Originalmente pactado para el 17 de
junio, sin la participación del PRD, el debate entre Beatriz Paredes
y Germán Martínez, dirigentes de PRI y PAN, respectivamente, se
llevará a cabo esta noche en un espacio cedido por Televisa, en el
que participará también Jesús Ortega, líder nacional perredista.
El debate fue fruto de
descalificaciones previas y de un reto lanzado por Paredes; sin
embargo, no se efectuó porque el Instituto Federal Electoral (IFE)
informó a la Cámara de la Industria de la Radio y Televisión (CIRT)
que un encuentro de ideas sin los demás partidos podría afectar la
equidad.
PAN y PRI decidieron echarse para
atrás.
Los primeros picotazos
En febrero, Paredes no dudó en llamar
a Germán Martínez "muchachito pendenciero", pues en su opinión el
dirigente panista carecía de altura política para debatir con ella.
La respuesta de Martínez no se hizo
esperar, y cuestionó la honorabilidad del tricolor.
"Le tengo el mayor de los respetos a
Beatriz Paredes y a su partido, pero la lucha contra la delincuencia
no permite simulación, no admite dudas vacilaciones o pretextos. Y
en el PAN, con todo respecto, vemos dudas en el PRI", aseveró en
referencia a la negativa del partido a legislar a favor de la Ley de
extinción de dominio.
"O el PRI está del lado del presidente Calderón o, según lo que
publicó un diario de circulación nacional, está del lado de personas
que tienen vínculos, según la DEA, con el cártel de Juárez."
Y concluyó:
"Nosotros estamos del lado de la
seguridad; queremos saber de qué lado está el PRI".
Pese a que Manlio Fabio Beltrones
trató de salir al quite, la acusación campeó a grado tal que los
últimos spots y juegos en el portal blanquiazul identifican al PRI
como el partido del narco, o bien de los "narcosaurios".
El Revolucionario Institucional
también ha hecho eco de los reclamos del PRD, del posible objetivo
electoral que tuvo el operativo en Michoacán y el anuncio de Felipe
Calderón a dos semanas de las elección que la francesa Florence
Cassez purgará su condena en México y no en Francia, como lo había
pedido el presidente de aquel país, Nicolás Sarkozy.
Los lances de Germán
Las baterías del blanquiazul no sólo
han estado atentas a Paredes, también han apuntado al gobernador del
estado de México, Enrique Peña Nieto, y sus apariciones nulas
durante la etapa más álgida de la epidemia de influenza en el Valle
de México y después por su aparición en un programa de televisión en
el día de la madre.
También acusó a Ebrard de desviar
recursos en favor de sus candidatos en Miguel Hidalgo y de hacer
promoción a programas de gobierno durante fechas electorales.
Al saber que Paredes le había retado
a un debate, Martínez dejó saber su satisfacción.
"Qué bueno que ya pasó la presidenta
nacional del PRI de las descalificaciones, de los insultos y de los
lloriqueos, esperemos que ya también pase de las denuncias en el IFE
a aceptar finalmente debatir", dijo el panista.
El PRD también puso a su gallo.
Pese a que, en un principio, Germán
se negó a incluir al PRD en el debate, Jesús Ortega insistió en
participar, incluso publicó desplegados en los que cuestionó al
panista si en su debate con Paredes recordaría que en gobierno de
Calderón aumentó el secuestro en un 30%.
Martínez Cázares respondió a Ortega:
"En el debate te voy a preguntar por
el desastre de Iztapalapa ¿También en Miguel Hidalgo AMLO va a
quitar a Guevara cuando le dé la gana?".
A Beatriz le preguntó ¿En tu debate
con Germán vas a hablar de Mario Marín, el gober precioso? ó ¿En tu
debate vas a hablar de las casotas y los fraudes del ex gobernador
Arturo Montiel?
También culpó directamente a Martínez
de las deserciones de dos de sus candidatos a puestos de elección
popular en Querétaro y Campeche.
Dijo que fueron "comprados para
declinar por el PRI y el PAN.
"Es una vulgar compra del candidato
del PAN, de eso responsabilizamos a Germán Martínez, sentenció".
De esta manera se encaran tres de los
actores políticos más influyentes del país y es posible que su
actuación esta noche defina el rumbo de la contienda electoral