Sobran ideas para
combatir los efectos secundarios de consumir demasiado alcohol:
tomar café, bañarse, continuar bebiendo, ingerir aspirinas y comer
antes de dormir, entre muchas otras. Lo malo es que la mayor parte
de ellas han probado ser poco efectivas.
Esto lo afirma un reportaje de la
publicación electrónica británica
FamilyHealthGuide.com, especializada en salud familiar. En él se
señalan diez procedimientos comunes para contrarrestar la resaca,
así como sus beneficios y riesgos. Aquí te los presentamos.
Comer antes de beber.
La comida ayuda a que tu cuerpo no absorba el alcohol, especialmente
los alimentos fritos y ricos en calorías, ya que se mantienen por
más tiempo en tu estómago. Si tu aparato digestivo está ocupado
digiriendo, empleará más tiempo en absorber el alcohol, por lo que
éste no llegará rápidamente a tu sangre ni a tu cerebro. Es también
bueno comer mientras bebes.
Evita usar aspirinas.
Existe un riesgo al ingerir
aspirinas a la vez que se bebe alcohol, así como al momento en
que se tiene resaca. El ácido acetilsalicílico incrementa la
secreción de ácidos en el estómago, lo que no sólo no ayuda a que el
alcohol sea eliminado, sino que es un factor más de irritación para
tu aparato digestivo.
Toma agua antes.
El principal efecto orgánico de ingerir
alcohol es que te deshidratas. Si evitas esto, estarás cerca de
evitar la "cruda". Es importante que ingieras agua una vez que los
efectos secundarios del alcohol ya te atacaron, pero es preferible
que lo hagas antes, precisamente mientras bebes.
No consumas ibuprofeno.
El
ibuprofeno, empleado frecuentemente como antiinflamatorio para
combatir el dolor de cabeza tiende a aumentar el riesgo de daño al
hígado cuando se ingiere combinado con grandes cantidades de
alcohol. Esto lo han demostrado estudios de la "asociación médica
estadounidense" (AMA).
Ingerir alcohol no te hará dormir mejor.
Una alta concentración de alcohol en tu sangre evitará que al dormir
tu cerebro entre en la etapa de Movimiento ocular rápido (MOR),
que es la de mayor reposo. Si tomaste mucho alcohol, lo más probable
es que logres dormir bastante, pero sin tener un sueño reparador.
Come alimentos que te
hidraten y que te den energía durante una resaca.
Huevos, plátanos, jugos de fruta y bebidas
energéticas son buenas opciones para que te alimentes y superes los
efectos secundarios del alcohol. La cantidad de proteínas, potasio y
cisteína que estos alimentos contienen es importante para que la
"cruda" no te pegue.
Sólo el tiempo te
quitará el alcohol de encima. Ni un
baño con agua fría, ni cinco tazas de café te evitarán sufrir los
efectos negativos del alcohol. Lo único que tu cuerpo necesita para
eliminar esas toxinas es tiempo, aproximadamente tres horas por cada
dos tragos que hayas consumido, aunque esto depende de la complexión
y el físico de cada persona.
Beber más alcohol no
evitará que tengas resaca. Prolongar
el consumo de alcohol únicamente retrasará sus consecuencias
adversas y las volverá más difíciles de soportar. Lo mejor que
puedes tomar para combatir la "cruda" es agua y una bebida
energética que te ayude a recuperar los electrolitos que hayas
perdido.
El riesgo de resaca sí
está vinculado con la calidad de la bebida.
La cantidad de toxinas (congeners)
presentes en una bebida alcohólica varía en función de su proceso de
destilación, así como de su tipo o color. De este modo, las bebidas
con un mejor proceso de destilación tendrán menos toxinas causantes
de la "cruda". Igualmente, las bebidas claras, como el vodka, el
vino blanco y el gin tienen menos toxinas que las bebidas oscuras,
como el brandy, el whiskey y el vino tinto.