La base militar
de Fort Hood, en Texas, se convirtió ayer en escenario de un
enloquecido arrebato de violencia y en una carnicería, cuando un
psiquiatra militar a punto de ser enviado al frente de guerra,
arremetió a balazos contra sus compañeros soldados, causando la
muerte a 12 y dejando heridos a más de 30.
El atacante fue capturado tras ser
herido por la policía. La noticia conmocionó a la nación y obligó al
presidente Barack Obama a hacer un alto en su ajetreada jornada para
reaccionar ante la masacre, ocurrida en la más grande base militar
de EU, que alberga a unas 92 mil personas y es el principal centro
de reclutamiento de tropas que luego son desplegadas en Irak o
Afganistán.
“Aún no conocemos todos los
detalles”, arrancó con gesto sombrío el presidente en un acto
público celebrado en la capital. “Lo que sí sabemos es que varios
soldados murieron y otros más fueron heridos en un horrible
incidente de violencia. Ya es duro cuando nuestros soldados pierden
la vida en misiones en el exterior. Es horripilante cuando lohacen
en incidentes como este en sus propias bases”, dijo Barack Obama al
externar la perplejidad de la Casa Blanca y el Pentágono.
“Mis primeros pensamientos y
oraciones están con los heridos y con las familias de las víctimas,
así como con aquellos que viven y trabajan en Fort Hood”, añadió
Obama, quien giró instrucciones para que los altos mandos del
Pentágono y del FBI colaboren en la investigación de uno de los
peores incidentes de violencia que se haya registrado en una base
militar en Estados Unidos.
El autor de la masacre fue
identificado como el comandante Nidal Malik Hasan, un psiquiatra
experto en trastornos de estrés postraumático que debía partir en
los próximos días al frente.
Según información personal a la que
tuvo acceso The New York Times, el comandante Hasan nació en
Virginia hace 40 años y no tenía una preferencia religiosa
confesada.
“Estaba muy disgustado”
Antes de ser destinado a Fort Hood,
Hasan trabajó en el Centro de Estudios sobre Estrés Traumático como
doctor especializado en situaciones de desastre. En breve, el
comandante debía ser enviado al frente, a Irak o Afganistán, orden
por la que estaba “muy disgustado”, reveló la senadora republicana
Kay Bailey, de Texas, a la cadena NBC.
“Esta ha sido una horrible tragedia”,
dijo el teniente general Robert W. Cone. “El incidente se produjo
poco después de la una y media en uno de los edificios donde los
soldados son objeto de un último chequeo médico antes de ser
embarcados a su destino”, añadió, y aseguró que la rápida respuesta
de la policía militar impidió que hubiera más víctimas mortales.
“Por el momento, tenemos testimonios que nos confirman que hubo más
de un agresor”, dijo. (Con información de agencias)