¿Qué son las perversiones sexuales?
Mucho hemos escuchado esas dos palabras, pero ¿sabemos en realidad
en qué consisten? Se trata de actitudes sexuales fuera de lo
convencional. No todas se traducirían como "fuera de lo normal",
pues en materia sexual lo que es normal o anormal es muy subjetivo,
depende de la historia, la cultura, la educación, los prejuicios,
etc.
Hay algunas que entran en el rubro de
perversiones y que definitivamente se reprueban, como sexo con
animales, cadáveres o infantes. Pero en De10.com.mx hablaremos de
las perversiones que, hasta cierto punto, pueden funcionar
para activar la vida sexual de una pareja. Por eso, te presentamos
este breve diccionario de perversiones que harán que la vida en tu
cama tome un curso, sino diferente, tal vez sí divertido.
Acrofilia:
Tener sexo en las alturas, pero para aquellos a quienes el vértigo
les da pavor. Además de considerarse una actividad arriesgada por el
peligro que ya implica tener actividad sexual en el aire, la
adrenalina provocada por ese tipo de miedo hacer que el placer
sexual aumente para los que gustan de las aventuras extremas.
Agrexofilia:
Seres que sólo se excitan cuando saben que terceras personas
escuchan sus encuentros sexuales. Sería la vecinita que chilla como
una posesa cada vez que se sube un hombre a casa y luego sonríe
cuando nos la cruzamos en la escalera.
Alorgasmia:
No puede lograr el éxtasis, el orgasmo o el disfrute sexual sin
pensar en alguien más durante el coito. Esta práctica no le
encantará a tu pareja, pero el gusto se rompe en géneros.
Altocalcifilia:
Fetichismo despertado por los zapatos muy altos, en particular los
que tienen tacón de aguja afilado. El altocalcifílico puede
disfrutar de ello, usándolos mientras tiene sexo, chupándolos o en
algunos casos siendo pisado por ellos. Una práctica un tanto cuanto
dolorosa pero placentera para ellos.
Andromimetofilia:
Se trata de una perversión despertada por la atracción hacia mujeres
disfrazadas de hombres, mujeres con ciertos rasgos masculinos,
transexuales en transición a ser hombres o transexuales consumadas.
Amaurofilia:
Atracción erótica por personas con los ojos vendados. Tal vez es un
juego que podrían probar los amorosos: la adrenalina que surge de no
saber cómo llegará tu pareja o qué podría hacer contigo o jugar,
puede ser altamente excitante.
Autofelación:
Según el Informe Kinsey, sólo dos o tres de cada mil hombres pueden
llevarlo a cabo. Si no es tu caso, pues ni intentarlo para no
lastimar tu propio ego. También una variante de ésta es el
autocunnilingus que es practicado por las mujeres para
proporcionarse placer a sí mismas. Perversiones ideales para
acróbatas con mucho tiempo libre y necesidad de experimentar.
Candaulismo:
En esta perversión, un hombre disfruta viendo cómo le proporcionan
placer a su mujer. Ideal para hombres muy abiertos y nada celosos.
El asunto de esta perversión es que al hombre le gusta mirar la
acción completa, pero escondido, sabiendo que la pareja sabe que la
están mirando.
Escopofilia o
mixoscopía: Variante del voyeurismo
en el quien observa siente verdadero placer de observar el coito con
total descaro, como si de una película se tratara.
Ingimasmanía:
La excitación se produce al saber que el otro está realmente
excitado mientras se le practica una felación o un cunnilingus. Aquí
el orgasmo puede ser provocado por el hecho mismo de que el otro
sienta placer.
Jactitafilia:
Ideal para hombres o mujeres que gusten contar de sus aventuras
sexuales. Ellos sienten verdadero placer contando a los otros y con
este sólo hecho disfrutarán de intensos orgasmos.
Latronudia:
Son las personas que se excitan si se quitan la ropa frente a un
médico. Aquí los disfraces pueden ser de gran ayuda. Hacer un juego
en donde doctor-paciente tienen, de pronto, una aventura sexual,
puede ser muy excitante para muchas personas.
Lectolagnia:
Excitación al leer textos eróticos. Los amantes podrán tener
sesiones interminables de lectura erótica para después proceder al
coito.
Momificación:
Es una variante del bondage que usa vendas en lugar de cuerdas para
inmovilizar a la persona y tener un juego sexual consensuado.
Psicrofilia:
Esta filia es llevada a cabo por quienes sienten placer sexual de
ver a alguien que tiene frío y tirita en un sitio de baja
temperatura. Así que la próxima vez que en este invierno se
encuentre temblando de frío y alguien le responda con una sonrisa,
tal vez es alguien a quien le impresiona su estilo para temblar de
frío.
Tricofilia:
Sienten excitación por el cabello en sus diferentes formas: pelucas,
cabello natural largo, peinado de determinada forma, de cierto
color, etc. Aquí el uso de pelucas para usar con diversos disfraces
puede ser muy excitante.
Tal vez en el fondo, o no tan en el
fondo, los seres humanos tenemos ciertas filias y perversiones. ¿Tú
has llevado a cabo alguna? ¿Te ha funcionado ser perverso en algunos
momentos con tu pareja para aumentar tu libido o tener más juego
sexual? Cuéntanos.