TIPOS DE VIOLENCIA
Te mostramos con sus
características los distintos tipos de violencia que existen.
Violencia física
Es el daño corporal que le hacemos a
alguien más débil que nosotros. Puede ser de hombre a mujer, de
hombre a hombre, de mujer a hombre o de cualquiera de los dos a un
menor, a un anciano o anciana o a personas con alguna discapacidad.
Esta violencia se caracteriza por
lastimar cualquier parte del cuerpo de una persona con las manos,
los pies o con objetos.
Algunas madres golpean a sus hijos
apoyadas en la autoridad paterna. Suelen acusarlos con el padre
diciendo: tu hijo no me obedece
o ya es tiempo de que le des un
castigo ejemplar. Asimismo, en muchas ocasiones los padres
golpeadores maltratan a sus hijas o hijos con el respaldo de las
madres, o sin él. Estos padres constantemente les dan golpes,
manazos, bofetadas, coscorrones o pellizcos a sus hijos.
Los menores se asustan, guardan
resentimiento hacia sus padres, se vuelven inseguros y pueden
aprender a ser violentos
Violencia emocional
La violencia emocional no se percibe
tan fácilmente como la física, pero también lastima. Consiste en
enviar mensajes y gestos o manifestar actitudes de rechazo. La
intención es humillar, avergonzar, hacer sentir insegura y mal a una
persona, deteriorando su imagen y su propio valor, con lo que se
daña su estado de ánimo, se disminuye su capacidad para tomar
decisiones y para vivir su vida con gusto y desempeñar sus
quehaceres diarios.
La violencia verbal tiene lugar
cuando mediante el uso de la palabra se hace sentir a una persona
que no hace nada bien, se le ridiculiza, insulta, humilla y amenaza
en la intimidad o ante familiares, amigos o desconocidos.
La violencia no verbal es aquella que
se manifiesta en actitudes corporales de agresión como miradas de
desprecio, muestras de rechazo, indiferencia, silencios y gestos
insultantes para descalificar a la persona.
Otra forma de comportamiento que sin
ser violenta puede causar daño es el caso de la sobreprotección y el
excesivo consentimiento, pues la confundimos con cariño y afecto.
Sobreprotegemos a nuestros hijos e
hijas cuando les queremos resolver todos y cada uno de sus
problemas, cuando no confiamos en ellos, cuando les decimos qué
hacer y cómo hacerlo sin dar lugar a sus iniciativas personales,
cuando no dejamos que se equivoquen y aprendan de sus propios
errores, cuando no permitimos que se separen de nosotros ni un
momento por temor a que les pase algo.
La sobreprotección y el excesivo
consentimiento puede hacer a las personas dependientes, inseguras,
irresponsables y en consecuencia incapaces de resolver sus vidas por
sí mismas.
Violencia sexual
La violencia sexual ocurre cuando se
obliga a una persona a tener cualquier tipo de contacto sexual
contra su voluntad; cuando se le hace participar en actividades
sexuales con las que no está de acuerdo y no se toman en cuenta sus
deseos, opiniones ni sentimientos. Se daña física y emocionalmente a
la persona.
La violencia sexual se puede presentar como acoso, abuso sexual,
violación o incesto.
El acoso es la persecución insistente
de alguien en contra de su voluntad y que frecuentemente está en
desventaja. El acosador busca someterlo a sus deseos sexuales.
Si usted sufre de acoso, ¿ha buscado
la ayuda de su familia, de una amiga, un amigo o de alguna otra
persona?
El abuso sexual consiste en tocar y
acariciar el cuerpo de otra persona contra su voluntad, así como en
la exhibición de los genitales y en la exigencia a la víctima de que
satisfaga sexualmente al abusador. Se puede dar de manera repetitiva
y durar mucho tiempo antes de que el abusador, quien se vale de su
poder y autoridad para llevarlo a cabo, sea descubierto. Dada la
posición de autoridad de los adultos, el abuso sexual hacia los
menores es mucho más frecuente de lo que se piensa.
Este tipo de violencia es inadmisible
y se puede dar en todos lados incluso en la casa, en la escuela, en
el trabajo o en la calle. Los agresores sexuales puede ser supuestos
amigos, vecinos, familiares lejanos o cercanos y llegan a ocurrir
casos en los que los agresores son el padrastro o la madrastra,
incluso el padre o la madre.
La violación es un acto de extrema
violencia física y emocional. Consiste en la penetración con el
pene, los dedos o cualquier objeto en la vagina, el ano o la boca en
contra de la voluntad de la víctima, quien es amenazada para
mantener la violación en secreto. A veces se usan armas. Es un hecho
gravísimo e inadmisible que envilece a quien lo ejerce.
Por lo regular, las personas que
sufren violencia sexual no cuentan a nadie lo que les sucede. Esto
se debe a que se sienten amenazadas o erróneamente culpables de lo
que les pasa. Cuando la violación es cometida por un familiar
cercano, la víctima se encierra todavía más en sí misma, debido a
que su lealtad a la unión familiar le impide decirlo, pues teme que,
al enterarse, la familia se separe. En los menores, los ancianos y
las personas con alguna discapacidad el asunto es más grave, ya que
cuando se atreven a denunciar el acto se les acusa de fantasiosos o
mentirosos y de querer dañar al agresor. Por si fuera poco, estas
víctimas viven amenazadas y en un constante estado de terror. Es
frecuente que escuchen expresiones como:
si lo cuentas, te mato,
van a creer que estás loca o loco,
tu mamá se va a morir?, ??nadie te
va a creer.
El incesto es el contacto sexual
entre familiares con algún tipo de parentesco, ya sea civil o
consanguíneo. Esta relación puede ocurrir con o sin el
consentimiento de una de las personas; los actos sexuales
frecuentemente se presentan con acoso, con violencia física e
incluso con violación. Es conveniente hablar con los hijos para
evitar que sean presas fáciles.
¿Que podemos hacer ante situaciones
de violencia intrafamiliar?
Revisar si las formas de tratarnos
que vemos como normales son o no violentas. Por ejemplo, cuando para
corregir a nuestros hijos e hijas les gritamos o los golpeamos; o
cuando nos enojamos con la pareja y nos burlamos de ella o le
dejamos de hablar.
Cambiar de manera que nos
relacionemos mejor con los niños o con nuestra pareja.
Platiquemos entre todos y tomemos
nuevos acuerdos.
¿Se reconoce usted como una persona
violenta? Si su respuesta es afirmativa, le presentamos algunas
sugerencias para desactivar el círculo de violencia:
- Reflexione antes de actuar, esto
siempre ayuda.
- Controle sus impulsos. Retírese
y salga a caminar, busque un lugar que le proporcione
tranquilidad o respire hondo y cuente hasta diez antes de
reaccionar. Lo primero es tranquilizarse.
- Siempre prefiera el diálogo a
los golpes. Recuerde usar palabras que no sean ofensivas.
- Practique algún ejercicio fuerte
que le permita eliminar la tensión sanamente y relajarse.
- Piense: la violencia se aprende,
pero usted también puede aprender otras formas de relacionarse
cuando reflexione muy seriamente sobre el daño que hace la
violencia a usted y a los demás y sus consecuencias.
Si la violencia ha llegado a un punto
en que ya no nos es posible detenerla así, entonces necesitamos:
- Reconocer el hecho, no
paralizarnos ni avergonzarnos y no callarlo, pedir ayuda y
denunciarlo. Acudir a un centro especializado en atención a la
violencia familiar.
- Participar en programas
educativos dirigidos a superar las conductas violentas.
- Formar grupos de autoayuda con
vecinas, vecinos, amistades, compañeros de trabajo y familiares
que sufran violencia.
- Conocer las iniciativas de ley
en favor de la prevención de la violencia familiar que se van
elaborando en todos los estados, las cuales consideran las bases
y los procedimientos para la defensa de quienes sufren
violencia, y apoyar y demandar que se mejoren continuamente.
Para no recurrir a la violencia
Toda persona tiene la necesidad de
responder a las situaciones que la vida le presenta. Los padres, en
particular, tienen la responsabilidad de guiar a sus hijos y de
encaminarlos. Aunque, como ya se dijo, esta responsabilidad implica
el ser capaz de poner límites a su conducta y corregir, los padres
deben y pueden hacer un esfuerzo para cumplir con su responsabilidad
de conducir a sus hijos por la vida sin lastimarlos.
Las familias comúnmente tienen:
1. Necesidad de un ambiente familiar de
comunicación, afecto y apoyo
Todas las personas esperan tener en
su familia una fuente de apoyo incondicional y un clima de confianza
y cariño donde desenvolverse. Sin embargo, el hogar no debe ser el
sitio en el cual los adultos desquiten su propio malestar en lugar
de brindar la seguridad y el afecto que los hijos y la pareja
necesitan. La comunicación, la honestidad, el tratar de dar
soluciones a los problemas que aquejan a la familia, y el saber
compartir momentos agradables, ayuda a que la vida familiar cumpla
con su cometido, además de que previene la violencia.
2. Necesidad de un grupo social de apoyo
Toda familia necesita ir más allá de
las relaciones entre sus miembros y establecer lazos de amistad, de
afecto y de solidaridad con un grupo más o menos amplio de personas.
Mantener un grupo de relaciones vivo y amplio ayuda a prevenir la
violencia intrafamiliar y nutre la vida personal de los integrantes
de la familia.
3. Necesidad de cambio en las conductas
de la pareja o de los hijos
Es evidente que en la vida familiar
muchas veces es necesario solicitar un cambio en la conducta. A la
pareja no se le puede pedir cambiar con amenazas ni advertencias,
sino de común acuerdo y con respeto mutuo. La necesidad de hacer
advertencias a los hijos no debe dar pie a que se les amenace, pues
aquéllas deben ser cumplidas si han de ser formativas. Jamás se debe
golpear, retirar el afecto, ni insultar o humillar a los niños. De
lo que se trata es de que ellos sepan que las reglas que ponen sus
padres deben tomarse en serio, y que a sus papás les interesa su
bienestar. Así se les inculca confianza y seguridad.
4. Necesidad de mantener la casa y hacer
que funcione
El trabajo doméstico y la manutención
económica absorben la mayor parte de las energías y del tiempo de
los adultos a cargo del hogar. Al tener conciencia de las cargas que
estas labores implican, y de la necesidad de distribuirlas lo más
equitativamente posible, se evita buena parte de los conflictos
intrafamiliares que pueden transformarse en abusos o en un modo de
vida desgastante para alguno de los miembros, lo que necesariamente
repercute en todos. Es conveniente que los hijos vayan tomando
algunas responsabilidades, de acuerdo con su edad, y procurar que
las tareas se repartan por igual entre las hijas y los hijos.
Por otra parte, es conveniente
decidir conjuntamente con la pareja cómo utilizar el ingreso
familiar para satisfacer las distintas necesidades de los miembros
de la familia, teniendo una visión clara y compartida de lo que es
esencial y de lo que es secundario.
5. Necesidad de saber manejar las
situaciones conflictivas
En toda familia, como parte natural
de su desarrollo, surgen conflictos originados tanto en procesos de
desarrollo personal y situaciones que enfrenta cada quien, como en
los procesos y situaciones de la familia en grupo. El conflicto
puede manejarse pacíficamente desde su surgimiento si se entiende
que éste es natural y se buscan las maneras razonables y viables de
solucionarlo lo más pronto posible. La violencia nunca es la
solución.
ALGUIEN QUIERE LO QUE TU TIENES, ALGUIEN TIENE LO QUE
TU QUIERES.
- Como vender por Internet
- Como comprar por Internet
- Guías de compras (Lo que debes
saber antes de comprar)

|