Cuando hablamos de anorgasmia o de
trastorno del orgasmo nos referimos a la dificultad de alcanzar el
clímax luego de la estimulación sexual, causando con ello algún
nivel de estrés para quien lo padece. Aunque se habla poco de ello,
actualmente, este trastorno afecta al menos a una de cada cinco
mujeres en el mundo entero.
Los orgasmos pueden variar de
intensidad y las mujeres varían en torno a la frecuencia y la
cantidad de estímulos necesarios para alcanzar ese objetivo. De
hecho, menos de una tercera parte de mujeres tienen orgasmos de
manera consistente y frecuente durante la actividad sexual. Además,
los orgasmos cambian con la edad, con las medicaciones a las que se
esté sometido o con algunos trastornos que afectan la salud.
Aunque la anorgasmia, en su mayoría,
se presenta en mujeres, también los hombres pueden ser víctimas de
este trastorno. El sitio electrónico Saludymedicinas.com, define
esta condición como "la falta de sensaciones en el momento de la
eyaculación". Cabe destacar que un orgasmo no es lo mismo que
eyaculación, porque ésta se refiere únicamente a la expulsión del
semen.
A veces, tener dificultades para
alcanzar el orgasmo, es resultado de algún episodio de estrés o de
salud, pero la anorgasmia se refiere exclusivamente al hecho de
nunca alcanzar el clímax o hacerlo muy ocasionalmente. Existen
diversos tipos:
Anorgasmia primaria:
Incapacidad total y continua de llegar al orgasmo.
Anorgasmia secundaria:
Se trata de alguien que alguna vez vivió orgasmos durante alguna
época de su vida y después dejó de experimentarlos.
Anorgasmia relativa:
cuando obtiene el orgasmo de una forma determinada; por ejemplo,
anorgasmia coital.
Anorgasmia situacional:
cuando puede alcanzar el orgasmo sólo en determinadas circunstancias
específicas.
Pero, ¿qué la provoca?
Como la anorgasmia es un problema que
puede ser ocasionado por muchas razones, es difícil encontrar la
razón determinante que la provoca. El orgasmo tiene componentes
biológicos, psicológicos y sociales. Sin embargo, mucha de la
disfunción puede tener lugar en el aspecto psicológico y en la falta
de estimulación, poca o temerosa del clítoris.
Algunas de sus
causas son:
- Estimulación insuficiente del
clítoris.
- Estrés excesivo.
- Autovigilancia o censura durante el
acto sexual.
- Dudas hacia la pareja.
- Abusos sexuales, violación.
- Depresión y trastornos del estado
de ánimo.
- Causas físicas y naturales como son
cambios hormonales durante el embarazo, climaterio o vejez.
Por ello, existen muchos tratamientos
para solucionar este problema. Entre ellos, la vigilancia
psicológica y física del caso. Todas las anorgasmias son curables y
hay respuesta favorable para un 90 por ciento de los casos.
Lo ideal es, si se padece este
trastorno, acudir por ayuda profesional psicológica para tratarlo.
Soluciones desde la
cama
Existen otras formas para que se
pueda alcanzar un orgasmos con ayuda de la pareja. El sitio
electrónico Educasexo.com recopila algunas sugerencias útiles para
estos casos.
- No hay que obsesionarse por
conseguir un orgasmo. El objetivo es que se disfrute de la
sexualidad y la interacción con la pareja.
- Los juegos sexuales previos son una
opción para que se elimine la ansiedad que se genera antes de la
penetración.
- Realizar ejercicios de
focalización, basados en las sensaciones corporales de caricias, en
las que inicialmente se excluyen a los genitales.
- La autoexploración puede ayudar a
conocer mejor el cuerpo e ir identificando las áreas que sienten más
placer.
- La comunicación sexual con la
pareja es importante. Se recomienda expresar qué tipo de
estimulación y posturas son las más placenteras.
- Especialistas también sugieren el
uso de juguetes sexuales, como vibradores.
- Es importante que la persona que
sufre anorgasmia, durante el coito, deje de lado las sensaciones
ajenas al momento, como preocupaciones, enojos y tristezas.