Aunque a veces no se quiera pensar en
ello, en el cuerpo del niño o de cualquier adulto, pueden alojarse
los llamados “parásitos”; que son una especie de “bichos” que se
alojan en el tracto gastrointestinal.
La manera correcta de eliminar del cuerpo dichos bichitos es
desparasitando a nuestros hijos.
¿Por qué hacerlo?
Sucede que la presencia de parásitos puede ocasionar en los niños
dolor abdominal frecuente, evacuaciones diarreicas e incluso
sangrados de su tubo digestivo, trayendo consecuencias tan severas
como lo es la desnutrición y por consiguiente un desarrollo tanto
físico como intelectual limitado.
¿Dónde se adquieren?
Los parásitos son adquiridos a través de los alimentos contaminados
y la tierra. Tu hijo como cualquier otro niño, está en crecimiento y
explorando el mundo, razón por la cual a pesar de darle de comer
alimentos perfectamente desinfectados, él tendrá el riesgo de
adquirirlos.
La manera más común es a través de la
tierra, los niños se meten gran cantidad de objetos a la boca que si
bien se encuentran “limpios”, siempre existirá el riesgo de que
adquieran alguna infección y/o parásito.
¿Cómo prevenir
infecciones?
La mejor manera de prevenir infecciones por parásitos es una buena
higiene en el manejo y preparación de los alimentos, lavarse las
manos después de ir al baño y antes de comer. Además de estos
prácticos consejos se recomienda desparasitar a nuestros hijos
mayores de 2 años, mínimo 2 veces al año.
La recomendación…
Para desparasitar a nuestros hijos, o incluso a nosotros mismos,
siempre debemos acudir con el médico. Debes saber que lo que se
utiliza para desparasitar es un medicamento, por lo que es el
especialista quien debe indicar la dosis exacta según la edad y peso
de nuestro hijo.
También se recomienda que la
desparasitación se realice a todos los miembros de la familia al
mismo tiempo; teniendo en cuenta que las mujeres embarazadas no
deben desparasitarse ya que los medicamentos que se utilizan son
considerados teratogénicos, es decir, que pueden ocasionar alguna
malformación al feto/embrión en desarrollo