Todos los días nos enfrentamos al
dilema de qué hacer con la comida que sobró. ¿Tirarla? Sería un
desperdicio, pero guardar los alimentos para utilizarlos después
requiere cierto conocimiento y precauciones para no correr el
riesgo de intoxicarnos con nuestros propios alimentos.
¿Cómo podemos almacenar
las sobras para poder utilizarlas después?
Aquí te explicamos cómo:
• Lávate las manos, utiliza
utensilios y recipientes limpios y totalmente secos. Cuida que el
alimento no tenga contacto con ninguna superficie que no haya sido
limpiada previamente.
• Los platillos cocinados deben ser
consumidos, refrigerados o congelados en un plazo de dos horas.
Mantenerlos a temperatura ambiente por más tiempo, es suficiente
para que las bacterias se reproduzcan exponencialmente y contaminen
completamente tus alimentos.
• Para guardar las sobras, deberás
vaciarlas en un recipiente limpio y no en la olla en que cocinaste
la comida. Si es mucha la comida a congelar, para conservarla será
mejor que la separes en pequeños recipientes para que logren la
congenlación con mayor rapidez.
• Antes de vaciar la comida a los
recipientes para almacerla, remueve con una cuchara el contenido
para que se enfríe antes y la refrigeración pueda llevarse a cabo en
menos tiempo. No amontones los recipientes en el refrigerador,
procura dejar un espacio entre uno y otro.
• Revisa el aspecto de la comida
cuando se ha descongelado. Si notas algo raro en su consistencia o
en su sabor, mejor tira las sobras y evita intoxicarte tú o tu
familia.
• Lo recomendable es que consumas las
sobras en un plazo de dos días; hay alimentos que se mantienen en
buen estado por más días, pero por si las dudas, será mejor que
establezcas dos días como la regla.
• Cuando estés recalentando las
sobras, haz que la parte líquida del guisado hierva por unos
minutos. Dale vuelta a la comida con una cuchara para que el calor
alcance todo el contenido. Sólo podremos recalentar la comida una
vez.