Adelgazar o mantenerse en línea a
veces no resulta tan fácil como pensabas, sobre todo cuando se
trabaja. Sin embargo, para verte bien y lucir bien, vale la pena un
pequeño esfuerzo.
Aún cuando el tiempo sea reducido, es
de gran ayuda llevar la comida preparada desde casa, tan solo
imagina las ventajas: es mucho más saludable porque sabes que está
preparada higiénicamente, favoreces tu economía pues una comida
preparada es mucho más cara que elaborarla tú misma, y lo más
importante, controlas lo que comes.
Para esto es indispensable que llenes
tu refrigerador y despensa de productos básicos sanos y nutritivos,
de esta forma evitarás “tentaciones” que perjudiquen cualquier
dieta. Te damos algunos ejemplos de dichos productos:
Básicos perecederos
• Pastas integrales
• Purés deshidratados
• Arroz integral
• Especies
• Aceite de oliva
• Vinagres de diferentes tipos
• Latas de legumbres y verduras sin grasa
• Latas de atún en agua o salmón
• Frutas en almíbar
• Cereales integrales o de arroz
• Mayonesa ligera
Básicos de carnes, aves
y pescados
• Filetes de pescado
• Milanesa de pollo
• Milanesa de res (sin grasa)
• Carne molida especial (sin grasa)
Básicos de productos
frescos
• Verduras: espinacas, lechuga, pepino, zanahoria, etc.
• Frutas: manzana, papaya, melón, piña, etc.
• Lácteos de 0 a 20 grasa
• Yogures naturales de 0 a 20 grasa
• Huevos
• Embutidos bajo en grasa y sales: jamón de pavo, salmón, pechuga de
pavo, tipo York, etc.
Básicos en utensilios
• Sartenes antiadherentes (con teflón)
• Plancha
• Asadores
• Wok
Ya que tienes los básicos en casa,
planea un menú para toda la semana, cocina con poca grasa (no más de
una cucharada sopera de aceite por comida), y procura asociar una
fuente de proteína, fécula y verduras, terminando con una fruta.