La lechuga, las espinacas, las
acelgas, los chícharos, y otros vegetales ricos en clorofila,
cuando están frescos presentan un color verde brillante
que, con el paso del tiempo, va evolucionando hacia un verde oliva
mucho más obscuro.
Sin embargo, los carotenoides,
que comprenden pigmentos de la gama de rojos, amarillos y el
naranja, se alteran menos con el tiempo, por lo que en los vegetales
en los que predominan (como las zanahorias, tomates, pimiento rojo),
el color es un índice menos fiable para determinar si son frescos o
no que en los vegetales verdes. En este caso, la forma y la textura
de la piel son más características que el color.
Revisa esta lista y los tips que te
damos para elegir las mejores piezas.
Ajos.
Deben estar bien cerrados, tersos, sin manchas y sin germinar, sin
golpes o cortes.
Alcachofas. Los extremos de las hojas no deben
pinchar, porque esto indica que la planta es vieja.
Apios. Sus tallos deben ser firmes, crujientes, sin
manchas o cortes. Las hojas verdes y frescas. Hay que evitar los que
las tengan de color amarillento.
Berenjenas. Su piel debe ser brillante y firme, y
su tallo, fresco, preferentemente de tamaño mediano para evitar
encontrar demasiadas semillas. Las blandas o con manchas pueden
tener un sabor amargo.
Brócoli. Selecciona las piezas que muestren las
flores más cerradas.
Calabacitas. Su piel debe ser brillante y sin
manchas, preferiblemente que sea de tamaño mediano o pequeño.
Cebollas. Deben ser firmes y con piel para evitar
que estén secas.
Coliflor. Los ramitos deben estar bien compactos,
sin manchas y con un color uniforme. Sus hojas deben ser frescas y
verdes.
Espinacas. Sus hojas no deben presentar manchas, su
color debe ser uniforme y los tallos, de color verde.
Espárragos. Sus puntas deben estar cerradas o
compactas y firmes, y su tallos, rectos y frágiles, escogiendo
preferentemente los de mayor grosor.
Lechuga. Sus hojas deben ser tersas, del color
propio de su variedad (blancas, verdes o de puntas rojizas), sin
zonas amarillas.
Papa. De preferencia que su color sea uniforme,
debe presentar una consistencia dura.
Pepino. Su piel debe ser de color verde oscuro y
brillante, sin manchas amarillas. Su consistencia debe ser uniforme,
ni muy blandos ni muy duros. Preferentemente deben seleccionarse
las que sean de tamaño mediano, ya que los grandes pueden tener más
semillas y pueden adoptar fácilmente un sabor amargo.
Pimiento morrón. Su piel debe ser
tersa, firme y brillante.
Tomates. Su piel debe ser roja, lisa, sin golpes y
brillante, y excepto los verdes, en lo posible se deben conservar
con su tallo.
Zanahoria. No deben tener cortes ni manchas. Su
carne debe ser crujiente y firme. El color verde de sus hojas puede
indicar su grado de frescor