¿POR QUÉ MENTIMOS?
Aquí respondemos varios
interrogantes con respecto a las mentiras...
¿Todos mentimos?
En algún momento sí, unos más que otros, la diferencia radica en el
bienestar emocional. Unos mienten por conveniencia, vergüenza,
interés, respeto o necesidad. Otros por piedad, desesperación o
defensa. Hay quienes lo hacen simplemente por gusto. Las mentiras
crecen con nosotros y evolucionan junto con nuestra personalidad, a
lo largo de nuestra existencia.
Un estudio ha revelado que, en promedio,
los adultos mienten o admiten hacerlo, treinta veces a la semana.
¿Se vale mentir?
Para algunos expertos los engaños ayudan al desarrollo humano y la
convivencia, lo ven como algo natural, necesario y hasta cierto
punto inevitable. Por ejemplo, ciertas mentiras juegan un papel
positivo en el desarrollo emocional infantil o ¿cuántas guerras,
amores y negocios se habrían perdido por no mentir?
Pero cuando mentir se vuelve algo
patológico, trastorna la vida del mentiroso o la de sus engañados.
Vivir relaciones familiares, sociales o profesionales en las que
prevalecen la distorsión y el ocultamiento de la realidad terminan
por fallar.
¿Debemos decir siempre la verdad?
Las pequeñas mentiras actúan como "lubricantes sociales" o se usan
para calmar los sentimientos de otro, así que resultan efectivas en
ciertos casos y con medida.
Finalmente hay que reconocer que hallar la verdad es imposible
porque es un concepto subjetivo, lo que tú crees verdadero para otro
puede no serlo. Aquí simplemente se debe aplicar la tolerancia a los
pensamientos de los demás.
¿Cómo identificar a un mentiroso?
Cuando alguien miente por "salir bien librado" de una situación, en
general, siente un malestar y no puede evitar demostrarlo con
expresiones, maneras o gestos extraños. Algunos tips:
1. Quien está mintiendo no mira a los ojos por mucho tiempo.
2. Suelen mostrar nerviosismo o inquietud.
3. Buscan acabar pronto la plática que lo está
comprometiendo.
¿Cómo descubrirlos cuando son buenos para mentir?
Los mentirosos patológicos parecen tremendamente sinceros, pero
cuando se enfrentan con hechos que los contradicen, cambian su
historia a otra igualmente sincera. No hay gestos, no hay emociones,
incluso sus historias tienen una consistencia creíble, pero parece
que no son capaces de discernir si están diciendo la verdad o una
mentira.
ALGUIEN QUIERE LO QUE TU TIENES, ALGUIEN TIENE LO QUE
TU QUIERES.
- Como vender por Internet
- Como comprar por Internet
- Guías de compras (Lo que debes
saber antes de comprar)

|
|