INFECCIÓN
URINARIA EN EL EMBARAZO
La infección del tracto urinario
es una infección causada por bacterias que se presenta en la vejiga,
los riñones y en la uretra.
Cuando la infección
es en la vejiga recibe el nombre de
cistitis y cuando se localiza en la uretra se llama
uretritis . Se llama
pielonefritis si la
infección se desplaza
hacia los riñones.
Los riñones son un
órgano par con forma de fríjol cuya misión principal es eliminar los
químicos no necesarios y los residuos que hay en la sangre. Los
riñones convierten estos residuos en un líquido muy característico
que recibe el nombre de orina. Los riñones están conectados a la
vejiga mediante unos pequeños conductos llamados uréteres. La orina
se desplaza a través de estos uréteres y baja hasta la vejiga. La
vejiga es un órgano ahuecado donde se almacena la orina. Cuando te
dispones a orinar, la orina se desplaza a través de la uretra hacia
el exterior del cuerpo.
Las mujeres tienen un
alto porcentaje de infecciones urinarias, hasta un 15 a 20 % de las
mujeres han presentado alguna vez una infección urinaria a lo largo
de su vida. Además las infecciones urinarias femeninas suelen ser
recidivantes (que se repiten). En general, las infecciones urinarias
constituyen un problema que es mucho más frecuente en la mujer que
en el varón. Esta tendencia tiene varias explicaciones:
- La uretra femenina es mucho más
corta que la del varón.
- Está próxima a la vagina que
puede estar colonizada por varios gérmenes.
- Está próxima al ano con su
contenido séptico.
- Se incrementa la susceptibilidad
en determinadas condiciones como la diabetes, prolapsos (salida
de algún órgano como la vejiga hacia el exterior del cuerpo)
cicatrices de partos, incontinencia urinaria, etc.
Algunas mujeres
presentan esta infección
varias veces. Si pasan meses o años sin tratar la infección, los
riñones pueden presentar lesiones.
Infección del tracto urinario
y embarazo
La infección del
tracto urinario constituye la complicación médica más frecuente del
embarazo y se puede manifestar como:
- Bacteriuria
asintomática (en un 4 a un 7 % de
mujeres en edad reproductiva se puede demostrar la presencia de
100.000 bacterias por mililitro de orina, pero raramente dan
síntomas),
- Esta bacteriuria
asintomática no tratada desarrolla cistitis sintomática
en el 30%, que puede desarrollar pielonefritis en el 50%
de los casos.
- Además, se asocia con
riesgo incrementado de retardo del crecimiento
intrauterino y recién nacidos con bajo peso al nacer y
de pretérmino secundario a trabajo de parto prematuro,
anemia, eclampsia e infección del líquido amniótico.
- Cistitis
(infección e inflamación de la vejiga) y
- Pielonefritis
(infección renal) La
pielonefritis aguda durante el embarazo puede producir
complicaciones serias como sepsis (infección generalizada)
materna y amenaza de parto prematuro. El diagnóstico es
realizado en presencia de bacteriuria (en el análisis se
comprueba la presencia de bacterias en la orina) acompañado de
síntomas como fiebre, escalofríos, náuseas, vómitos y dolor en
los flancos.
¿Por qué aparecen las
infecciones urinarias en el embarazo?
Los cambios
anatómicos y funcionales que ocurren durante el embarazo, guardan
una relación directa con el aumento a la predisposición para las
infecciones urinarias:
- los riñones aumentan de tamaño
por aumento del flujo sanguíneo que deben filtrar y por lo tanto
aumenta la longitud renal,
- la vejiga aparece congestiva y
es desplazada de su sitio habitual,
- el aumento de la hormona
progesterona produce relajación de la musculatura de la vejiga y
de los uréteres, lo que lentifica el flujo de la orina,
- el útero comprime los uréteres,
especialmente el del lado derecho, acumulándose en los uréteres
hasta 200 ml de orina. Este estancamiento urinario favorece el
crecimiento de las bacterias,
- se cambia el pH de la orina y se
hace más alcalino
- Otros factores que contribuyen
para la multiplicación de bacterias es la mayor eliminación de
proteínas por la orina conforme avanza la gestación.
Durante el embarazo
la bacteriuria adquiere otra importancia en la salud de la
embarazada. El riesgo de que una bacteriuria se transforme en
pielonefritis es de 1.4 % fuera del embarazo, mientras que en la
gestación aumenta hasta el 28 %. Además de la importancia intrínseca
que tiene una infección urinaria, en la embarazada aumenta la
frecuencia de anemia, eclampsia, partos prematuros, infección
amniótica, y recién nacidos de bajo peso.
Por lo tanto la
identificación y tratamiento precoz de la bacteriuria permite
mejorar los resultados del embarazo. La infección urinaria es muy
frecuente en el embarazo, siendo 5 veces más frecuentes las fiebres
por este motivo que las provocadas por infecciones virales.
Causas
La infección del
tracto urinario es causada por varios gérmenes. Estos gérmenes pasan
generalmente a través de la uretra y se desplazan hacia el tracto
urinario. La infección de vías urinarias causada por estreptococos
Beta hemolítico es causa de ruptura de membranas y parto prematuro.
Las bacterias pueden
entonces infectar la uretra, la vejiga o los riñones. A continuación
mencionamos algunos factores que facilitan la adquisición de una
infección en el tracto urinario.
- Autoinfección: Limpiarse de
atrás hacia delante después de orinar o de realizar las
evacuaciones intestinales.
- Estar embarazada.
- Ser diabética.
- Haber tenido antes una
infección en el tracto
urinario.
- Retener la orina en lugar de
orinar.
Otras causas
Tratamiento con
antibióticos para otro problema médico: El tratamiento reciente con
antibióticos por cualquier motivo puede haber cambiado el tipo y
número de bacterias en la vagina y en la uretra. Estos cambios
pueden facilitar el que las bacterias causantes de las infecciones
proliferen en y alrededor del orificio de la uretra, aumentando las
posibilidades de que se desarrolle una infección.
Factores de Riesgo
Varios factores de
riesgo se asocian con mayor posibilidad de infección urinaria
durante el embarazo.
- La prevalencia se duplica en las
mujeres con nivel socioeconómico bajo, anémicas, y diabéticas.
Sin embargo, el factor más importante es haber padecido alguna
infección urinaria previa.
- Actividad sexual y contracepción
: Muchas mujeres desarrollan regularmente infecciones de vejiga
en los dos días siguientes después de haber mantenido relaciones
sexuales. La actividad sexual puede aumentar las posibilidades
de desarrollar una infección de las vías urinarias si el pene
contusiona la uretra de la mujer durante la relación o si el
pene u otra actividad sexual introduce bacterias que producen
enfermedades en la uretra de la mujer. Las mujeres, en los años
anteriores y posteriores a la veintena son hasta 60 veces más
propensas a desarrollar una infección de las vías urinarias
dentro de las 48 horas posteriores a una relación vaginal que
las mujeres de la misma edad que no tienen relaciones.
- El uso de un diafragma,
espermicida o ambos aumenta las posibilidades de desarrollar una
infección de las vías urinarias.
a) Los espermicidas, utilizados
con o sin un diafragma, no sólo exterminan los espermatozoides
sino también las bacterias "buenas" de la vagina que la protegen
contra infecciones.
Todo esto puede
llegar a explicar por qué algunas mujeres siguen teniendo
infecciones de las vías urinarias mientras que otras no las tienen
nunca o bien las tienen esporádicamente.
Después de la
menopausia, el cuerpo de la mujer produce mucho menos estrógeno que
con anterioridad. Los niveles inferiores de estrógenos pueden ser un
motivo para que las mujeres desarrollen más fácilmente infecciones
de las vías urinarias después de la menopausia. La deficiencia de
estrógeno puede ser responsable de diversos cambios en el cuerpo que
aumentan la probabilidad de desarrollar infecciones de las vías
urinarias.
Signos y Síntomas
Si tienes infección
de las vías urinarias, puedes tener uno o más de estos síntomas:
- Dolor o sensación de ardor al
orinar
- Necesidad de orinar
frecuentemente
- Después de orinar continúas con
el deseo de orinar un poco más.
- Sensación de urgencia al orinar
- Sangre o moco en la orina
- Dolor o contracciones en la
parte baja del vientre
- Dolor durante el acto sexual
- Escalofríos, fiebre, sudoración
profusa, incontinencia.
- Se despierta en la noche para
orinar
- Cambio en la cantidad de orina,
ya sea más o menos.
- La orina tiene un aspecto
turbio, huele mal o el olor es muy concentrado.
- Dolor, sensación de presión o
sensibilidad extrema en la zona de la vejiga.
- Cuando la bacteria se disemina a
los riñones, puedes tener dolor en la parte baja de la espalda,
escalofríos, fiebre, náusea y vómito.
Algunas personas
afectadas por esta enfermedad NO presentan síntomas.
Diagnóstico y Tratamiento
Depende
principalmente del tipo de infección: bacteriuria, cistitis,
pielonefritis o infección causada por estreptococos.
Dada la frecuencia de
la bacteriuria asintomática en la embarazada y el riesgo grande que
existe de que se desarrolle cistitis o pielonefritis, el ginecólogo
en forma rutinaria pedirá que se realicen análisis general de orina
y urocultivo varias veces en el embarazo.
Tratamiento
Las infecciones de
las vías urinarias generalmente se tratan con antibióticos que son
seguros de usar durante el embarazo. La elección del medicamento
dependerá del germen que la cause. El tratamiento puede ser por un
período de varios días con un medicamento que no dañará ni a ti ni a
tu bebé.
La pielonefritis
aguda es un problema serio del embarazo que puede llevar a una
sepsis materna y a un parto prematuro. Es importante que el
tratamiento sea precoz y agresivo para prevenir las complicaciones.
Es necesaria una
ingesta diaria de abundantes líquidos.
Complicaciones de la
Bacteriuria
La mayoría de las
embarazadas presentan bacteriuria en la primera visita prenatal.
Solamente un 1 a 2 % desarrolla la infección habiendo tenido un
urocultivo negativo. Es decir, en la mayoría de casos los gérmenes
ya están posiblemente desde antes del embarazo.
De las mujeres que en
la primera visita tienen bacteriuria asintomática, el 28 %
desarrolla un cuadro de pielonefritis frente al 1.4 % de las mujeres
con urocultivo inicial negativo. El 75 % de las gestantes
manifiestan la bacteriuria en el tercer trimestre. Todo lo cual pone
de manifiesto la importancia de la detección y tratamiento de la
bacteriuria asintomática.
Preguntas Frecuentes
¿Cómo puedo
saber si tengo una ITU?
Algunas veces los
gérmenes pueden crecer en el tracto urinario pero puedes NO tener
ningún síntoma. Esto se llama bacteriuria asintomática. Tu médico le
puede hacer un análisis para comprobar el diagnóstico. La
bacteriuria asintomática debe tratarse en las mujeres embarazadas
pero no necesita ser tratada en la mayoría de las demás mujeres.
¿Cómo puedo
saber si el tratamiento no está funcionando?
Si tienes fiebre
mayor de 38,05 grados, escalofríos, dolores en la parte baja del
estómago, náusea, vómito o dolor en el costado debes llamar a tu
médico. Igualmente debes llamarlo si tienes contracciones o si,
después de tomar medicamento durante tres días, todavía tienes una
sensación de ardor cuando orinas.
¿Puedo hacer
algo para evitar que esto ocurra de nuevo?
Puedes ayudar a
prevenir las ITU de varias maneras:
- Bebe de 6 a 8 vasos de agua
diariamente, el agua es lo mejor.
- Elimina las comidas refinadas,
los jugos de frutas, la cafeína, el alcohol y el azúcar.
- Toma vitamina C.
- Desarrolla el hábito de orinar
en el momento en el que tienes el deseo de orinar y vacía
completamente tu vejiga.
- Orina antes y después de las
relaciones sexuales.
- Evita las relaciones sexuales
durante el tratamiento de una infección urinaria.
- Después de orinar sécate sin
friccionar y mantén el área genital limpia. Asegúrate de
limpiarte siempre de adelante hacia atrás.
- Evita usar jabones fuertes,
duchas, cremas antisépticas, polvos y sprays de higiene
femenina.
- Cámbiate diariamente la ropa
interior y procura que sea de algodón.
- Evita usar pantalones demasiado
ajustados.
ALGUIEN QUIERE LO QUE TU TIENES, ALGUIEN TIENE LO QUE
TU QUIERES.
- Como vender por Internet
- Como comprar por Internet
- Guías de compras (Lo que debes
saber antes de comprar)

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