Los indicadores son claros: el ojo
aparece rojo y el pequeño suele tener picor o sensación de arena en
los ojos. En algunas ocasiones llegan a hincharse los párpados y
habitualmente aparecen lagrimeos y legañas.
En ningún caso debes intentar manipular
el ojo cuando tu pequeño se queja, sino que debes acudir con el
especialista para que indique el tratamiento a seguir.
Sus causas y
tratamientos
El motivo por el cual se inflama la conjuntiva puede tener varios
orígenes y por tanto el tratamiento es diferente según su causa. Si
el origen es alérgico pueden ser más frecuentes en primavera a causa
del polen, mientras que las provocadas por una infección, ya sea
bacteriana o vírica, son más comunes en verano, ya que los baños en
el mar y en la piscina facilitan el contagio a través del agua.
Cuando se trata de origen bacteriano,
según el tipo de inflamación es el tratamiento, algunas veces es
antibiótico en gotas, otras en pomada oftálmica. Cuando es vírico,
no precisan antibióticos, pero pueden tardar algo más en
desaparecer. Cuando es por causa de alguna alergia, se da un
tratamiento y por supuesto, se procura evitar exponer al pequeño a
la sustancia irritante, una vez que se detecta cuál es el alergeno
(sustancia que provoca la reacción alérgica).
¿Cómo aplicar las gotas?
Si el tratamiento involucra la aplicación de gotas oftálmicas,
sujeta con suavidad el párpado inferior y deja caer las gotas en el
hueco que queda entre el párpado y el ojo, pero evitando siempre el
contacto. Si se llegara a producir el contacto, limpia
inmediatamente la punta del gotero con una gasa.
es probable que tu pequeño se muestre
inquieto ante la aplicación de gotas en sus ojitos, procura que lo
vea como un juego. Déjalo que observe el gotero, se familiarice con
él y ponle las gotas despacio y haciéndole mimos para que no se
asuste.
Remedios caseros
Independientemente del tipo de conjuntivitis que tenga tu bebé, lo
más seguro es que los ojos le piquen y le molesten. Te damos algunas
recomendaciones para disminuir esas molestias.
• Ponle compresas frías
Pueden estar empapadas en agua o en una infusión de manzanilla.
• Humedece las lagañas
Si se despierta con los ojitos pegados, no intentes quitar las
lagañas en seco. Empapa una gasa en suero fisiológico y humedécelas
para suavisar la lagaña y elimínalas con la misma gasa con mucho
cuidado. Utiliza siempre una gasa distinta para cada ojo.
Los contagios...
Para impedir el contagio a otras personas, sobre todo cuando hay más
pequeñitos en casa, debes seguir estrictas normas de higiene. Cada
uno debe tener su propia toalla, cuidar que no se lleve las manos a
los ojitos y luego tome algún juguete que comparte. Cuando apliques
el medicamento, lavarte las manos después de cada aplicación