CELULARES Y LAS
RADIACIONES
La historia lo ha repetido una y
otra vez: en cuanto surge innovador descubrimiento se crean mitos
alrededor de él por parte de sus detractores, que lo único que
provocan es que aumente su popularidad. Los teléfonos celulares no
son la excepción y sobre ellos se ha dicho que son altamente dañinos
a la salud humana, ¿qué tanto es cierto?
Un teléfono móvil o
celular es una radio que trabaja en dos direcciones (emisión y
recepción) de comunicación en un solo canal; para funcionar produce
radiación en forma de radiofrecuencias, a las cuales se exponen
usuarios y personas cercanas. Ahora bien, cuando se utiliza este
aparato se establece comunicación con una estación base cercana,
desde la cual la llamada se transfiere a la red normal de cableado
telefónico terrestre.
Es de destacar que
tanto teléfonos como estaciones base son de baja potencia (de corto
alcance), por lo cual los niveles de exposición a radiación en
radiofrecuencias producidas por ellos son generalmente muy bajos.
Tan es así que la comunidad científica (en Estados Unidos e
internacionalmente) está de acuerdo en que los campos
electromagnéticos generados por la telefonía móvil y antenas de
estaciones base son demasiado débiles como para romper algunos de
los enlaces químicos que forman parte del cuerpo humano, producir
eventuales daños en el material genético de las células u otros
efectos adversos.
Cabe también aclarar
que las antenas referidas producen radiación a través de
radiofrecuencias que son "no ionizantes" (se llama así a toda
energía en forma de ondas que se propagan a través del espacio) y
sus efectos biológicos son diferentes, entiéndase no dañinos, a los
de la radiación "ionizante" producida por las máquinas de rayos X, y
que puede ocasionar efectos graves, por ejemplo, cáncer,
malformaciones congénitas y estados de angustia si la exposición es
directa.
La Organización
Mundial de la Salud emitió en su boletín de mayo de 1998 información
que refiere que para que la exposición a campos magnéticos produzca
efectos perjudiciales para la salud, como catarata ocular y
quemaduras cutáneas, se requiere de potencia similar a la generada
por los sofisticados radares, lo cual no tienen lugar en la vida
cotidiana; además, existen normas vigentes en materia de exposición
que prohíben la presencia humana en dichas zonas restringidas.
Es así que se puede
decir que no existe asociación alguna entre la utilización de
telefonía celular y efectos adversos sobre la salud, como tampoco
que la radiación emitida por las antenas base de transmisión
interfieren en el bienestar de seres vivos, mientras que los niveles
de exposición se mantengan dentro de los estándares normales.
Como parte de la naturaleza
Los campos electromagnéticos son fenómenos naturales, es decir, en
la atmósfera existen cargas eléctricas que los generan y a los que
estamos sometidos permanentemente, y que se hacen mucho más
intensos, por ejemplo, durante las tormentas eléctricas; las
galaxias, el Sol y las estrellas emiten radiación de baja densidad.
Pero a estos campos
eléctricos y magnéticos naturales deben agregarse los creados por el
hombre (identificados como artificiales), sobre todo durante el
siglo pasado, y los cuales son generados por maquinaria industrial,
líneas eléctricas, electrodomésticos y otros. Su radiación es mucho
más débil que los campos electromagnéticos naturales, pero la
combinación de ambos tipos nos expone diariamente a una dosis mayor.
Ahora bien, cuando la
radiación es de alta frecuencia y se combina con microondas, se
producen vibraciones moleculares generadoras de calor, mismo que es
aprovechado en usos industriales y domésticos -como en el caso del
horno de microondas-; sin embargo, sólo si una persona se expone
directamente a una cantidad considerable de radiación, que será
absorbida por el cuerpo, se pueden producir quemaduras graves.
Por otra parte, y como
se indicó líneas arriba, la radiación de frecuencias bajas se
consideraba inofensiva. Sin embargo, cada vez más estudios
científicos demuestran que puede producir cambios eléctricos en la
membrana de todas las células del cuerpo, alterando los flujos
celulares de algunos iones, sobre todo el calcio, lo que podría
tener efectos biológicos importantes. Así, los detractores de la
telefonía celular exponen que éste puede ser el origen de
disfunciones como:
-
Insomnio.
-
Depresión.
-
Trastornos de atención y memoria.
-
Presión arterial alta
(hipertensión).
-
Variaciones en ritmo cardiaco y
aparatos que lo regulan (marcapasos).
-
Ojo seco y visión borrosa.
-
Calambres y dolor articular.
-
Piel seca.
-
Distintos tipos de cáncer, sobre
todo leucemia.
- Alteraciones
neurológicas y del aparato reproductor.
-
Malformaciones fetales.
No obstante, tomando
en cuenta las notificaciones por parte de la OMS y el acuerdo al que
llegaron lo fabricantes de teléfonos celulares, en que convinieron
mantener bajos los índices de radiación que emitían sus productos,
no debemos alarmarnos. A fin de cuentas existen organismos
reguladores e instituciones de salud que están al pendiente de que
se cumplan los requisitos de seguridad en estos aparatos.
Por cierto,
recientemente científicos de la Facultad de Ciencia y Tecnología de
la Universidad de Hong Kong desarrollaron un material "delgado,
ligero y barato" con el que se puede bloquear hasta 90% de las
radiaciones de los teléfonos móviles; habrá que ver cuál será su
costo en cuanto llegue al mercado.
ALGUIEN QUIERE LO QUE TU TIENES, ALGUIEN TIENE LO QUE
TU QUIERES.
- Como vender por Internet
- Como comprar por Internet
- Guías de compras (Lo que debes
saber antes de comprar)

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