EL TREN OLIVO EL
TRANSPORTE DE PRESIDENTES
El 'Tren Olivo', un lujoso transporte
presidencial. Acompáñenos a recorrer el 'Tren Olivo', ferrocarril
que transportó a los presidentes de México desde 1926 hasta 1960
Un tren de ensueño, con ventanas de
cortinas de terciopelo, acabados de madera tallada, sillones de
cuero azul, oficina postal y de telégrafos, cocina importada de
Estados Unidos, aire acondicionado y un comedor para 14 personas con
vajilla de plata; todo de uso exclusivo para los presidentes desde
Plutarco Elías Calles hasta Adolfo López Mateos, un lujoso
transporte que recorrió México desde 1926 hasta 1960.
El "Tren Olivo", llamado así por el
color de sus seis vagones procedentes de Chicago, manufacturados por
la empresa Pullman, fue testigo de las andanzas de los presidentes
de México, de los elegantes banquetes que se ofrecieron, de los
tratados que en su marcha se firmaron, y de las anécdotas que ahí
surgieron.
Tres de sus vagones aún resplandecen
dentro de las instalaciones del Museo Tecnológico (Mutec) de la
Comisión Federal de Electricidad, en la Ciudad de México. Se trata
de los furgones Republica Mexicana 1, 2 y 5, donde se realizan
visitas guiadas todos los sábados para volver a darle vida al tren
tan sólo por un instante.
En estos vagones se encuentran
intactas las decoraciones del Salón Mirador, el observatorio al aire
libre, un despacho, dos habitaciones, un comedor y cocina pequeños,
dos gabinetes de estar y el Salón Azul, el gran comedor y la cocina.
El Archivo General de la Nación
resguarda la memoria escrita de este bellísimo tren, documentos
oficiales y cartas que dan cuenta de sucesos como: la pérdida de una
vajilla, la lucha de maquinistas por el puesto, las reparaciones de
los vagones (eléctricas y de fumigación), la instalación de un radio
para mandar telégrafos, de su estufa importada y la petición del
pueblo para abolir el uso de este transporte exclusivo.
Porfirio Díaz, durante sus mandatos
(1877-1880 y 1884-1911) también tuvo un transporte con clase, el
"Tren Amarillo" el cual fue desmantelado y posteriormente
sustituido, no sólo como transporte sino también de la memoria de
los mexicanos, por el "Tren Olivo".
En el recorrido guiado que ofrece el
Mutec por los tres vagones del Olivo, se relata que el primer viaje
fue de la Ciudad de México a Estados Unidos, para traer al centro
del país el cuerpo de la fallecida esposa de Plutarco Elías Calles,
curiosamente fue él quien mandó traer en mayo de 1926 los seis
vagones de la nación del norte.
Su último viaje fue a Dolores
Hidalgo, en Guanajuato en 1960, en conmemoración del 150 Aniversario
de la Independencia de México, no sin antes haber recorrido todo el
país, transportando con lujo y confort a los mandatarios: Emilio
Portes Gil, Pascual Ortiz Rubio, Abelardo Rodríguez, Lázaro
Cárdenas, Miguel Alemán, Adolfo Ruiz Cortines y Adolfo López Mateos.
El vagón Republica Mexicana 1
resguarda el observatorio al aire libre donde los vigilantes se
sentaban o donde el presidente contemplaba el trayecto; el Salón
Mirador que tiene un escritorio, una mesa, radio, lámpara, tintero,
tres sillones, una silla y un mueble.
En el mismo furgón se encuentran las
dos alcobas presidenciales, una para el Presidente y otra para su
esposa, ambas con una cama matrimonial -con colchas de seda color
marfil con brocados de oro y plata-, una silla, una mesa y un
mueble, las recámaras están intercomunicadas por un baño con tina.
Inmediatamente después está el
Gabinete C, donde dormían los escoltas, la cama se encontraba en la
parte de arriba y ellos subían por medio de una escalera, cuando no
la utilizaba, la cama se "guardaba" como si fuera un cajón y sólo
quedaban a la vista dos sillones.
En el República Mexicana 2, que
también conserva los muebles y la decoración original, se localiza
la sala para firmar acuerdos, la cual se convertía en un comedor
para 14 personas, las paredes están cubiertas por madera tallada y
grandes espejos. El siguiente cuarto es la cocina pequeña que tenía
horno de leña, dos lava trastes, alacena, dos tanques de agua y
refrigerador de cuatro puertas.
El último vagón que se puede admirar
es el República Mexicana 5, que alberga el comedor para más de 30
personas, y que tiene sillas acojinadas con cuero. Esta área también
se convertía en salón de baile, recogiendo las mesas como las camas
de los gabinetes.
DATOS CURIOSOS DEL 'TREN
OLIVO'
¿Una vajilla perdida?, sí, la del
tren presidencial, resulta que en 1935 inició una investigación por
la compra en 1934 de platos y cubiertos para el tren, algunos de los
cuales desaparecieron un año después. En 1937 se mandaron comprar
nuevos y de cristal, pagados por la esposa de Abelardo Rodríguez, ex
presidente de México (1932-1934).
En agosto de 1935, el cuerpo
diplomático que servía al presidente Lázaro Cárdenas del Río,
realizó una petición para que se les facilitara el Tren Olivo para
recorrer y conocer México, los puntos en el recorrido no se
mencionan. Días después se pidió que un equipo de cine sonoro
acompañara a los diplomáticos para grabar las reacciones de éstos y
del pueblo, no se dan más detalles al respecto.
Durante el mandato de Manuel Ávila
Camacho la competencia entre las personas que deseaban conducir el
Tren Olivo aumentó, ya que en 1941 comenzaron los rumores de que el
convoy no tenía conductor, fue así que Enrique Rivera, el maquinista
del tren mandó diversas cartas al presidente para continuar en el
puesto, que se le asignó en enero del mismo año.
Tres años después, al presidente le
llegó una carta informando que el maquinista del tren había
atropellado con su carro el puesto de dulces de una señora, la cual
pedía indemnización, sin embargo, no se menciona el nombre del
conductor en cuestión.
El "Tren Olivo" era tan lujoso y
elegante que en abril de 1947 le llegó una carta al presidente
Miguel Alemán Valdés, pidiendo que aboliera el uso oficial del
convoy y así aumentar la confianza y simpatía del pueblo.
Una de las mayores maravillas del
tren presidencial provenía de Estados Unidos, se trataba de la
cocina importada. Durante el mandato de Adolfo Ruiz Cortines, se
informó que estaba por llegar a la frontera la estufa para la cocina
de este convoy, y que era necesaria la autorización de la Secretaría
de Hacienda y Crédito Público para el paso libre de derechos por la
Aduana de Laredo, además, se anexaron las piezas adquiridas y los
costos que ascendieron a mil 399 dólares.
Los días de gloria del "Tren Olivo"
terminaron durante el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970),
cuando fue desmantelado y los vagones desaparecieron. Fue hasta el
mandato de Luis Echeverría (1970-1976) que aparecieron tres de los
furgones. Después de permanecer un tiempo en la estación de las
Ánimas -posteriormente Buena Vista-, por mandato presidencial se
resguardaron en el Mutec, donde se encuentran hasta la fecha.
CORTESÍA DEL INSTITUTO
NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA E HISTORIA
Un tren de ensueño, con ventanas de
cortinas de terciopelo, acabados de madera tallada, sillones de
cuero azul, oficina postal y de telégrafos, cocina importada de
Estados Unidos, aire acondicionado y un comedor para 14 personas con
vajilla de plata; todo de uso exclusivo para los presidentes desde
Plutarco Elías Calles hasta Adolfo López Mateos, un lujoso
transporte que recorrió México desde 1926 hasta 1960.
El "Tren Olivo", llamado así por el
color de sus seis vagones procedentes de Chicago, manufacturados por
la empresa Pullman, fue testigo de las andanzas de los presidentes
de México, de los elegantes banquetes que se ofrecieron, de los
tratados que en su marcha se firmaron, y de las anécdotas que ahí
surgieron.
Tres de sus vagones aún resplandecen
dentro de las instalaciones del Museo Tecnológico (Mutec) de la
Comisión Federal de Electricidad, en la Ciudad de México. Se trata
de los furgones Republica Mexicana 1, 2 y 5, donde se realizan
visitas guiadas todos los sábados para volver a darle vida al tren
tan sólo por un instante.
En estos vagones se encuentran
intactas las decoraciones del Salón Mirador, el observatorio al aire
libre, un despacho, dos habitaciones, un comedor y cocina pequeños,
dos gabinetes de estar y el Salón Azul, el gran comedor y la cocina.
El Archivo General de la Nación
resguarda la memoria escrita de este bellísimo tren, documentos
oficiales y cartas que dan cuenta de sucesos como: la pérdida de una
vajilla, la lucha de maquinistas por el puesto, las reparaciones de
los vagones (eléctricas y de fumigación), la instalación de un radio
para mandar telégrafos, de su estufa importada y la petición del
pueblo para abolir el uso de este transporte exclusivo.
Porfirio Díaz, durante sus mandatos
(1877-1880 y 1884-1911) también tuvo un transporte con clase, el
"Tren Amarillo" el cual fue desmantelado y posteriormente
sustituido, no sólo como transporte sino también de la memoria de
los mexicanos, por el "Tren Olivo".
En el recorrido guiado que ofrece el
Mutec por los tres vagones del Olivo, se relata que el primer viaje
fue de la Ciudad de México a Estados Unidos, para traer al centro
del país el cuerpo de la fallecida esposa de Plutarco Elías Calles,
curiosamente fue él quien mandó traer en mayo de 1926 los seis
vagones de la nación del norte.
Su último viaje fue a Dolores
Hidalgo, en Guanajuato en 1960, en conmemoración del 150 Aniversario
de la Independencia de México, no sin antes haber recorrido todo el
país, transportando con lujo y confort a los mandatarios: Emilio
Portes Gil, Pascual Ortiz Rubio, Abelardo Rodríguez, Lázaro
Cárdenas, Miguel Alemán, Adolfo Ruiz Cortines y Adolfo López Mateos.
El vagón Republica Mexicana 1
resguarda el observatorio al aire libre donde los vigilantes se
sentaban o donde el presidente contemplaba el trayecto; el Salón
Mirador que tiene un escritorio, una mesa, radio, lámpara, tintero,
tres sillones, una silla y un mueble.
En el mismo furgón se encuentran las
dos alcobas presidenciales, una para el Presidente y otra para su
esposa, ambas con una cama matrimonial -con colchas de seda color
marfil con brocados de oro y plata-, una silla, una mesa y un
mueble, las recámaras están intercomunicadas por un baño con tina.
Inmediatamente después está el
Gabinete C, donde dormían los escoltas, la cama se encontraba en la
parte de arriba y ellos subían por medio de una escalera, cuando no
la utilizaba, la cama se "guardaba" como si fuera un cajón y sólo
quedaban a la vista dos sillones.
En el República Mexicana 2, que
también conserva los muebles y la decoración original, se localiza
la sala para firmar acuerdos, la cual se convertía en un comedor
para 14 personas, las paredes están cubiertas por madera tallada y
grandes espejos. El siguiente cuarto es la cocina pequeña que tenía
horno de leña, dos lava trastes, alacena, dos tanques de agua y
refrigerador de cuatro puertas.
El último vagón que se puede admirar
es el República Mexicana 5, que alberga el comedor para más de 30
personas, y que tiene sillas acojinadas con cuero. Esta área también
se convertía en salón de baile, recogiendo las mesas como las camas
de los gabinetes.
DATOS CURIOSOS DEL 'TREN
OLIVO'
¿Una vajilla perdida?, sí, la del
tren presidencial, resulta que en 1935 inició una investigación por
la compra en 1934 de platos y cubiertos para el tren, algunos de los
cuales desaparecieron un año después. En 1937 se mandaron comprar
nuevos y de cristal, pagados por la esposa de Abelardo Rodríguez, ex
presidente de México (1932-1934).
En agosto de 1935, el cuerpo
diplomático que servía al presidente Lázaro Cárdenas del Río,
realizó una petición para que se les facilitara el Tren Olivo para
recorrer y conocer México, los puntos en el recorrido no se
mencionan. Días después se pidió que un equipo de cine sonoro
acompañara a los diplomáticos para grabar las reacciones de éstos y
del pueblo, no se dan más detalles al respecto.
Durante el mandato de Manuel Ávila
Camacho la competencia entre las personas que deseaban conducir el
Tren Olivo aumentó, ya que en 1941 comenzaron los rumores de que el
convoy no tenía conductor, fue así que Enrique Rivera, el maquinista
del tren mandó diversas cartas al presidente para continuar en el
puesto, que se le asignó en enero del mismo año.
Tres años después, al presidente le
llegó una carta informando que el maquinista del tren había
atropellado con su carro el puesto de dulces de una señora, la cual
pedía indemnización, sin embargo, no se menciona el nombre del
conductor en cuestión.
El "Tren Olivo" era tan lujoso y
elegante que en abril de 1947 le llegó una carta al presidente
Miguel Alemán Valdés, pidiendo que aboliera el uso oficial del
convoy y así aumentar la confianza y simpatía del pueblo.
Una de las mayores maravillas del
tren presidencial provenía de Estados Unidos, se trataba de la
cocina importada. Durante el mandato de Adolfo Ruiz Cortines, se
informó que estaba por llegar a la frontera la estufa para la cocina
de este convoy, y que era necesaria la autorización de la Secretaría
de Hacienda y Crédito Público para el paso libre de derechos por la
Aduana de Laredo, además, se anexaron las piezas adquiridas y los
costos que ascendieron a mil 399 dólares.
Los días de gloria del "Tren Olivo"
terminaron durante el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970),
cuando fue desmantelado y los vagones desaparecieron. Fue hasta el
mandato de Luis Echeverría (1970-1976) que aparecieron tres de los
furgones. Después de permanecer un tiempo en la estación de las
Ánimas -posteriormente Buena Vista-, por mandato presidencial se
resguardaron en el Mutec, donde se encuentran hasta la fecha.
CORTESÍA DEL INSTITUTO
NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA E HISTORIA
Fuente
ALGUIEN QUIERE LO QUE TU TIENES, ALGUIEN TIENE LO QUE
TU QUIERES.
- Como vender por Internet
- Como comprar por Internet
- Guías de compras (Lo que debes
saber antes de comprar)

|