
manejarlo hay que ayudarle diciendo: "¡ay!, ojalá nos podamos casar
este año". Si viene un cumpleaños o fecha especial y nos pregunta
qué queremos de regalo, hay que responder "A TI", ¡nunca "un
anillo"! porque eso no los da cualquiera. Una frase como "yo no me
imagino tener un hijo/casada/llegar a vieja más que contigo" es
perfecta.
-Una vez casada ¿cómo se retiene al
hombre?
-El hombre que tiene hambre busca un
restaurante. Compaginar el apetito sexual de ambos es clave. Hay que
satisfacerlo para que no se vaya, pero de vez en cuando dejarlo con
hambre para que no caiga en el aburrimiento.
Hacerle una pregunta interesante cada
semana es un buen tip: pueden ser las más bobas, pero eso lo tendrá
atento en nosotras. Utilizar palabras que él no conozca -comprarse
un diccionario si es necesario- para que a él le intrigue de dónde
sabemos eso. Estas acciones lo estimulan mentalmente, le dan
emociones nuevas. En el libro se incluyen 50 preguntas que se deben
hacer al esposo para mantenerlo interesado.