7 PASOS PARA
PROTEGER A NUESTROS HIJOS
El abuso sexual en niños no tiene
porque ocurrir
“Mi Colegio
tiene un programa para enseñar a los niños acerca de la prevención
del abuso sexual, pero ¿qué hay de los adultos? ¿No deberían ellos
ser más responsables que un niño de seis años?”
La seguridad de los
niños es un trabajo para adultos. Es frecuente enseñar a los niños
a cuidarse del abuso sexual, -y sí es muy importante que ellos
aprendan- pero esto no sustituye la responsabilidad del adulto. Nos
aseguramos que nuestros hijos utilicen el cinturón de seguridad. Les
ayudamos a cruzar las calles. Guardamos los detergentes y tóxicos
del hogar fuera de su alcance. ¿Por qué entonces dejaremos este
trabajo de prevenir el abuso solamente a ellos?
Imagina que tan difícil
puede ser para un niño decirle “no” a un entrenador. No podemos
confiar siempre en los adultos más confiables. Los niños confían en
los entrenadores, maestros, padres y figuras de autoridad. Sin
embargo, un gran porcentaje de quienes abusan pertenecen a estos
grupos. Estos son adultos que tienen la oportunidad de llenar a los
niños de afecto y atención haciendo difícil que un niño identifique
cierta atención como abuso. Y ellos saben que los niños han sido
enseñados a respetarlos. Esto es por lo cual los programas de
prevención deben ser complementados con programas enfocados a la
responsabilidad del adulto.
Los pasos para prevenir, reconocer, y responder responsablemente al
abuso infantil son:
1. APRENDE LOS HECHOS Y
COMPRENDE LOS RIESGOS. La realidad –no la verdad- debe influir tus
decisiones respecto a tus hijos
“Vivimos en una colonia hermosa y
segura. Ninguno de nuestros niños puede estar sufriendo de abuso
sexual, ¿verdad?”
Es muy probable
que conozcas a un niño que está siendo o ha sido abusado:
-
Los expertos estiman
que una de cada cuatro niñas y uno de cada seis niños han sido
abusados sexualmente antes de cumplir los dieciocho años. Esto
significa que en cualquier salón de clase o vecindario lleno de
niños, existen aquéllos que sufren en silencio la carga del
abuso.
-
67% de los asaltos
sexuales reportados (incluyendo los asaltos cometidos contra
adultos) le ocurren a niños menores a los 17 años.
-
La edad promedio de
los reportes de abuso sexual es 9 años.
-
22% de las víctimas
de abuso sexual son menores a 8 años.
-
50% de todas las
víctimas de sodomía forzada, asaltos sexuales con objetos, y
caricias forzadas son menores a 12 años.
-
La mayoría de los
niños jamás reportan el abuso.
-
El riesgo de de
sufrir problemas psicológicos, emocionales, sociales y físicos,
y que perduran hasta la adultez, es mucho mayor que el de la
población en general, en los niños que han sido abusados
sexualmente y que mantienen el secreto o que lo dicen y no se
les.
Es muy probable
que conozcas algún abusador. El mayor riesgo para nuestros hijos no
viene de extraños sino de nuestros amigos y familiares.
-
34% de las víctimas
son abusadas por miembros de la familia.
-
Un adicional 59% son
abusados por personas en quien la familia confía –los abusadores
frecuentemente tratan de establecer relaciones de confianza con
los padres.
-
Un gran número son
abusados por niños mayores o más grandes.
-
La gente que abusa
de niños se ve y actúa exactamente como cualquier otra persona.
De hecho, es muy común que se esfuercen en aparecer confiables
para ganar su acceso a los niños.
-
Aquellos que abusan
sexualmente de niños se acercan a escenarios donde pueden ganar
fácilmente acceso a ellos, como ligas deportivas, centros
religiosos, clubes y escuelas.
“No puede ocurrir en
mi familia. Yo puedo decir si alguien es un abusador.”
(Sin embargo 93% de las víctimas conocen a sus
abusadores).
2.
Minimiza las oportunidades. Si eliminas o
reduces las situaciones uno-a-uno adulto-niño, disminuirás
dramáticamente el riesgo de abuso infantil en tu hijo.
Más del 80% de
los casos de abuso sexual ocurren en situaciones de uno-a-uno
adulto/niño.
Reduce el
riesgo. Protege a tu hijo:
-
Entiende que los
abusadores se presentan amistosamente con sus víctimas
potenciales y sus familias, disfrutan las actividades
familiares, se ganan la confianza de la familia y así obtienen
tiempo a solas con los niños.
-
Piensa
cuidadosamente acerca de la seguridad en las relaciones un
adulto-un niño. De preferencia busca situaciones de grupo cuando
sea posible.
-
Déjate caer
inesperadamente cuando tu hijo está a solas con un adulto.
-
Sé el ejemplo al
evitar personalmente las situaciones uno-a-uno con otros niños
que no sean los tuyos.
-
Monitorea el uso de
Internet de tus hijos. Este es un medio a través del cual los
delincuentes interactúan privadamente con tus hijos. Ellos usan
el Internet con la meta de atraer niños para un ulterior
contacto físico.
Reduce el
riesgo. Insiste en políticas:
-
Presiona por
políticas que eliminen las situaciones de uno-a-uno en todas las
instancias y organizaciones de servicio a la niñez, como grupos
religiosos, equipos deportivos, escuelas y clubes. Estas
políticas deberían asegurar que todas las actividades puedan ser
interrumpidas y observadas.
-
Cuestiona los
administradores de programas y evita las organizaciones que no
investigan y revisan cuidadosamente los historiales de todas las
personas que trabajan con niños.
-
Insiste en que las
organizaciones para la juventud tengan políticas especiales para
tratar con situaciones sospechosas y reportes de abuso.
3. Habla acerca de
ello. Los niños frecuentemente mantienen el abuso en secreto, pero
las barreras pueden ser rotas por una plática abierta.
“Mi hija me platica todo. Sé que ella
me diría si alguien la molesta.”
Comprende porqué
los niños “no hablan”:
-
El abusador
avergüenza al niño, señala que él lo permitió, o le dice que se
enojarán sus padres.
-
El abusador
frecuentemente manipula y trata de confundir al niño acerca de
lo que está bien o mal.
-
El abusador algunas
veces amenaza al niño o a sus padres.
-
Los niños tienen
miedo de molestar a su familia.
-
Algunos niños son
demasiado jóvenes para comprender. Muchos abusadores les dicen
a los niños que el abuso está “bien” o es un “juego”.
Aprende como se
comunican los niños:
-
Los niños que
revelan el abuso sexual frecuentemente le dicen a algún adulto
confiable que no son los padres. Por esta razón, entrenar a
personas que trabajan con niños es especialmente importante.
-
Los niños pueden
decir “partes” de lo ocurrido o pretender que le ocurrió a
alguien más para medir la reacción de los adultos.
-
Los niños
frecuentemente “se cierran” y rehúsan decir más si respondes
emocional o negativamente.
-
Si tu hijo no habla
contigo, no pienses que es una señal de una pobre paternidad.
Habla
abiertamente con tu hijo:
-
La buena
comunicación puede decrementar la vulnerabilidad al abuso sexual
e incrementar la posibilidad de que te digan si fueron abusados
sexualmente.
-
Enseña a tu hijo a
hablar de su cuerpo, acerca de lo que es el abuso y, cuando sea
apropiado, acerca del sexo. Enséñale palabras que le ayuden a
hablar de sexo cómodamente contigo.
-
Enseña a tu hijo que
es contra las “reglas” que los adultos actúen de un modo sexual
con los niños y utiliza ejemplos.
-
Empieza temprano y
habla frecuentemente. Utiliza las oportunidades de cada día para
hablar del abuso sexual.
-
Enseña a tu hijo que
es tú responsabilidad protegerlo del abuso sexual.
-
Enseña a tu hijo que
sólo lo puedes proteger si te dice cuando algo anda mal.
-
Escucha en silencio.
A los niños les cuesta mucho trabajo decirle a los padres de
eventos problemáticos.
UNA
INVESTIGACIÓN MOSTRÓ QUE SÓLO EL 29% DE LOS PADRES ALGUNA VEZ
MENCIONARON O DISCUTIERON SOBRE ABUSO SEXUAL CON SUS HIJOS.
Y aún entonces, la mayoría falló en mencionar que el abusador podría
ser un amigo adulto o un miembro de la familia. Además la plática
frecuentemente ocurrió demasiado tarde.
4. Mantente alerta. No
esperes señales obvias cuando un niño ha sido abusado.
Frecuentemente las señales están ahí pero primero es necesario que
las reconozcas.
“¿El aislamiento de mi hijo se debe a la
pubertad o está siendo abusado sexualmente?”
Aprende las
señales:
-
Los signos físicos
de abuso sexual no son comunes, aunque el enrojecimiento, las
erupciones o inflamaciones del área genital, infecciones del
tracto urinario u otros síntomas deberán ser investigados
cuidadosamente. También, los problemas físicos asociados con
ansiedad, tal como dolor crónico de estómago o de cabeza, pueden
presentarse.
-
Señales emocionales
o conductuales son las más comunes. Estas pueden ir desde una
conducta “perfecta”, hasta el aislamiento y la depresión, y aún
ira y rebelión.
-
La conducta sexual y
el lenguaje que no son adecuados a la edad pueden ser una
bandera roja.
-
Sé consciente de que
en algunos niños no se presenta ninguna señal de ningún tipo.
SI
ENCUENTRAS SEÑALES QUE TE HACEN SOSPECHAR DE ABUSO SEXUAL, HAZ UN
EXAMEN FÍSICO AL NIÑO INMEDIATAMENTE CON UN PROFESIONAL QUE SE
ESPECIALICE EN ABUSO SEXUAL.
La oportunidad de procesar a un abusador puede depender de evidencia
forense del examen.
5. Haz un plan. Aprende
dónde recurrir, a quién llamar y cómo reaccionar.
“Mi hija de 11 años me dijo que mi
esposo, su padrastro, se deslizaba a su cuarto por la noche. Después
dijo que lo había inventado. Ahora no dice nada. No sé que hacer.”
No hagas
escándalo:
Si tu hijo se rompe un brazo o tiene fiebre muy alta, sabes que
tienes que calmarte porque te has preparado mentalmente. Reaccionar
al abuso sexual es lo mismo. Tus respuestas tienen una poderosa
influencia en niños vulnerables.
Cuando respondes a una revelación con enojo o incredulidad, las
respuestas más comunes son:
-
El niño se cierra.
-
El niño cambia su
historia ante tu cara de enojo o incredulidad, cuando, de hecho,
el abuso puede estar ocurriendo.
-
El niño cambia su
explicación ante tus preguntas de manera que los informes
futuros parecen estar “entrenados”. Esto puede ser muy dañino en
caso de que el caso llegue a juicio.
-
El niño puede aún
llegar a sentirse culpable.
MUY POCOS
INCIDENTES REPORTADOS SON FALSOS.
Ofrece
apoyo:
Si piensas aún durante tu respuesta emocional, antes siquiera de que
sospeches de abuso, te será posible responder de una manera más
solidaria:
-
Creé al niño y
asegúrate de que lo sabe.
-
Anima al niño a
hablar pero no hagas preguntas. Puedes confundirlo y lastimarlo.
Si debes hacer preguntas para mantenerlo hablando, haz preguntas
abiertas, como, “¿qué ocurrió después?”.
-
Busca la ayuda de un
profesional entrenado para hacer preguntas respecto a abuso
sexual. La guía profesional puede ser crítica para sanar al
niño y para enjuiciar al ofensor.
-
Asegura al niño que
es tu responsabilidad protegerlo y que harás todo lo que puedas
por él.
-
Reporta o toma
acciones en todos los casos en que se sospeche abuso, tanto
dentro como fuera de la familia inmediata. La seguridad de un
niño es por mucho más importante que cualquier conflicto
emocional que tengas que enfrentar.
-
No entres en pánico.
El abuso sexual en niños que reciben ayuda psicológica pueden y
son sanados.
UNA RESPUESTA
APROPIADA AL REPORTE DE ABUSO SEXUAL DE UN NIÑO PUEDE INICIAR EL
PROCESO DE CURA PARA EL NIÑO Y TERMINAR UN CICLO DE ABUSO.
“Una niña en mi clase
me dijo que un vecino abusó sexualmente de ella. ¿Qué puedo hacer?”.
EL ABUSO SEXUAL ES UN CRIMEN.
Conoce los
requerimientos legales para reportar:
-
En México el DIF
cuenta con personas entrenadas para prestar ayuda en casos de
abuso sexual.
-
Si eres un
profesional que trabaja con niños (ejem. maestro, enfermera,
etc.) hay procedimientos especiales y requerimientos para
reportar en algunos organismos o instituciones que deben ser
seguidos. Tu empleador debe proveer entrenamiento para conocer
estos procedimientos.
6. Actúa ante la
sospecha. El futuro bienestar de tu hijo está en juego.
AL ACTUAR
ANTE LA SOSPECHA DE ABUSO SEXUAL, SALVARÁS NO SÓLO A UN NIÑO, SINO
QUIZÁ A OTROS INCONTABLES, PORQUE MUCHOS DE ESOS QUE ABUSAN
SEXUALMENTE TIENEN MÚLTIPLES VÍCTIMAS.
Puede ser que te enfrentes con una situación donde sospeches que
existe abuso, pero no pruebas. La sospecha es atemorizante, pero
confía en tus instintos. Ten el valor de reportar el abuso.
¿Y si no estoy
seguro? ¿A dónde me dirijo?
-
Si no estás seguro
si hacer un reporte oficial o sólo necesitas apoyo, contacta
algún centro de ayuda para el menor. Ellos te ayudarán a
evaluar tus sospechas.
-
El DIF, UNACARI y
algunas otras instancias cuentan con personal entrenado para
manejar preguntas acerca de sospechas de abuso a menores.
-
Habla con los padres
del niño (siempre y cuando ellos no sean los abusadores) y
provéeles material educacional, como este escrito. Si los padres
parecen indiferentes o no toman ninguna medida, llama a
cualquiera de las instancias mencionadas.
ESTAS INSTANCIAS
PUEDEN AYUDARTE SI NO ESTÁS SEGURO SI HA OCURRIDO ABUSO, PERO NO
SUSTITUYEN EL REALIZAR UN REPORTE OFICIAL. RECUERDA QUE TÚ PUEDES
SER LA ÚNICA FUENTE DE PROTECCIÓN QUE EL NIÑO TENGA.
7.
Involúcrate. Puedes hacer voluntariado y
apoyar económicamente a organizaciones que luchan contra la tragedia
del abuso sexual en niños.
“¿Qué puedo hacer para ayudar a los
niños en mi comunidad?
Involúcrate al
donar tu tiempo y recursos para apoyar organizaciones tales como:
-
Programas
preventivos.
-
Centros de
protección al menor.
-
Servicios de
información en crisis y relacionados.
-
Centros de crisis en
violación.
Usa tu voz y tu
voto para hacer de tu comunidad un lugar seguro para los niños:
-
Apoya la legislación
que protege a los niños.
-
Demanda que el
gobierno establezca más fuentes que luchen contra el abuso
sexual a niños.
-
Llama y escribe a
miembros del Congreso.
-
Escribe cartas a tu
periódico.
Rompe el
círculo del silencio:
Si el abuso sexual es parte de tu historia, no guardes silencio. Al
romper el círculo del silencio, romperás también el trauma con el
que cargas y empezarán el proceso de curación. Así, ayudarás a otros
niños a no sufrir lo que tú has sufrido.
HOY, EXISTEN 39
MILLONES DE SOBREVIVIENTES AL ABUSO SEXUAL EN AMÉRICA.
PERMITE QUE LA
PREVENCIÓN Y LA CURACIÓN INICIEN.
ALGUIEN QUIERE LO QUE TU TIENES, ALGUIEN TIENE LO QUE
TU QUIERES.
- Como vender por Internet
- Como comprar por Internet
- Guías de compras (Lo que debes
saber antes de comprar)

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