El papa
Benedicto XVI afirmó hoy que no se puede frenar el sida solamente
con la distribución de preservativos, ya que la solución es
"humanizar la sexualidad con nuevos modos de comportamientos".
Las propuestas que vienen de diversas
partes de la sociedad en la lucha contra el sida no son ni
"realistas" ni "eficaces" y la política de la Iglesia Católica es la
más eficaz en ese aspecto, dijo el Pontífice a bordo del avión papal
que le lleva a Yaundé, la capital de Camerún, en la primera etapa de
su visita a África.
Ante los periodistas que le acompañan
en el avión a África, Benedicto XVI apostó por llevar una ayuda
eficaz, amiga y solidaria a los afectados con esta enfermedad en el
continente negro.
Preguntado por las manifestaciones
aparecidas recientemente en los medios de comunicación en las que se
comentaba que el Pontífice ha demostrado que está solo durante la
polémica desatada por la revocación de la excomunión a los obispos
lefevbrianos, Benedicto XVI afirmó que cuando escucha esas cosas le
entran "ganas de reír".
"No estoy solo, tengo unos
colaboradores muy válidos. Todos los días recibo al secretario de
Estado, el cardenal (Tarcisio) Bertone, a los obispos y a otro
personal de la Curia. Veo regularmente a todos los prelados del
mundo", dijo el Pontífice.
"Veo también a mis amigos y charlo
con ellos, así que de soledad nada", añadió con rotundidad.
Preguntado sobre la crisis económica
mundial, Benedicto XVI afirmó que él visita África con la idea de
"confirmar en la fe a los hermanos del continente negro" y sin
ningún programa político ni económico, porque a él no le
corresponde.
"Voy con un programa religioso, de fe
y de moral", apuntó el Papa, quien refirió que la crisis económica
internacional ha demostrado que falta cierta crítica en el mundo de
la economía.
Benedicto XVI abogó por renovar el
sistema económico desde dentro e hizo un llamamiento a la
solidaridad internacional ante una crisis económica que le hizo
cambiar sus planes de publicar una Encíclica que está preparando.
El Papa explicó que tenía previsto
sacar a la luz una Encíclica que estaba prácticamente preparada,
pero la actual coyuntura económica le ha obligado a retrasarla,
aunque ello no impedirá que publique una nueva en la que abordará la
crisis con la intención de ayudar a salir de la actual coyuntura de
la economía.
Según el Pontífice, quien tratará
también el asunto de la corrupción en África, la Iglesia Católica
hace un gran papel en el continente negro, donde existe, dijo, una
necesidad de respeto recíproco y de diálogo entre las distintas
confesiones religiosas.
Preguntado sobre el papel que
desempeñan las sectas, Benedicto XVI dijo que éstas ofrecen
"milagros y una prosperidad rápida" que finalmente termina
diluyéndose.