Las
imágenes con formas humana que se pueden ver en las siguientes
fotografías son antiguas y de escasa calidad; sin embargo, ello no
ha impedido que sean presentadas como pruebas de la existencia de
vida después de la muerte. Fueron recopiladas por el portal de
Internet
Toptenz.net
Una mujer australiana captó la
siguiente fotografía en un cementerio de Queensland, en 1946. Sobre
la tumba de su hija adolescente no había nada cuando ella sacó la
imagen, pero al revelarla, apareció la figura de un niño pequeño. La
mujer aseguró que no reconocía al infante, por lo que parece
improbable que se haya tratado de una
doble exposición de la película.
La siguiente imagen muestra un
espectro en la escalera principal de la mansión
Raynham Hall de Norfolk, Inglaterra. Dicho espectro fue visto
segundos antes de que la cámara fuera activada y apareció también en
la fotografía. Los expertos que la han revisado no han encontrado
evidencia de que esté alterada ni doblemente expuesta.
Una fotografía de 1995 tomada en
Shropshire, Inglaterra, muestra lo que parece una niña asomada por
la escalera de incendio de un edificio. Quien tomó la imagen asegura
que no había nadie ahí cuando el disparó su cámara. En 1677, una
chica llamada
Jane Churm fue culpada por quemar esa misma construcción luego
de que una vela se le cayó ahí.
Una señora llamada Mabel
Chinnery tomó una fotografía de su esposo cuando éste iba al
volante de un auto. Previamente, Chinnery había visitado la tumba de
su madre. Al revelar la imagen, lo que parece ser una señora
idéntica a su mamá muerta es visible en el asiento trasero del auto.
Expertos aseguran que esta última aparición no es ni un reflejo ni
una doble exposición. Incluso, es remarcable que el supuesto
fantasma carece de la típica imagen de transparencia y que sus
lentes reflejan la luz.
La biblioteca de la
Abadía de Combermere fue el escenario donde en 1891 se tomó la
siguiente imagen que muestra lo que parece ser el fantasma de
Lord Combermere, un legendario comandante del ejército británico.
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