El Sindicato Mexicano de
Electricistas y decenas de organizaciones bloquearon las carreteras
de acceso a la capital del país, cerraron escuelas de la UNAM e IPN,
realizaron una marcha del Ángel de la Independencia al Zócalo y
protestaron en diversas ciudades.
Durante el bloqueo a las vías de
comunicación se dieron enfrentamientos entre simpatizantes del
sindicato y policías federales.
El más grave ocurrió en la autopista
México-Querétaro. Efectivos que pretendían impedir el cierre fueron
atropellados por dos autos; cuatro de los seis elementos embestidos
sufrieron heridas leves. Tres de los inconformes también tuvieron
lesiones menores.
Según la Secretaría de Seguridad
Pública los manifestantes dispararon contra los policías sin que
hubiera heridos. El SME negó que sus seguidores hayan detonado armas
de fuego.
Tras la escaramuza, fueron arrestadas
10 personas y asegurados dos vehículos.
Otro enfrentamiento se dio en la
carretera México-Cuernavaca. Manifestantes y agentes se agredieron a
golpes y empujones. Los electricistas fueron dispersados con gases.
En el Zócalo de la ciudad de México
el dirigente sindical Martín Esparza llamó a sumarse a la lucha
“para establecer un nuevo pacto social que lleve a un movimiento
nacional pacífico que recupere el poder desde el pueblo”.
Esparza y otros dirigentes como el
del sindicato de la UNAM, Agustín Rodríguez, propusieron la
realización de una huelga nacional.
En entrevista, dijo que el paro
cívico fue un éxito, por lo que la lucha de los electricistas
continuará. Señaló que es importante agotar los canales legales,
pero también lo son las movilización y el apoyo de organizaciones