Estas posiciones
son sólo para acrobáticos, para arriesgados, osados y aventureros.
Son las posturas más raras y exóticas que se conocen. De acuerdo con
el sitio Educasexo.com, estas posturas salen de la "normalidad". Si
bien no exigen que seas un artista del trapecio, sí requerirán de
ciertas dotes y habilidad especial.
Aquí la lista, a ponerse en forma, en
sus marcas, listos... ¡fuera!:
Postura de la
carretilla: ¿recuerdas aquellos
juegos de la infancia en los que solías hacer exactamente la misma
posición? Bueno, se trata de lo mismo, pero en pareja, desnudos y
tratando de disfrutar con placer. Él debe sostenerla a ella y ella
debe estar bocabajo, apoyada fuertemente con las manos y brazos.
Él debe abrir poco a poco las piernas
para que ella no pierda equilibrio y caiga. El hombre deberá estar
hincado para alcanzar esta postura, que también requiere de mucho
esfuerzo de su parte.
Postura de trapecio:
ella debe estar encima de él y ser penetrada de esta manera. Luego
se va echando poco a poco hacia atrás mientras él la sujeta por las
muñecas. Así, comienzan a balancearse juntos. Para que funcione a la
perfección es necesario que ella se relaje y comiencen a seguir
naturalmente el ritmo del balanceo sin interrumpir a la penetración.
Postura aspas de molino:
ella está bocarriba mientras él se coloca sobre ella pero en una
posición al revés, con la cabeza en los pies de ella. Deben
entrelazar las piernas y así buscar la penetración. El clítoris de
ella debe rozar las nalgas de él. Ella tendrá total control de los
genitales del hombre. Sí, es difícil y tal vez no tan placentera,
pero también diferente.
Postura amazonas:
él se relaja y se coloca bocarriba, flexiona las piernas sobre su
vientre y pecho, dejando que sea la mujer quien se siente encima de
él y lo cabalgue. La penetración se hace de arriba a abajo y llega a
ser muy excitante para el hombre, puesto que es su pareja la que
lleva las riendas y el ritmo del coito. Es diferente, pero
necesitarán de fuerza extrema en las piernas.
Postura acrobática:
él se recuesta y ella se coloca encima de él pero dándole la espalda
y con las rodillas flexionadas. Luego se va inclinando hacia atrás
hasta que su espalda quede contra el pecho del varón. Así él podrá
tener acceso al pecho y clítoris de ella. La mujer solamente debe
relajarse para disfrutar.