En términos amplios, desde el punto de vista
filosófico, se trata de aquel conjunto de creencias y valores, que
dictan normas y costumbres que guían el actuar de las personas hacia
el bien, ya se trata del conjunto de creencias que permiten
distinguir entre el bien y el mal al realizar un determinado acto.
La rama de la filosofía que estudia la moral es la "ética".
Desde una perspectiva más bien religiosa, se hace
el intento de que los fieles no piensen la moral como aquellas
prohibiciones impuestas por Dios, sino más bien, que se trate de
vivir y desarrollar nuestras vidas en el amor a Dios y al prójimo. A
fin de lograr comprender mejor lo anterior, se presentan como guía
los 10 mandamientos, ya que indican lo que es el amor auténtico: el
desear y hacer el bien al prójimo y a si mismo.
Por otra parte, la moral, al hacer referencia a
la persona, hace imprescindible el considerar la dignidad humana. De
este modo, la moral sería el modo de ser y de vivir respetando y
promoviendo la dignidad del hombre en todo momento.
Desde otro punto de vista, menos ligado a la fe,
la moral continúa siendo algo bastante similar, constituyéndose como
aquella conciencia de libertad propia del ser humano, a través de la
cual sus actos son juzgados como buenos o malos. En términos
generales, la moral se constituye como aquel conjunto de valores
esperables en toda persona, en el que incluyen el respeto a la
dignidad humana y la igualdad de las personas, en torno a su género
y ante la ley.
Todas las religiones y creencias desarrollan
modos particulares pero similares de ver y llevar a cabo la
moralidad, sin embargo, en todos los casos, existen 3 elementos
fundamentales de la moral: el objeto elegido, el objetivo que se
persigue y el contexto en el que se desarrolla. Si bien las
circunstancias no cambian en esencia la bondad o maldad de un
determinado acto, lo que si logran es aumentar o disminuir su
calidad moral.