COMO ELEGIR UN
ANILLO DE COMPROMISO? COMO DEBE SER EL ANILLO DE COMPROMISO?
Anillos de compromiso, todo lo
que tienes que saber
Hasta el siglo XV sólo los reyes eran
dignos de llevar diamantes como símbolo de su fuerza. Sin embargo, a
través de los siglos el diamante adquirió su condición de regalo
esencialmente identificado con el amor. Desde tiempos remotos, los
diamantes han sido asociados con el romance y la leyenda. La misma
palabra diamante proviene del griego adamas que significa
inconquistable y hace referencia a la eternidad del amor. Los
griegos también creyeron que el fuego del diamante reflejaba la
constante llama del amor.
Para millones de personas en todo el mundo, ese fuego, misterio y
magia, la belleza y el romance que se desprenden del brillo de un
simple solitario expresa todo lo que el corazón siente pero que las
palabras no pueden manifestar. La tradición de las sortijas de
compromiso con diamantes nació hasta el año 1447, cuando el
Archiduque Maximiliano de Austria, le regaló a María de Borgoña, una
sortija de diamantes. La razón por la que las mujeres los llevan en
el dedo anular de la mano izquierda data del tiempo de los egipcios,
ya que estos creían que la vena amoris, vena del amor, iba
directamente desde el corazón hasta la punta del dedo anular de esa
mano.
Los cuatro factores más importantes de un diamante:
Los cuatro factores usados para medir la calidad del diamante son
corte, color, quilataje y claridad. Estos criterios han sido
utilizados para dar parámetros y evaluar la compra de diamantes. La
naturaleza dicta las características del color, claridad y quilataje,
mientras que el corte es influenciado directamente por la mano del
joyero. Aunque las cuatro "C´s", como se les llama en el argot de
los joyeros, proveen lineamientos científicos para evaluar la
calidad de la piedra, éstos no necesariamente miden la belleza de un
diamante.
Corte.
Se refiere a los ángulos y proporciones que un joyero crea y
transforma en un diamante pulido. El corte de un diamante requiere
gran habilidad y entrenamiento. El joyero deberá pulir las pequeñas
superficies conocidas como facetas sobre el diamante áspero. Un
diamante con buen corte reflejará la luz interna de una faceta a
otra, dispersándola en la parte superior de la piedra.
El corte también se refiere a la forma del diamante, los hay de las
siguientes formas: redondo- el más brillante de todas las formas-,
esmeralda, corazón, marquesa, pera, oval y de princesa.
Color.
La mayoría de los diamantes aparecen en un blanco hielo, pero muchos
de ellos tienen pequeños destellos de color. Los diamantes son
calificados en una escala de color establecida por el Instituto
Gemeológico de América, Gia por sus siglas en inglés, clasificando
de la D (incoloro) hasta la Z.
Los diamantes incoloros son extremadamente raros y por eso muy
valiosos. Sin embargo en lo que confiere al mejor color para
determinar la belleza de un diamante no existen reglas.
Quilataje.
Es confundido muchas veces con el tamaño a pesar de que es
actualmente una medida de peso. El corte de un diamante puede
hacerlo parecer más grande o pequeño que su peso actual.
Un quilate es equivalente a 200 miligramos y puede dividirse entre
100 puntos. Un quilate de 0.75 es lo mismo que 75 puntos o 3/4 de
quilate del diamante. El término quilate es un derivativo de la
palabra algarroba. Las semillas algarroba que son sorprendentemente
uniformes en su peso, fueron usadas como referencia para el peso del
diamante en antiguas civilizaciones. Una algarroba era equivalente a
un quilate.
Claridad.
Los diamantes tienen sus defectos naturales. Estas pequeñas fallas o
inclusiones son formadas por minerales o fracturas mientras el
diamante se está formando.
Cuando la luz entra al diamante éste se refleja y se refracta hacia
fuera. Si hay algo que disturbe el flujo de la luz del diamante como
una inclusión, una proporción de luz reflejada se perderá.
La mayoría de las inclusiones no son visibles a simple vista, sólo a
través de una magnificación de la piedra. Las inclusiones son
clasificadas en una escala de perfección o claridad que califica
desde FL (flawless) - no hay características visibles dentro de la
magnificación- hasta las características visibles a simple vista.
Éste método de clasificación califica a los diamantes en su tamaño,
naturaleza y posición de las fallas de origen y requiere del
asesoramiento de un ojo experto.
Todo esto ayuda a determinar el valor en el mercado de un diamante,
aunque por supuesto, en lo que a anillos de compromiso se refiere el
valor mayor es su significado sentimental. Se dice que muchas
mujeres no se resisten a una "piedra" de estas, y que el tamaño sí
importa, aunque en gustos se rompen géneros. También la forma de
entregarlo se ha vuelto una verdadera proeza para los novios, una
escucha historias verdaderamente locas o arriesgadas en que los
novios declaran sus deseos de "pasar el resto de la vida" con una
chica, para muchas la originalidad de este acto es más importante
que el valor real del anillo.
ALGUIEN QUIERE LO QUE TU TIENES, ALGUIEN TIENE LO QUE
TU QUIERES.
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saber antes de comprar)

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