¿Cuáles son las
claves del erotismo femenino? De acuerdo con la investigadora
italiana y especialista en terapias de pareja, Dany Paolini, son
cuatro los puntos de un
método que ella ha desarrollado y que ha denominado: el cuarteto
del amor en honor a un erotismo más femenino, pero siempre sensual,
que dio a conocer recientemente.
Según la especialista "el cuerpo a
cuerpo es una meta, una meta en sí misma para el hombre y un medio
para relacionarse con las mujeres. Para combinar nuestros talentos
de una manera más femenina, se ha desarrollado un enfoque de cuatro
pasos para darle vida a nuestras relaciones sexuales con un poco de
cortesía".
Fase A: Avivar el fuego de las emociones. Ellas se
erotizan cuando también son parte de tus fantasías. Jugar a ser
bailarinas exóticas para el hombre es una de estas poderosas claves.
La especialista señala que los hombres son muy visuales y las
mujeres un poco menos, entonces una de las maneras de atizar el
fuego es ofreciendo precisamente eso: imágenes. Pero ¿cómo iniciar
ese juego del amor? La nueva tendencia caliente es el intercambio de
palabras, hablar y decir con honestidad lo que se quiere y cómo.
Para que una mujer realice un baile
debe existir una comunicación y confianza poderosas. Para abrir paso
a su deseo, la mujer necesita sentirse única y especialmente elegida
por su pareja. Quizá los hombres sean visuales pero las mujeres
necesitan escuchar. Si puedes decirle lo importante que es para ti
honestamente, ella siempre estará pensando en cómo avivar el fuego.
El objetivo es tratar de ponerse en contacto con los sentimientos y
la vida interior de ellas. Cuanta más confianza y amor existan, más
serán capaces ambos de hacer cosas arriesgadas en materia sexual,
señala la especialista.
Fase B: Adoptar un
toque delicado. La tentación es
grande para pasar el coito de manera rápida. Se cree que hay que
pasar a los temas serios inmediatamente como si lo anterior no fuera
igualmente serio o requiriera tiempo. El erotismo femenino siempre
demanda lentitud, más allá de la precipitación y el arrebato como
para llegar a tiempo a la hora del futbol o de cualquier otro
evento.
¿Pero entonces, cómo ser gentiles en
este terreno? Sin necesidad de romper el ambiente, señores, dice
Dany, no traten de apresurar las cosas, ni dirigir las caricias o
besos femeninos a un punto estratégico ni de manera inmediata. Las
mujeres también deben confiar en el movimiento de las manos
masculinas para que ejecuten su labor en todo el cuerpo femenino.
Los hombres deben experimentar y cruzar el cuerpo entero de la mujer
desde los dedos de los pies hasta el pliegue del codo, antes de
llegar al coito. Intentarlo por primera vez no sería una mala idea y
ella siempre lo agradecerá.
Fase C: Cambiar a modo
"sensual". Se dice sensual más no
sexual ¿La diferencia? Sentir en lugar de planificar. Sentir en
lugar de percibir. Se puede tener un juego sensual sin que sea en lo
absoluto sexual. La emoción para que una mujer sea sensual es
básica, por eso es importante darle emociones a las mujeres.
Aumentar el deseo y cambiar la rutina son algunas cosas que pueden
incrementar la libido femenina.
¿Cómo hacer el amor sensual? Buena
música, sorpresas amorosas, velas románticas, una cena y un masaje
afrodisíaco pueden dar como resultado una noche muy sensual. Una
clave importante que permitirá descubrir el panorama femenino: de lo
suave y dulce a las caricias más atrevidas y el sexo salvaje.
Fase D: ¡Libera al
animal! Tú Jane, yo Tarzán... ¡Aquí
vamos! Cuarta fase de las claves eróticas: el más arcaico. Ser
salvaje cuando de sexo se trata. A ellas les gusta pero no solamente
eso. Es por eso que ésta es otra clave. Según las confesiones
obtenidas por Dany Paolini, a los hombres les encanta el sexo
salvaje sin preámbulos. Ellas preferirán siempre el preámbulo, pero
también son fans del sexo que hace sudar y que dura 5 horas. Si ya
se sabe ¿entonces por qué no probar con ambas cosas? Una mujer que
se sienta más en confianza para hacer o decir nuevas palabras en el
sexo, o que se sienta valorada y escuchada en la vida cotidiana,
será siempre una mujer que en el momento sexual no tendrá muchas
ataduras.