Desde muy pequeño fue conocido entre los
atenienses por su facilidad de palabra y la agudeza de sus
razonamientos. Siempre muy provocador, ironizaba constantemente con
sus dichos para erradicar la ignorancia popular presente en su
sociedad.
Le molestaba mucho ver que las personas que eran
considerados los sabios de Atenas, no eran capaces de apreciar su
propia ignorancia. De ahí su famosa frase “Sólo sé que nada sé”.
Para él, tener conocimiento de la propia ignorancia constituía una
ventaja respecto del resto.
Para lograr que la gente se diera cuenta de esto,
solía sostener conversaciones con la élite ateniense. Él les hacía
creer que sabía menos que ellos y, por medio de preguntas, les hacía
notar sus errores. Este manejo de la ironía provocó que se ganara la
enemistad de importantes personas de la época, ya que los dejaba en
evidencia respecto de lo deficiente que era su sabiduría.
Uno de los grandes aportes que hizo a la
filosofía fue la mayéutica como método inductivo de acceso a la
verdad. Como hijo de partera que era, Sócrates utilizó un concepto
que se relaciona con el dar a luz. Por medio de la mayéutica, el
individuo dará a luz la verdad. Por medio del diálogo se busca
llegar al conocimiento. Por eso afirmó: “Sólo el conocimiento que
llega desde dentro es el verdadero conocimiento”.
Las actitudes de Sócrates molestaron a muchos.
Finalmente, se realizó un juicio en su contra que lo condenó a morir
envenenado por medio de la ingesta de cicuta. Las razones oficiales
que se entregaron para matarlo fueron: acusaciones de impiedad, de
corrupción a los jóvenes y de no creer en los dioses atenienses.
Éstas se asumen como excusas para terminar con la vida de una
persona que incomodaba a los sabios de la ciudad. Se presume que las
motivaciones reales radicaban en que dos de sus discípulos eran
tiranos que atentaron contra Atenas.
Tal como dejó plasmado Platón en sus textos,
‘Diálogos’ y la ‘Apología de Sócrates’, el filósofo nunca ofreció
las respuestas a las preguntas que planteaba. Lo que intentaba era
provocar la búsqueda del conocimiento más que poder alcanzarlo. El
método socrático de búsqueda de la verdad continúa siendo utilizado,
por ejemplo, en el sistema educativo.