Aristóteles quedó huérfano muy pequeño y fue
adoptado por Proxeno. A sus diecisiete años partió a Atenas para
ingresar a la Escuela de Platón, del cual, más tarde, sería uno de
sus críticos. Durante esa época se dedicó tanto al estudio como a la
enseñanza.
Cuando Platón murió, Aristóteles tenía 36 años y
decidió partir a Axos a helenizar los territorios recientemente
dominados por Hermias de Atarneo. Estuvo allí durante tres años en
los que se dedicó a la enseñanza y a la escritura. Gran parte de su
obra ‘Política’ la escribió estando allá. Además, durante ese tiempo
tuvo una hija con su mujer Pitias, sobrina de Hermias. Se presume
que Pitias murió al poco tiempo y se casó con Erpilis con la que
tuvo a Nicómaco. A este hijo le dedicó la ‘Ética’.
Cuando Hermias fue asesinado Aristóteles se
trasladó a Mitilene. Allí se dedicó al estudio de la biología. Dos
años más tarde fue contratado para hacerse cargo de Alejandro de
Macedonia, quien más tarde sería el emperador Alejandro Magno.
Muerto el padre de Alejandro, éste mandó a matar a un sobrino de
Aristóteles. Por temor, el filósofo huyó y se refugió en Estagira.
Luego, en 334 creó en Atenas el Liceo que fue la competencia directa
de la escuela platónica. Durante once años, Aristóteles se dedica a
aunar y sintetizar el saber.
Cuando en el año 323 murió Alejandro, el
nacionalismo antimacedonio invadió Atenas. Por este motivo,
Aristóteles debió enfrentarse a una acusación de impiedad.
Finalmente, y estando en conocimiento de lo que le había sucedido a
Sócrates, decidió exiliarse en la isla de Chalcis, donde murió.
Dentro de los temas más importantes que relató el
filósofo en sus obras están el trabajo realizado en su tratado
‘Política’, ‘Ética’ y el concepto de Metafísica. El material por él
producido pasó por muchas manos antes de que se hiciera público. Fue
gracias a Andrónico de Rodas, el último responsable del Liceo, que
las obras del filósofo fueron reproducidas y hoy son conocidas por
todo el mundo.
Actualmente la contribución que hizo Aristóteles
al conocimiento no puede ser desconocida. No se puede negar que
cualquier avance intelectual ha tenido que empezar por rebatir o
reafirmar sus postulados. Es una referencia que aún conserva
vigencia.