Los muertos
El primer ministro de Haití, Jean Max
Bellerive, calculó ayer en más de 100 mil los fallecidos a causa del
terremoto de magnitud 7 en la escala Richter que sacudió el martes
el país, y que es considerado el peor registrado en la historia del
Caribe. "Es difícil determinar con precisión el número de víctimas.
¿Cuántas construcciones, cuántos edificios se hundieron? Con los
habitantes del interior, pienso que serán más de 100 mil", dijo. "Es
una catástrofe", expresó el presidente René Préval. Él calculó entre
30 mil y 50 mil el número de muertos.
Los daños
Miles de edificios se han derrumbado
por completo, entre ellos el Palacio Nacional, el Parlamento, la
cárcel principal, la Catedral, hospitales, escuelas y casas
particulares. El colapso de los muros de la cárcel de Puerto
Príncipe provocó la fuga masiva de presos. También sufrió daños
considerables el edificio de cinco pisos que alberga la misión de
Naciones Unidas (ONU), en donde murieron 16 personas del organismo y
150 seguían desaparecidas. "La Catedral, la oficina del arzobispo
[el prelado murió], todas las iglesias grandes, los seminarios han
sido reducidos a escombros", dijo el enviado apostólico a Haití,
arzobispo Bernardito Auza. El vocero de la Cruz Roja, Paul Conneally,
estimó que hasta 3 millones de personas, un tercio de la población,
habrían sido afectadas, y que llevaría uno o dos días tener una idea
clara de los daños sufridos.
Ayuda mexicana
El presidente Felipe Calderón anunció
el envío de ayuda y especialistas para atender a damnificados; dijo
que tres aviones de las Fuerzas Armadas llevarán 20 toneladas de
alimentos. El gobierno desconoce aún la situación de 40 mexicanos
que viven en Haití.