Aunque quisiéramos que nuestros hijos
nunca se enfermaran, inevitablemente llegará un momento en que esto
suceda. Una gripa, un resfriado, una infección… quizá el bebé hasta
llegue a sufrir de temperatura… ¿Y sabes cómo detectarlo? ¿Conoces
los tipos de termómetros? ¿Sabes cómo tomársela?
La temperatura normal en los niños varía
entre 36° C y 37° C. Si la temperatura oscila entre 37 a 37.9° C se
le llama febrícula; pero si la temperatura es superior a 37.9° C se
considera fiebre. El primer indicio puede ser la frente caliente,
pero para mayor precisión se debe tomar la temperatura al niño con
la ayuda de un termómetro, y luego volvérsela a tomar a los 20
minutos.Hay diferentes
tipos de termómetro en el mercado, algunos de ellos son:
• Termómetro digital.
Mide la fiebre de una forma precisa porque cuenta con
sensor de temperatura, segura porque tiene punta flexible, y rápida
porque en un minuto se obtiene la medición. Además es fácil de leer
gracias a la pantalla digital que permite entender la medición.
• Termómetro de oído.
Son de los más costosos y lo que hacen es medir el calor
emitido en el tímpano y el tejido circundante en el interior del
conducto auditivo por medio de un infrarrojo. Su precisión depende
de la correcta colocación dentro del canal auditivo. También cuenta
con pantalla digital, lo que facilita su lectura.
• Termómetro de cristal o
vidrio. Puede ser de 3 tipos: oral rectal y axilar;
ninguno de ellos puede ser colocado de otra forma solo para lo que
fueron diseñados; por ejemplo, el axilar no puede ser usado vía
rectal u oral. Son los más económicos y mide de forma precisa y
fácil, solo que se requiere de un mayor tiempo para realizar la
medición (oral y rectal aproximadamente 3 minutos, axilar de 8 a 10
minutos aproximadamente). Debe manipularse con cuidado, pues el
vidrio fácilmente se rompe y el mercurio que contiene es dañino para
la salud.• Tirilla
termométrica o termosensible. Se coloca en la frente
del bebé o niño e inmediatamente se observa en la cintilla la
medición. Son prácticos y fáciles de leer pero poco confiables. Por
ello en ocasiones solo se utiliza como indicador de que el niño
tiene fiebre y como anticipo al uso de otro tipo de termómetro.
• Termómetro de chupón.
Como su nombre lo dice, el dispositivo se coloca en un chupón.
También es muy práctico y de fácil lectura pero igualmente poco
confiables, por lo que solo puede indicarnos cuando el bebé tiene
fiebre.
Estos son algunos consejos
que te ayudarán al momento de tomarle la temperatura a tu bebé:
• Lee siempre las instrucciones del fabricante sobre uso y cuidado
del termómetro según el tipo.
• Nunca tomes la temperatura del niño cuando acaba de correr.
• Lava el termómetro con agua y jabón después de usarlo.
• Guarda siempre el termómetro en su estuche. En caso de no tenerlo,
busca un lugar seguro y fuera del alcance de los niños.
• Para termómetros de mercurio, antes de tomarle la temperatura,
cerciórate de que esté hasta abajo el indicador. Si esto no es así,
sostenlo firme y mueve suavemente de un lado a otro para bajarlo