Así lo manifestaron este jueves líderes perredistas, quienes dijeron que tras la “humillación” de la que López Obrador ha hecho objeto a su partido, es impensable que pueda seguir unido al PRD.
Miguel Barbosa, coordinador nacional de Nueva Izquierda, afirmó que después de las elecciones del 5 de julio habrá “muchos valientes” en el PRD que acudan ante los órganos jurisdiccionales partidistas a demandar la expulsión del autodenominado presidente legítimo.
Sostuvo que la militancia perredista “se siente agredida porque su líder falló”, y ante eso, la cúpula de su partido no impedirá la presentación de solicitudes de expulsión por su apoyo al PT en Iztapalapa para derrotar al PRD en uno de sus principales bastiones.
“No podemos impedir que cualquier militante o militantes se puedan dirigir, en su momento, ante los órganos jurisdiccionales para pedir la investigación de estos comportamientos que, sin duda, tienen una previsión en el estatuto para determinar una sanción”.
—¿Habrá algún valiente?
—Muchos, hay una indignación nacional por todo lo que ha ocurrido; no va a faltar quien presente la solicitud de este procedimiento de sanción y aunque él diga que no se va por la militancia, debe saber que la militancia también se siente agredida por la actitud de López Obrador, siente que le ha fallado, que le falló su líder al que han querido, admirado y apoyado; lastimó a la militancia en su decisión de apoyar a PT y Convergencia.
En su opinión, AMLO pretende quedarse en el PRD “y luchar contra quien lo quiera sancionar porque ya tiene la percepción de que entre 2009 y 2012 no va a construir desde PT y Convergencia nada mejor que el PRD”.
El coordinador de Los Chuchos acusó que López Obrador ya se ha separado del PRD, pero su advertencia de que no renunciará al partido, a pesar de la flagrante violación a las normas partidistas, tiene una clara intención de victimización.
“Sin duda él pretende que antes del 5 de julio nosotros pudiéramos iniciar en su contra un proceso, sancionarlo, en una estrategia elemental de victimización, y estas conductas tendrán que tener una valoración política inmediatamente después de la elección, en un Consejo Nacional, la Comisión Política y un Congreso Nacional, que tiene que realizarse de manera obligatoria”.
“No le haremos el juego”: Acosta
En ese tenor, Guadalupe Acosta Naranjo, ex dirigente nacional perredista fue enfático y claro al asegurar que el PRD y López Obrador no pueden seguir juntos, por lo que, una vez pasadas las elecciones, en el congreso nacional de su partido se definirá de una vez por todas, como se dará la separación.
Manifestó que Los Chuchos no le harán el juego del escándalo al tabasqueño, pues escenarios como el de Iztapalapa le convienen para tratar de ganar adeptos para el PT y restárselos al PRD.
“Pero aún cuando muchos dicen que es vergonzoso y humillante ser tratados así por López Obrador, lo único que les quiero decir es que en este momento nosotros no vamos a entrar al juego que a él le conviene… pero ya hablaremos después del 5 de julio, ahí se verá la realidad de las cosas”.
Mientras tanto, Juan Guerra, vicecoordinador perredista en San Lázaro, acusó que López Obrador orquesta una campaña sistemática para destruir al perredismo, lo cual “se tendrá que revisar, sin duda, pero después de la elección”.
Dijo que su partido revisará la actuación del tabasqueño después del 5 de julio, pues hacerlo en este momento llevaría al perredismo a “un suicidio” en las urnas.
“Ahí hay una fractura inocultable. Está muy claro que a Andrés Manuel no le interesa el PRD. Él es sistemático en reducir al PRD y en destruir al PRD”, dijo Juan Guerra.
El diputado Pablo Trejo coincidió con Juan Guerra en que por ahora no hay probabilidad de abrir un procedimiento contra López Obrador.
Sin embargo, consideró que la expulsión no es la salida, “no creo que ésa sea una buena solución; hay que discutirlo y ver las razones de cada uno, y el porqué de cada una de las cosas”.
Se debe definir el
futuro de cada quien: Arce
••• El senador perredista René Arce informó que hay
conversaciones entre diversas corrientes del PRD para convocar a
un Congreso Nacional después de las elecciones del 5 de julio,
para definir la situación “de las izquierdas, entendiendo que no
pueden seguir juntas”.
Tras lo cual emplazó a Andrés Manuel López Obrador a acudir a dicho Congreso para que diga con qué está de acuerdo. Cuestionado si se debe expulsar a Clara Brugada, luego de que ella respaldó el llamado de AMLO para que el electorado vote por el PT y no por el PRD, Arce dijo que en ese encuentro se debe definir el futuro político de cada quien, aunque señaló que como están las cosas, hoy las medidas disciplinarias pasan a segundo término.
“Realmente lo que está de fondo es una contienda de dos visiones políticas ya muy profundas en el PRD, y realmente lo que tenemos que hacer es esperar a que termine este proceso, en donde ya se definan las cosas en el PRD y todo mundo pueda saber cual es su futuro político en la izquierda”.
“Entendiendo que hay varias izquierdas y estas no pueden seguir juntas, en tanto no haya procedimientos adecuados para lo mismo. Entonces hay que irnos preparando para una discusión a fondo, con franqueza, de las líneas políticas que el PRD debe plantearse”, abundó.
—¿Esto no será un quiebre de la izquierda?
—No, es la posibilidad de que la izquierda se redefina y se sepa cuáles son las izquierdas, porque no hay una sola, son varias, pero es importante que se redefinan y, en todo caso, quede muy claro en qué se puede marchar juntos y en qué no —indicó Arce.
Precisó que ya hay conversaciones entre las diferentes corrientes internas del PRD para que unos 20 días después de las elecciones del 5 de julio, se convoque al Congreso Nacional, al que Nueva Izquierda pedirá acuda López Obrador, porque así ocurre en todo el mundo: que los líderes políticos acudan y den su opinión. (México • Angélica Mercado)