Guillermo Ortiz, titular de Banxico,
dice que corregir el problema fiscal es una cosa sencilla, que el
problema radica en que se logre un acuerdo para corregirlo, pero la
tarea imposible es que nuestros políticos, que ganan muy bien,
legislan muy mal, son muy mediocres y por tanto no podemos esperar
otra cosa de ellos.
Resulta que los que están para
defender nuestros intereses aprobaron que ganemos menos porque nos
quitarán más de nuestra nómina vía Impuesto Sobre la Renta, que
pasará del 28% al 30%; pagaremos más por internet, telefonía y
televisión privada, 3% más; y los productos de consumo tendrán un
IVA de 16%, entre otras cosas más.
Si de por sí al comprar la despensa
en estos días podemos percibir que la cantidad de artículos es menor
y la cantidad a pagar mayor, es apenas una advertencia de lo que
viene para el 2010.
Los parches en materia fiscal sólo
servirán para garantizar que seguiremos contando con los mediocres
servicios de salud que se ofrecen en el Seguro Social e ISSSTE; para
que continuemos contando con una policía de mala calidad,
susceptible de sobornos; con una educación para nuestros hijos muy
lejana de la de los países avanzados; y para invertir menos en
investigación.
Lo que tenemos hoy es la factura que
estamos pagando por la decisiones del ayer, así que ya sabemos que
nos espera para el 2010, mientras nuestros políticos están pensando
ya en quién será el próximo inquilino de Los Pinos