Salvador Cabañas continúa aferrándose a
la vida. Tras siete horas de operación, el delantero del América
todavía no consigue la victoria... Ahora más que nunca, el balón
está en su cancha.
La madrugada de ayer, a las 5:18
horas, el goleador paraguayo recibió un disparo de arma de fuego en
la cabeza, dentro del bar Bar, y minutos después fue trasladado al
Hospital Ángeles del Pedregal, donde fue intervenido quirúrgicamente
durante siete horas. Su estado es grave.
La esposa del delantero americanista
(María Alonso) lo encontró en el suelo de los sanitarios del lugar,
lleno de sangre y aún consciente. De inmediato, fue trasladado al
hospital. Los acompañaba Amasio Rojas, cuñado del futbolista.
“Él llegó con una herida producida
por arma de fuego y obviamente es un traumatismo craneoencefálico
severo”, explicó Ernesto Martínez Duhart, el neurocirujano que operó
al delantero paraguayo. “Fue intervenido y, además de la lesión
craneoencefálica, se le presentó un coágulo y sangrado en la cavidad
del cerebro. Se le practicó una craneotomía, logramos parar el
sangrado, pero aún la situación es muy grave, está sedado y
necesitaremos varios días para ver en qué situación está... Todavía
no podemos hablar de pronósticos ni de secuelas”.
El agresor estaba dentro del baño en
el momento en que Cabañas llegó con su esposa a los sanitarios e
ingresó al de caballeros. En medio de los mingitorios e inodoros, le
disparó. El paraguayo se desplomó, tras sufrir la herida por una
bala calibre .22. El proyectil continúa alojado en la parte
posterior del cerebro.
“Su situación es grave. Ahorita se
resolvió el efecto del coágulo, se retiraron los pedazos de hueso y
no sabemos qué tipos de secuelas pueda tener, eso dependerá de su
evolución”, reiteró el doctor Martínez Duhart. “El proyectil está en
la parte posterior del cerebro. No le va a hacer daño, moverlo le
hubiera hecho más. No podemos asegurar que su vida ya está fuera de
riesgo, hay que esperar... No sabemos si va a responder. Es un
hombre fuerte, sano.
“Lo que se le hizo fue una incisión
en forma de diadema en la cabeza, para poder realizar la
craneotomía”.
Lo que estaba en manos de los
doctores ya se realizó, por lo que las esperanzas se reducen a lo
que Salvador pueda hacer desde su actual trinchera. Todo depende de
su fuerza de voluntad, de sus ganas de seguir con vida.
“La parte médica se terminó y la
quirúrgica también”, explicó Alfonso Díaz, jefe de los servicios
médicos de Águilas. “Ahora, hay que tener confianza y esperanza,
porque ya está en manos de Dios.
“Hay que tener fe, porque no hay otra
cosa que hacer. Él está en una situación delicada y así se debe de
entender”.
La posibilidad de volver a las
canchas ni siquiera es contemplada, no por ahora. Toda la energía
está enfocada en que se mantenga con vida.
“En este momento, volver al futbol es
secundario. Lo primero es que salve la vida y después ya se hará un
recuento de las secuelas, si es que existieran”, expresó el doctor
americanista.
Michel Bauer, presidente de las
Águilas, se unió a la petición: “Es un momento de reflexión, apoyo y
de tener calma. Las próximas horas son muy importantes en la vida de
Salvador y para su familia, para su mujer... Van a ser críticas”.
Miguel Ángel Mancera, procurador de
justicia capitalino, detalló que el incidente no fue un asalto, sino
una agresión directa. Cabañas tenía consigo todas sus pertenencias
cuando fue encontrado.
Eduardo Santillán Pérez, jefe
delegacional en Álvaro Obregón, donde se ubica elbar Bar, reveló que
el establecimiento no era sometido a una revisión desde hace cinco
años y será clausurado, debido a que ahí se vendían bebidas
alcohólicas después del límite permitido (3:00 horas)