Miles de
personas se mantienen concentradas en los alrededores del Congreso
argentino para despedir los restos de la cantante Mercedes Sosa, que
serán incinerados en el cementerio porteño de Chacarita y esparcidos
en las ciudades que marcaron la vida de la artista.
Los restos de la "voz de América
Latina", como era conocida cariñosamente entre sus seguidores,
fueron velados durante 24 horas en el salón de los Pasos Perdidos
del Congreso argentino.
Políticos, funcionarios, artistas,
deportistas y miles de admiradores de la "Negra Sosa" desfilaron por
el Congreso el domingo para rendirle un emotivo homenaje.
Su cuerpo será incinerado en el
cementerio de Chacarita y, atendiendo a su última voluntad, sus
familiares esparcirán sus cenizas en Buenos Aires, Tucumán y
Mendoza.
"En Tucumán porque es el lugar donde
nació y dio sus primeros pasos con la música, en Mendoza porque fue
el encuentro con otras culturas y el nacimiento del nuevo
cancionero, y en Buenos Aires porque desde acá se batalló para
consolidar el proyecto que salió de Mendoza", explicó hoy su hijo,
Fabián Matus.
Matus reveló que, en sus últimos
días, la artista "se empachó de música muy variada y escuchando los
programas de radio que ella siempre escuchó, hasta que el jueves
cuando entró en coma farmacológico quedó inconsciente".
Sosa, de 74 años, falleció al
amanecer del domingo en un hospital de Buenos Aires a consecuencia
de una afección hepática que se complicó con problemas
cardiorrespiratorios.
Mercedes Sosa "nos deja el ir siempre
para adelante, el amor a la libertad, a la democracia y a la
solidaridad y como mamá, una persona maravillosa, inigualable,
adorable, lo mismo que como abuela y tía, un ser extraordinario",
concluyó su hijo Fabián.
La presidenta argentina, Cristina
Fernández, que acudió anoche a rendir homenaje a la artista en el
Congreso, decretó tres días de luto nacional en su honor