Ciudad de México.-
La senadora Rosario Ibarra anunció que hoy al medio día
presentará una denuncia en la PGR contra Luis Echeverría
Álvarez, por el delito de desaparición forzada de su hijo Jesús
Piedra Ibarra, ocurrida en el sexenio de ese ex presidente.
La legisladora subrayó que si
bien Echeverría Álvarez, presidente de la República de 1970 a
1976, fue investigado por la Fiscalía Especial por su
responsabilidad criminal en la represión del movimiento
estudiantil de 1968, acusándolo de genocidio, los resultados
fueron infructuosos.
Sin embargo, “hasta la fecha no
se ha iniciado averiguación previa contra él por su
responsabilidad en la práctica de la desaparición forzada
ejercida contra cientos de luchadores y militantes políticos
durante su sexenio”.
La luchadora de izquierda indicó
que la lista más grande de desaparecidos políticos ocurrida
durante los gobiernos del PRI, tuvo lugar precisamente bajo el
de gobierno de Luis Echeverría.
En un comunicado emitido por la
oficina de la senadora, se recuerda que en abril de 1975 ocurrió
la detención desaparición de Jesús Piedra Ibarra, hijo de la
dirigente del Comité “Eureka”, integrado por familiares de
desaparecidos, sobre todo madres de desaparecidos y actualmente
Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Senado.
El sábado pasado se conmemoró la
huelga de hambre realizada por las madres de los desaparecidos
en el año 1978, que consiguió entonces la aprobación de una Ley
de Amnistía, pero que benefició sobre todo a presos políticos
sin alcanzar a la mayoría de los desaparecidos.
“Hoy que también se conmemora el
Día Internacional del Desaparecido, la situación de este
fenómeno se agrava al aumentar exponencialmente el número de
personas víctimas de este crimen de lesa humanidad”, refiere la
legisladora.
“Por lo anterior es que Rosario
Ibarra ha decidido presentar formalmente la denuncia penal
contra Luis Echeverría por la desaparición de su hijo, Jesús
Piedra, ejemplificando así sobre la grave situación que se vive
hoy precisamente por haber permitido que no hubiera justicia en
el caso de los primeros desaparecidos, ni liberándolos ni
presentándolos, pero también sin castigar a los responsables de
estas desapariciones y manteniendo la impunidad”.