HIERBAS CURATIVAS
- LAS HIERBAS QUE CURAN
Hierbas que curan. La tribu brao, como
otras comunidades indígenas de Camboya, se unta un preparado de
hojas de nim en las infecciones de piel, que sale más barato que la
pomada de las multinacionales farmacéuticas y además es de toda
confianza
Y es que la selva continúa siendo
para muchos aborígenes la mejor farmacia.
Raíces, flores, troncos y semillas y
el conocimiento transmitido de generación en generación permiten
curarlo casi todo, y se ahorran los fármacos de precios prohibitivos
y que en Camboya acostumbran a ser falsificaciones, productos
caducados o ambas cosas a la vez, un problema endémico en el país y
que se ensaña particularmente con las zonas remotas.
Conocimiento sobre la salud
Kru Dom sabe más que nadie de plantas
en la aldea brao de Ta Veang, un conocimiento que durante siglos se
transmitió en secreto de "sensei" a discípulo y que se ha ido
perdiendo con las décadas de guerra civil y el choque con una
modernidad que ha desestructurado estas sociedades ancestrales.
"Aprendí de mi maestro, pero también
con el Jemer Rojo porque entonces había más problemas, no teníamos
nada y tuvimos que espabilar para encontrar nuevas recetas", explica
Dom, quien no duda en divulgar sus conocimientos entre los jóvenes
de la aldea por el bien de su comunidad.
Los paseos de Dom por los alrededores
del poblado siempre ofrecen algo provechoso. Hoy corta varias ramas,
sin comprometer la vida del árbol, que luego machacará y secará al
sol para obtener la base de una infusión que resuelve todo tipo de
infecciones gástricas.
Las hojas secas de nim, reducidas a
polvo y cocinadas unas horas en aceite vegetal, servirán para hacer
una loción buena contra las infecciones de piel.
Si el nim anda escaso en esa época
del año, la cera de una colmena de abejas permite elaborar una
pomada con efectos análogos.
Los indígenas confían en las plantas,
hierbas y arbustos que crecen alrededor de sus casas para mejorar la
lactancia materna, curar la disentería, obtener un desinfectante,
calmar la tos, conseguir un antídoto contra la mordedura de
serpiente o sonar el dolor de cabeza, entre otras afecciones.
Un mundo moderno
Con los brao trabaja Vincent
Calzaroni, un francés que les ayuda a crear nuevas medicinas, a
mejorar su producción, higiene y almacenaje y, sobretodo, a mantener
un conocimiento que tiende a desaparecer.
"Aquí no hay confianza en los
fármacos. A parte de que puedan estar caducados, no saben qué hay
dentro de una pastilla. En cambio sí que conocen las plantas. Además
es una solución económica", explica Calzaroni.
No obstante, depositar la confianza
en la Naturaleza entraña sus riesgos.
"En temporada seca faltan muchas
plantas y hay que buscar alternativas. En Ta Veang, montamos un
jardín para disponer de ellas todo el año, pero en verano el tifón
Ketsana lo destruyó todo", dice el herbolario.
En los últimos años la vida en Ta
Veang se ha transformado con la llegada de varias familias de la
mayoritaria etnia jemer, acompañada de artilugios y servicios
modernos.
Una de las novedades es un
dispensario médico, aunque permanece casi siempre cerrado y, si por
algún casual en su interior aparece algún médico, carece del
material o el instrumental básico.
Justo al lado, estratégicamente
colocado, se ha establecido un chiringuito que vende literalmente de
todo, desde hélices de motor hasta gorras, pasando por bicicletas,
relojes, discos y, en un estante expuesto al sol y al polvo, varios
paquetes abiertos de medicinas reducidas a piezas de museo por la
fecha de caducidad.
"Incluso los jemeres ricos que viven
aquí se fían más de la medicina tradicional que de los fármacos",
asegura Calzaroni
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Fuente
ALGUIEN QUIERE LO QUE TU TIENES, ALGUIEN TIENE LO QUE
TU QUIERES.
- Como vender por Internet
- Como comprar por Internet
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saber antes de comprar)

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