Los soldados arribaron a una finca en
Sabinas Hidalgo, Nuevo León, a las 8:30 horas. Habían recibido una
denuncia anónima de que en ese lugar estaban personas secuestradas.
Después de un breve enfrentamiento con unos 10 sicarios que
vigilaban el lugar, mataron a dos y entraron para descubrir a 16
personas encadenadas, entre ellas una madre y su niño.
“El lugar está en medio de la nada”,
contó un capitán a los periodistas que fueron trasladados en
helicóptero a la zona serrana del municipio de Sabinas Hidalgo, 100
kilómetros al norte de Monterrey. El vocero de la Séptima Zona
militar dijo que gracias a esa denuncia descubrieron la finca
integrada por dos casuchas, una pequeña y otra más grande. Arribaron
en vehículos terrestres y por helicópteros de la fuerza aérea.
Durante el breve enfrentamiento los
militares mataron a dos sicarios, pero el resto huyó hacia los
cerros. Les dispararon desde los helicópteros, por lo que presumen
que algunos van heridos.
Al entrar encontraron a los hombres y
a la mujer sentados en el piso y encadenados, algunos de ellos con
vendas en los ojos; a la mayoría su propia ropa les cubría la
cabeza. El militar agregó que algunos habían sido levantados en la
región por el grupo de Los Zetas.
Tres de los secuestrados fueron
privados de su libertad en un retén que tenían los sicarios sobre la
carretera Monterrey-Reynosa. Otros más en lugares colindantes con
Tamaulipas.
Algunos tenían más de una semana de
estar en ese lugar. La madre y su hijo de aproximadamente tres años,
quienes fueron levantados frente al parque Plaza Sésamo de
Monterrey, llevaban dos meses. Otros sufrieron más tiempo.
Entre ellos estaba un taxista que
recién había sido secuestrado en la carretera Monterrey-Laredo, así
como un empleado de Pemex. Había personas de Oaxaca, Distrito
Federal y Nuevo León.
En el racho también se localizaron
cuatro vehículos, 17 armas largas, 10 pistolas, tres
subametralladoras, dos granadas, un lanza-granadas, así como decenas
de paquetes de mariguana que estaba en un camión, con un peso
aproximado a las dos toneladas.
Las personas secuestradas fueron
trasladadas en helicópteros a la Séptima Zona Militar, donde ya les
esperaba un “banquete”, debido a que tenían muchas horas sin comer.
Fue el segundo operativo en menos de
24 horas en donde se liberaron a plagiados en la región rural de
Nuevo León. Los efectivos de la Secretaría de la Defensa Nacional ya
habían realizado un operativo similar en General Bravo, municipio
ubicado en los límites entre Nuevo León y Tamaulipas.
Otro golpe al narco
Un comunicado de la Defensa Nacional
informó que recibieron denuncias sobre la presencia de hombres
portando armas largas en el rancho El Puerto, del municipio de
General Bravo.
“Al verificar dicha información se
encontraban vehículos con sujetos armados, quienes al notar la
presencia de efectivos castrenses, los agredieron con disparos de
arma de fuego”, y tras el enfrentamiento mataron a tres sicarios.
“Como resultado de este evento se
liberaron a siete personas que presuntamente se encontraban privadas
de su libertad”, añadió el texto de la dependencia castrense.
Los liberados eran agricultores de la
zona que eran extorsionados por los miembros de la delincuencia
organizada para quitarles sus propiedades.
La Sedena también presentó la noche
del lunes a cuatro sicarios que fueron detenidos tras el
enfrentamiento ocurrido en General Bravo. Además, los militares
decomisaron 40 armas largas, 12 camionetas y más de 10 mil
cartuchos.