CÁNCER DE MAMA
ASOCIADO AL EMBARAZO
Los procesos oncológicos que con
más frecuencia se asocian al embarazo son el cáncer de mama y el
cáncer invasor de cuello uterino, representando cada uno el 25% del
total de cánceres y embarazo.
Cáncer de Seno (mama)
asociado al embarazo
Los procesos oncológicos que con más
frecuencia se asocian al embarazo son el cáncer de mama y el cáncer
invasor de cuello uterino, representando cada uno el 25% del total
de cánceres y embarazo. El 3% de estos cánceres ocurren durante la
gestación complicando 1 de cada 3000 embarazos. El cáncer de seno se
considera “asociado” al embarazo si es diagnosticado durante el
embarazo o hasta un año posterior al parto.
¿Qué es el cáncer de
seno?
El cáncer de seno (mama) es una afección por la cual se forman
células malignas (cancerosas) en los tejidos de la mama. La
asociación de cáncer de mama y embarazo se define como la aparición
de un tumor maligno mamario en la gestación o durante el primer año
después del parto.
¿Qué es el seno o mama?
La mama está compuesta de
lóbulos y
conductos. Cada mama tiene
entre 15 y 20 secciones llamadas lóbulos, que tienen secciones más
pequeñas llamadas lobulillos. Los lóbulos y los
lobulillos están
conectados por tubos delgados llamados conductos.
Cada mama contiene también
vasos sanguíneos y
vasos linfáticos. Los
vasos linfáticos transportan un líquido prácticamente incoloro
llamado linfa. Los vasos
linfáticos conducen a órganos pequeños en forma de frijol llamados
ganglios linfáticos que
ayudan al cuerpo a defenderse contra infecciones y enfermedades. Los
ganglios linfáticos se encuentran en todo el cuerpo. Grupos de
ganglios linfáticos se encuentran cerca de la mama en la axila (bajo
el brazo), sobre la clavícula (hueso que va del centro del pecho al
hombro) y en el pecho.
Causas
Se desconoce el por qué una mujer
puede desarrollar cáncer de seno, pero se piensa que puede ser por
una combinación de factores genéticos (herencia), del medio ambiente
y del estilo de vida de la mujer.
Las investigaciones han mostrado una correlación entre los niveles
de la hormona femenina estrógeno y el riesgo de desarrollar cáncer.
El embarazo como factor de
riesgo
El embarazo NO es un factor de riesgo
para desarrollar un tumor maligno, es decir, las mujeres embarazadas
no presentan mayor susceptibilidad que las no embarazadas para
padecer un cáncer.
En algunas ocasiones se detecta (encuentra) cáncer de seno (mama) en
mujeres embarazadas o que acaban de dar a luz. En estas mujeres, el
cáncer de mama se presenta con mayor frecuencia entre los 32 y los
38 años de edad.
Existen algunos
factores de riesgo que
SÍ están asociados al
cáncer de mama:
- La edad: el riesgo aumenta con
la edad
- La dieta: el sobrepeso y el
alcohol pueden aumentar el riesgo
- La historia familiar: una mujer
con un pariente cercano (madre o hermanas) con cáncer de seno,
incrementa su riesgo dos o tres veces.
- El genero: las mujeres tienen un
riesgo mayor que los hombres.
- Las hormonas: Mientras más
expuestas al estrógeno, mayor es su riesgo (empiezan a menstruar
antes de los 11 años, tienen ciclos menstruales más cortos o más
largos de los 26 a 29 días, tienen su primer hijo después de los
30 años o terminan de menstruar después de los 55 años.
- Estilo de vida: la falta de
ejercicio aumenta el riesgo.
- Historia médica: la mujer que ya
tuvo cáncer de mama, es muy posible que repita.
- El tabaquismo: el consumo del
cigarro es un factor importante.
Síntomas
La forma más común de detectar este
padecimiento es cuando tú misma observas cambios físicos en el
aspecto de los pechos.
Si notas una bolita –que generalmente no duele- o cualquier cosa que
creas que no es normal en tus pechos: irritación o hendiduras en la
piel, o alguna masa en el área de abajo del brazo, etc., acude de
inmediato a tu médico.
Aún cuando es muy importante que el
tumor se detecte en las primeras etapas, en el caso de una mujer
embarazada el diagnóstico puede tardar tres veces más que en una
mujer no embarazada, alrededor de 3 a 6 meses, con lo que se aumenta
el riesgo de diseminación del tumor en un 5-10%.
Este retraso se debe a que toda mujer
embarazada sufre cambios normales importantes en sus pechos:
- al prepararse para la lactancia
los senos pueden hasta duplicar su tamaño y peso, algunas
mujeres pueden empezar a producir calostro a las 25 semanas de
embarazo,
- la irritación de los conductos
del seno por el crecimiento durante el embarazo, en algunas
ocasiones produce salida de sangre la cual, generalmente, es una
situación benigna.
- La influencia del estrógeno y la
progesterona causan un aumento en el flujo de sangre y en la
grasa lo que da como resultado un aumento en el tamaño de las
glándulas que producirán la leche.
Es por todo esto que el médico
generalmente aduce los cambios al embarazo demorándose el
diagnóstico de cáncer de mama el cual se detecta finalmente cuando
ya está en un estadio más avanzado y se ha diseminado a los
ganglios.
Diagnóstico
Es importante que tu ginecólogo haga
una revisión completa de las mamas al principio del embarazo, antes
de que se inicien los cambios fisiológicos mencionados. Durante la
gestación se deben realizar revisiones periódicas y si el médico
detecta cualquier alteración en la exploración física de la mama, de
inmediato te pedirá que te realices las pruebas diagnósticas
necesarias sin retrasarlas hasta después del parto.
En el caso de que se detecte una alteración en la mama, seguramente
el ginecólogo te pedirá que te realices alguna de estas pruebas o
todas ellas:
- Ecografía:
Se realiza con un aparato denominado ecógrafo. Es útil para
valorar si el nódulo que se palpa es un quiste o una masa sólida
que requiere realizar más estudios.
- Es una prueba muy empleada
durante el embarazo, ya que no emite radiación y permite el
estudio de una mama densa, típica del embarazo. Esta técnica
no discrimina entre lesiones benignas y malignas de manera
completamente concluyente.
- Mamografía:
La mamografía supone un riesgo mínimo de exposición a radiación
para el feto, siempre que se emplee la protección adecuada.
- Sin embargo en el embarazo,
la mamografía no se debe realizar como prueba de rutina.
Está indicada cuando es necesario evaluar nódulos palpables
y para localizar carcinomas ocultos ante la presencia de
otros hallazgos clínicos que hagan sospechar un tumor.
- Biopsia:
El diagnóstico definitivo de la lesión se puede realizar de
manera segura con una punción aspiración de aguja fina o con una
biopsia de la zona. En el primer caso se obtienen células por
aspiración con una aguja fina, que posteriormente son estudiadas
al microscopio. En el segundo, bajo anestesia local o general se
obtiene una muestra de tejido del nódulo o de la zona
sospechosa.
- Resonancia Nuclear
Magnética de la mama: Al ser una
técnica que no emplea radiaciones ionizantes, es segura para el
feto y puede ser utilizada durante la lactancia; aunque aun no
es un estudio que se haga rutinariamente.
La evaluación y tratamiento del
cáncer de mama debe ser realizada por un equipo multidisciplinario
de médicos especialistas, coordinados por el ginecólogo, que
colaboren cercanamente para lograr los mejores resultados posibles.
El examen de las mamas debe
formar parte de la atención prenatal y postnatal :
A fin de detectar el cáncer de seno
(mama), las mujeres embarazadas y lactantes deben aprender a
examinar ellas mismas sus mamas y tu médico seguramente te pedirá
que te hagas algunos estudios de laboratorio y de imagen como parte
de tu visita prenatal y postnatal de rutina.
Estadios del cáncer de seno
Cuando el médico ha confirmado el
diagnóstico de cáncer de seno, es importante entonces determinar
el tipo de tumor y el estadio
del cáncer para saber si hay diseminación de las células cancerosas
dentro de la mama o a otras partes del cuerpo.
El proceso utilizado para determinar si el cáncer se ha propagado
dentro de la mama o a otras partes del cuerpo se llama
estadificación. Es
importante hacerlo para que el médico pueda planificar el
tratamiento.
Según el sistema TNM (tumor, nódulos,
metástasis), se consideran los siguientes estadios en el cáncer de
mama:
- Estadio 0:
cáncer “in situ”, describe el más temprano de los cánceres de
mama. Es no invasivo. Si no se opera, se seguirá desarrollando
hasta el estadio IV.
- Estadio I:
El cáncer es invasivo pero está confinado en el pecho y mide
medos de 2 cm de diámetro.
- Estadio II:
Es una combinación del tamaño del tumor y de la distancia a la
que se ha diseminado. Se divide en Estadio IIA y IIB.
- El estadio III:
se divide en tres categorías: IIIA, IIIB y IIIC. El cáncer se ha
diseminado a los ganglios linfáticos del pecho y de la axila, a
los músculos, costillas o piel o (IIIC), el tumor puede tener
cualquier tamaño y se ha diseminado además a numerosos ganglios
linfáticos
- El estadio IV:
el cáncer está muy avanzado y la enfermedad se ha diseminado
además a los huesos, hígado, cerebro y otros órganos.
- El cáncer recurrente es el que
regresa al terminar el tratamiento.
Tratamiento
Una vez que se ha confirmado el diagnóstico, el ginecólogo y el
equipo multidisciplanrio de médicos especialistas: oncólogo clínico,
cirujano oncólogo, radioterapista, psicólogo, etc., deberán evaluar
los tipos de tratamiento disponibles para cada caso en particular.
Existen diferentes tipos de
tratamiento para el cáncer de mama. La opción que elija el médico
dependerá de varios factores:
- El estadio del cáncer (si está
localizado en la mama solamente o si se ha diseminado a otras
partes del cuerpo).
- El tamaño del tumor.
- El tipo de cáncer de mama.
- La edad del feto.
- Si se presentan síntomas.
- La salud general de la
embarazada y su opinión y preferencia.
El tratamiento NO debe de posponerse
por el embarazo. Se manejan varios
tipos de tratamiento:
Terapia local y terapia
sistémica
La terapia local tiene como objetivo tartar el tumor en el sitio
específico sin afectar el resto del cuerpo. La cirugía y la
radioterapia son ejemplos de terapias locales.
Cirugía:
Es el primer tratamiento. La cirugía consiste en extirpar el tumor y
una zona, más o menos amplia, de tejido mamario sano y la extracción
de los ganglios linfáticos de la axila. Después de la cirugía no hay
ningún problema en permitir que el embarazo continúe.
Radioterapia:
La radioterapia es el empleo de radiaciones ionizantes para el
tratamiento, exclusivamente local o loco-regional (cuando se
incluyen los ganglios cercanos) del tumor. Es decir, trata el cáncer
en su lugar de origen.
La radioterapia no debe ser administrada a mujeres embarazadas con
cáncer de seno (mama) en estadio temprano (estadio I o
II) porque puede dañar al
feto. En mujeres con cáncer de seno (mama) en estadio tardío
(estadio III o
IV), no debe administrarse
radioterapia durante los tres primeros meses del embarazo.
Terapia sistémica:
Se administra por vía oral o directamente en el torrente sanguíneo
para llegar a las células cancerosas que se hayan propagado más allá
del seno; estas células pueden establecer tumores nuevos en otros
órganos. Es muy difícil saber si esto ha ocurrido.La quimioterapia,
la terapia hormonal y la inmunoterapia son terapias sistémicas.
Quimioterapia: La quimioterapia es un tratamiento del cáncer que
utiliza medicamentos para interrumpir el crecimiento de células
cancerosas, ya sea mediante la eliminación de estas o evitando la
división de las células. La forma de administración de la
quimioterapia depende del tipo y del estadio del cáncer tratado.
Generalmente el médico prefiere no utilizar este tipo de tratamiento
durante los primeros tres meses del embarazo. La quimioterapia
administrada después de este periodo generalmente no hace daño al
bebé, pero puede estar relacionada con parto prematuro y bajo peso
al nacer.
El médico te pedirá que interrumpas la lactancia y el amamantamiento
cuando se haya decidido iniciar el tratamiento y hacer cirugía o
quimioterapia porque muchos de los medicamentos contra el cáncer,
pueden presentarse en concentraciones altas en la leche materna y
perjudicar al bebé.
Terapia hormonal: La terapia hormonal es un
tratamiento que bloquea la producción o la acción de las hormonas,
capaz de detener el crecimiento de determinados canceres. En
determinados cánceres de mama la presencia de hormonas sexuales
femeninas (estrógenos) favorece el crecimiento del tumor.
El cáncer de seno (mama) no parece dañar al feto y las
células cancerosas de la
mama no parecen transmitirse de la madre al feto. Se sabe que el
aborto terapéutico no mejora el pronóstico de cáncer de mama, por lo
que no se recomienda salvo en situaciones muy particulares. Muchas
mujeres embarazadas pueden someterse a tratamientos efectivos contra
el cáncer de mama y dar a luz bebés saludables.
Tratamiento en el segundo trimestre del embarazo:
no existe ningún riesgo en dar el tratamiento y los médicos
consideran que es mejor iniciarlo que esperar hasta después del
parto. Las mujeres que tienen cáncer en estadio III y IV, tienen un
pronóstico pobre y esto dificulta el plan de tratamiento el cual
siempre debe ser elaborado tomando en cuenta la decisión y voluntad
de la embarazada.
Cuidado del bebé
El ginecólogo y el oncólogo harán un seguimiento cercano del
embarazo para evaluar la tolerancia del bebé al tratamiento. En el
plan de tratamiento deben tomar en cuenta el tiempo de embarazo y la
fecha de parto y harán un ultrasonido después de cada ciclo de
quimioterapia para verificar el crecimiento fetal. Si es necesario,
podrían programar una fecha adelantada para el parto siempre
verificando antes la maduración de los pulmones del bebé.
Es preferible que el parto sea por vía vaginal para no detener el
tratamiento después del parto.
Los efectos que se han reportado de los medicamentos
anticancerígenos en los bebés, son: anemia, alopecia (caída del pelo
del bebé) y neutropenia. Todos estos son reversibles y si se
terminan las quimioterapias tres o cuatro semanas antes del parto,
esto puede minimizarse.
Es importante que al nacer el bebé, se le hagan análisis de sangre y
que se le dé un especial cuidado para evitar infecciones o
complicaciones por hemorragias, sobre todo si es un parto prematuro
que sucede antes de tres semanas del último tratamiento de
quimioterapia.
¿Es posible tener un hijo después de un cáncer de mama?:
Los datos científicos que se tienen hasta la actualidad son
limitados, aunque se ha observado que el embarazo no parece afectar
negativamente el pronóstico en mujeres con cáncer de mama previo.
Si una mujer que ha padecido cáncer de mama desea tener un hijo, es
importante que lo consulte con su oncólogo, para que valore de forma
individual su caso.
¿Cuánto debo esperar para embarazarme después del
tratamiento de cáncer de seno?: Algunos médicos recomiendan
que una mujer deba esperar dos años después del tratamiento del
cáncer de seno (mama) antes de intentar tener un bebé, de manera que
pueda detectarse si hay alguna reincidencia temprana del cáncer.
Esto puede repercutir en la decisión de una mujer sobre un embarazo.
Se desconocen los efectos de ciertos tratamientos del cáncer en
embarazos posteriores.
Pronóstico
Ciertos factores repercuten en el pronóstico (posibilidad de
recuperación):
- El estadio del cáncer (si está
localizado solamente en la mama o se ha propagado a otras partes
del cuerpo).
- El tamaño del tumor.
- El tipo de cáncer de seno
(mama).
- La edad del feto.
- Si se presentan síntomas.
- La salud de la embarazada.
ALGUIEN QUIERE LO QUE TU TIENES, ALGUIEN TIENE LO QUE
TU QUIERES.
- Como vender por Internet
- Como comprar por Internet
- Guías de compras (Lo que debes
saber antes de comprar)

|