Un masaje siempre
será agradecido por cualquier ser humano. Con el simple hecho de que
coloques las manos sobre la espalda o cuerpo desnudo de alguien ya
estarás proporcionando un tipo de placer distinto. Cuando el
objetivo de ese masaje es obtener más placer entonces el resultado
será maravilloso.
La palabra masaje proviene de
diversas raíces como "massech" del hebreo que significa tocar o
palpar.
Si ya lo has hecho sabrás que quien
recibe el masaje siempre se quedará con ganas de más. Si no lo has
intentado, nunca es demasiado tarde para seguir nuestros consejos de
diez que enloquecerán a tu pareja. Bon appétit!
1- Reúne todos los accesorios
necesarios: música relajante, inciensos o aromas deliciosos (tu
misma loción o perfume en tu piel puede funcionar también), un
ambiente rodeado de velas, una esencia en un sahumerio (se
recomienda Ylang Ylang, alguno de maderas, cítrico o exótico), poca
luz y ningún ruido.
2- Ambos tendrán que estar desnudos y
en armonía perfecta. Es bueno comenzar de los pies hacia la cabeza,
no rápidamente ni tan fuerte para lastimar, tomando en cuenta que tu
pareja puede estar muy cansada o estresada y quizá los movimientos
rápidos le dejarán adolorida. Este masaje será sólo para dar placer.
Acaricia lentamente los pies con un aceite aromático. Apenas toca
con tus dedos su piel y roza levemente. Haz movimientos circulares
alrededor de los huesos redondeados de los tobillos con tus nudillos
untados con un poco de aceite aromático. Esta parte es altamente
sensible.
3- Continúa con las piernas y los
glúteos de la misma forma. La zona interior de los muslos o ingle es
también sumamente sensible. Allí roza, haz fricciones, usa otros
objetos, calor o frío. El masaje en los glúteos es igualmente
placentero y dejará el campo libre para lo siguiente.
4- Cuando llegues a la espalda
ayúdate con movimientos circulatorios con tu lengua. Hay aceites
calientes comestibles en muchas sex shops en la actualidad. Puedes
usar uno de ellos cuando llegues a esta parte. Si eres mujer roza
con tus pechos su espalda y masajea con ellos; si eres hombre puedes
usar algunos objetos como plumas, mascadas u otros para ofrecer
placer con diferentes texturas.
5- El cuero cabelludo tiene zonas
altamente sensibles. Haz masaje en él con movimientos circulares y
pequeños toquecitos de la yema de tus dedos. Pequeños jalones de
mechones activan la circulación (nada doloroso ni demasiado fuerte)
y resultarán muy excitantes.
6- De frente, chupa los pezones
mientras tus dedos intentan localizar el clítoris o el pene. En este
momento tal vez pueda funcionar, como a manera de juego, que vendes
sus ojos para que se relaje, se concentre y jueguen con la fantasía.
Sería excelente para ella o él que sin que se diera cuenta la
sorprendieras, tocándole en diferentes partes de su cuerpo y
acariciar su clítoris o masajear su glande sin que ella o él lo
esperen.
7- Cuello y hombros son dos partes
importantísimas en todo masaje erótico. Hay gente más sensible que
otra en la piel del cuello. Si tu pareja es muy sensible ten cuidado
de no causar cosquillas en lugar de placer. Toca, roza con la yema
de los dedos, ayúdate de tu nariz, de tu lengua, de los labios, del
cabello largo si eres mujer, de las pestañas, etc... para
proporcionar sensaciones diferentes y siempre sorprender.
8- No olvides las manos. Siempre tan
útiles y siempre olvidadas. Si para ella o él es su medio de trabajo
(escribir demasiado en computadora, manejar, etc) le proporcionará
aún más placer. Las manos tienen muchas terminaciones nerviosas y
además puedes ayudarte con la boca para acariciar con la lengua uno
a uno sus dedos. Además de pervert, será relajante, excitante y
diferente.
9- Terminarás en los genitales. De
inicio toca levemente las partes alrededor, el ombligo, el abdomen,
el monte de Venus, el perineo. Da pequeños toquesitos al clítoris o
al glande. Si él o ella tiene los ojos tapados es mucho mejor. Así
la sorpresa será mayor. Puedes penetrarla con un dedo primeramente y
luego usando tu pene, despacio, lentamente, penetrando, saliendo y
volviendo a acariciar. Recuerda que no se trata de un masaje. Ella
querrá más por supuesto, pero eso es parte de la excitación. Puedes
voltearla nuevamente, masajearle la espalda o las piernas y
nuevamente penetrarla. En el caso de los hombres acaricia su pene y
móntalo a horcadas, coloca tus dos manos en su pecho y elévate un
par de veces. Juega con su pene dentro de tu vagina tratando de
acariciarlo con ella por dentro con movimientos circulares, luego
sube y vuelve a bajar lentamente.
10- De vez en cuando cambia de
posición y practica otro tipo de masaje, más sensual y erótico:
esta vez con la lengua por algunas partes de su piel. Después,
pueden proceder a la relación sexual lenta y relajadamente. Al final
estarán tan excitados que es muy probable que llegue a ustedes el
sexo salvaje... -